Paraguay y El Salvador enfrentados por un músico

A inicios de la década del 30 del siglo pasado, Agustín Pío Barrios, un excéntrico músico paraguayo que había adoptado el alter ego de "cacique Nitsunga Mangoré" llegó a San Salvador para ofrecer una serie de conciertos que pasarían a la historia en este país centroamericano.

Image caption Pío Barrios adoptó el nombre de "cacique Nitsunga Mangoré".

El gobierno de turno, que era presidido por el general Maximiliano Hernández Martínez, vio la oportunidad de apoyar el fomento de las artes musicales a través de este hombre de origen guaraní y le ofreció trabajo.

Así se convirtió en profesor de guitarra clásica en la Escuela Nacional de Música y Declamación "Rafael Olmedo" y formó a decenas de alumnos hasta su muerte ocurrida en San Salvador el 7 de agosto de 1944.

La escuela en la que Mangoré enseñó ya desapareció, pero el legado entre sus alumnos más destacados se reprodujo mediante la organización de academias donde los "hijos de Mangoré" siguieron interpretando su obra.

Solicitud polémica

El pasado 15 de abril, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, creó la Comisión Nacional de Repatriación de personajes insignes, que incluye los restos mortales del guitarrista, sepultado en El Salvador.

De hecho, en julio de 2009, el Ministerio de Relaciones Exteriores salvadoreño registró una solicitud de dos parlamentarios paraguayos, donde expresan el interés de iniciar un proceso para el regreso de los restos mortales del maestro Mangoré.

El portavoz de la Cancillería salvadoreña, Juan José Figueroa, aclaró a BBC Mundo que "hasta esta fecha nosotros oficialmente no hemos recibido ninguna nota de Paraguay. No tenemos ninguna solicitud formal".

Pero no es la primera vez que las autoridades del país sudamericano plantean la repatriación, algo a lo que se oponen muchos salvadoreños.

El patrimonio

Los discípulos del guitarrista, aglutinados en la Asociación Mangoré de El Salvador, advierten que jurídicamente el gobierno de Lugo no puede hacer nada para llevarse los restos del maestro de la guitarra.

Image caption En el aniversario del natalicio de Mangoré, músicos salvadoreños acudieron a su mausoleo.

"Él es patrimonio cultural nacional y tendrían que derogar el decreto legislativo que así lo establece", dice a BBC Mundo el mangoriano Carlos Payés.

El músico Jorge Sanabria relató a BBC Mundo que, en 1994, "en el 50º aniversario de la muerte del maestro, pedimos una modificación a la Asamblea Legislativa para que decretara monumento nacional tanto la tumba como sus restos".

Sin embargo, el historiador Carlos Cañas Dinarte es menos formal y más punzante al momento de valorar la polémica.

"No es una cuestión de lugar de nacimiento, nacionalidades o pasaporte. El punto es que Mangoré no quiso regresar nunca a la tierra natal que no le dio ningún respaldo mientras estuvo vivo", sostiene a BBC Mundo.

El legado

"Durante décadas, personas de El Salvador han andado promoviendo la figura de Mangoré como guitarrista y gracias a ellos hoy su calidad es conocida en muchas partes del mundo", argumenta Cañas Dinarte.

"Tuvimos la suerte que el maestro se dedicara a enseñar y transmitiera sus conocimientos, que escribiera música, que hiciera arreglos propios a los estudiantes, en fin, fue una etapa creativa muy importante en el campo pedagógico", explicó Payés.

"Llevarlo de El Salvador para mí significa despojo y saqueo porque él está empotrado en nuestra cultura", agregó Payes, quien es médico de profesión y uno de los difusores del espíritu mangoriano.

Gracias a su colaboración, por ejemplo, el guitarrista clásico australiano John Williams produjo en 2004 el disco "Los grandes paraguayos: los trabajos de Barrios"

El misionero

Autor de piezas musicales como La Catedral, Estudios y Preludios, Madrigal, Allegro Sinfónico y Las Abejas, Mangoré marcó una época en este país.

Hoy en día, de sus alumnos originales más destacados, solamente sobrevive Víctor Manuel Urrutia, de 98 años.

Image caption Para Jorge Sanabria, interpretar una pieza de Mangoré exige una gran técnica.

En el 125º aniversario del natalicio de Barrios, los discípulos salvadoreños acudieron religiosamente al mausoleo ubicado en el Cementerio de los Ilustres de San Salvador, donde ofrecieron un recital .

Jorge Sanabria, que es pediatra de profesión y lleva 22 años como músico, dijo que interpretar a Mangoré significa "una dificultad técnica monumental porque –valga la redundancia– es música para guitarra escrita por un guitarrista donde ha explotado al máximo la técnica".

"El maestro es una síntesis de toda la música romántica española fusionada con el mestizaje latinoamericano. Es la culminación como artista", ilustró Payés.

"Por eso para mí él fue un misionero que recorrió América Latina y Europa en busca de nuevos ritmos, sonidos y que tuvo la dicha de quedarse en El Salvador porque gracias a él es que tenemos guitarra clásica aquí", concluyó.

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