Vuelve el fantasma envuelto en la polémica

"El amor nunca muere"
Image caption La trama se traslada de París a Nueva York.

El fantasma está de vuelta y lo precede una reputación que le arroja tanto luces como sombras.

"Love never dies" (El amor nunca muere), la secuela de "El Fantasma de la Ópera", se estrenó en la capital británica entre la protesta de muchos seguidores de la historia original, y tanto elogios como rechazo de la crítica especializada.

La obra del británico Andrew Lloyd Webber tuvo su premier mundial en el teatro londinense Adelphi precedida por la fama del musical "más exitoso de la historia" con 25 años en escena y más de cien millones de espectadores.

Pero aunque dispuesta a reeditar la gloria de su antecesora, la nueva obra llega a las tablas en medio del pesimismo de muchos espectadores quienes, como explica Vicent Dowd, de la BBC, han criticado la música, la letra de las canciones, la consistencia del argumento y los decorados.

Muchos de los llamados phans (unión entre las palabras fan y phantom, fantasma en inglés) vienen desde hace meses usando foros en internet y redes sociales para expresar su malestar por la decisión de LLoyd Webber de revivir al fantasma, algo que consideran "sacrílego".

Mixtas

El compositor, sin embargo, dice no estar preocupado por esas críticas debido a que "la mayoría de ellos no ha visto la obra" sino tan sólo el adelanto de algunos ensayos.

Image caption Lloyd Webber dice no estar preocupado por la crítica de muchos entusiastas de la obra original.

Además, según él, las reacciones adversas no son extrañas cuando se estrena un musical. Por ejemplo, en el estreno de su exitoso musical "Cats" los espectadores llegaron incluso al abucheo.

El estreno de la secuela, entretanto, ha recibido críticas mixtas por parte de los diarios londinenses.

Para The Times, que la clasificó con dos estrellas en una escala de cinco, "sin amenaza, sin peligro, el fantasma se vuelve una mera sombra".

Mientras The Guardian le concedió tres estrellas, y aunque reconoce que la obra tiene méritos que la hacen agradable dice que la secuela está lastrada por defectos de guión.

En cambio, el Daily Telegraph le otorga cuatro de cinco estrellas y asegura que se trata de lo mejor de Lloyd Webber desde que escribió el musical original.

"El amor nunca muere" tiene como protagonistas centrales al canadiense Ramin Karimloo, que encarna al fantasma, y a la estadounidense Sierra Boggess, en el papel de Christine.

La acción se desplaza desde París al Coney Island del Nueva York de 1907.

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