El Estado francés se zambulle en internet

Google logo
Image caption Francia quiere mantener el control de su patrimonio cultural en internet sin ceder derechos a Google.

El tradicional dirigismo del Estado francés parece haber inaugurado una faceta moderna con una serie de planes recientes para regular la actividad en internet y competir directamente con los peces gordos del ciberespacio.

Las ideas lanzadas por el gobierno de Nicolas Sarkozy incluyen crear una asociación con Google para el escaneo de libros, poner un impuesto a los grandes buscadores en línea y desarrollar un rival de YouTube en la red.

Algunos de estos proyectos son novedosos a escala internacional y muestran que el Estado francés busca una influencia mayor en Internet, sobre todo en las áreas cultural y mediática, quizás sentando precedentes.

“Hay muchas razones por las cuales los gobiernos se interesan en Internet, pero es ante los medios (electrónicos) donde una nueva cara de los gobiernos surge”, explicó James McQuivey, analista de Forrester Research.

“Se trata del instinto de proteger la cultura y eso pasa primero en Francia porque los franceses son muy entusiastas en proteger su cultura”, agregó McQuivey en diálogo con BBC Mundo.

“En el centro”

Esta semana, el ministro francés de Cultura, Frederic Mitterrand, propuso una asociación del Estado francés con el gigante de Internet Google para la digitalización de bibliotecas del país.

La propuesta busca que Francia mantenga el control de su patrimonio cultural en internet sin ceder derechos a Google, una multinacional basada en California.

Las condiciones planteadas por Mitterrand incluyen que Google renuncie a las cláusulas de exclusividad que suele establecer para la digitalización de libros y que pueden extenderse hasta 25 años.

El ministro declaró al diario francés Le Monde que en marzo viajará a Estados Unidos para discutir personalmente con Google la idea de “un intercambio de ficheros sin confidencialidad ni exclusividad”.

La iniciativa está incluida en un informe entregado al ministerio francés de Cultura, que sugirió además que el gobierno invierta en la biblioteca digital francesa Gallica o en la continental Europeana.

“Lo que está en juego es demasiado importante como para que el Estado no esté en el centro del proceso de regulación”, sostuvo Mitterrand.

Gallica ha escaneado menos de 150 mil libros, contra 10 millones de Google. Pero el proyecto francés podría cobrar vigor con la inversión equivalente a US$ 1.075 millones que dispuso Sarkozy para digitalizar el patrimonio cultural del país.

Más proyectos

Francia ha destinado más recursos para competir a escala internacional con los grandes sitios estadounidenses de internet.

Image caption Casas francesas de ventas de libro piden ayuda para competir en internet con Amazon.

En octubre, el gobierno francés invirtió el equivalente a casi US$108 millones en DailyMotion, un sitio en la red basado en París que busca competir con el popular portal de videos YouTube.

El dinero se canalizó a través de un Fondo Estratégico de Inversiones, que asumió un puesto en el directorio de la empresa.

Además, Sarkozy analiza la idea de imponer una tasa a los ingresos publicitarios de sitios como Google o Yahoo, para ayudar financieramente a periódicos franceses o portales culturales en la red.

El gobierno también ha puesto la mira en las actividades de los usuarios de internet, con la creación de un organismo dedicado a detectar y combatir las descargas ilegales de archivos en línea.

La lista de proyectos estatales para internet podría ampliarse.

Esta semana cinco grandes casas francesas de ventas de libro al por menor reclamaron al Estado ayuda para desarrollar una plataforma en línea que les permita competir con Amazon, Google o Apple.

“Reacción profunda”

La revista británica The Economist evaluó en diciembre que, luego de años de retroceso, el viejo dirigismo francés ha cobrado nuevo impulso con Sarkozy en varias áreas de actividad, desde la automotriz hasta la energética.

Los anuncios gubernamentales sobre internet son parte de esa “tradición” francesa de estatismo, estimó Michel Husson, del Instituto francés de Investigaciones Económicas y Sociales.

Sin embargo, Husson se preguntó si el gobierno realmente llegará a tener la influencia que promete en la red, donde no hay fronteras. “Es difícil hacer una división entre la intención real y la retórica”, dijo a BBC Mundo.

La ofensiva francesa en internet ocurre al mismo tiempo que el gobierno de Sarkozy promueve un gran debate sobre la identidad nacional francesa.

Según el analista político Guy Hermet, la idea planteada sobre internet es "que no se puede dejar todo el campo a un casi-monopolio como Google” y hay que proteger desde los derechos de autor hasta la lengua francesa.

“Es una reacción profunda respecto al idioma, que nos pertenece y no es propiedad de Google”, comentó.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.