Mundial Sudáfrica 2010: Forlán, el fenómeno social

¡¡¡Ya estamos en el avión con destino a Montevideo!!! ¡¡¡A Casaaaaa!!!, decía en Twitter Diego Forlán en la mañana del lunes, emocionado por su regreso. Sabe que lo espera un recibimiento como nunca ha tenido una selección de fútbol uruguaya.

Image caption La FIFA eligió a Forlán el mejor del Mundial. Los uruguayos lo reciben con todos los honores.

Sin embargo, es probable que se vea sorprendido por la magnitud de los festejos y por las demostraciones de afecto que recibirá de cientos de miles de personas que lo esperarán con banderas, mensajes y aplausos cuando pase junto a sus compañeros camino al Parlamento, donde serán recibidos por el presidente José Mujica.

Los uruguayos están felices, orgullosos de su equipo, y de que su máxima estrella haya recibido el reconocimiento que todos creían que merecía.

La designación de Forlán como mejor jugador de este Mundial fue la frutilla de la torta para cerrar un campeonato en el que los uruguayos recuperaron la ilusión y la capacidad de disfrutar un Mundial.

"Para el uruguayo, Forlán no es un ídolo de hoy. Diego tiene un 'ángel' especial con la gente. En momentos de críticas hacia la selección, cuando se decía que los jugadores venían a jugar sin ganas desde sus clubes en Europa, a Diego no se lo incluía. Siempre tuvo un lugar de preferencia en la gente, un carisma especial", aseguró a BBC Mundo Jorge Fossati, quien trabajó con Forlán como director técnico de la selección nacional en 2004 y 2005.

"Es una especie de fenómeno social, mas allá de sus cualidades como futbolista, hay otro tipo de cualidades que la gente valora y lo hace una persona especial para el resto de la comunidad", dijo el ex técnico uruguayo.

Así es él

Lucero Mekler, una uruguaya que acaba de leer "U-ru-gua-yo", la autobiografía de Forlán recientemente publicada, es una de las que aprecia las virtudes del ídolo celeste dentro y fuera de la cancha.

Image caption Forlán se ha convertido en un icono para los aficionados uruguayos.

"Forlán demostró que pudo llevar adelante al equipo. En su último gol fue a felicitar a Egidio Arévalo Ríos que fue el que le hizo el pase; no festejó él solo su gol. Eso te demuestra su humildad", dijo a BBC Mundo.

"En el libro uno ve sus valores familiares, él recalca la importancia del estudio, de comer bien, de saber lo que querés y como conseguirlo de la mejor manera, y entiende el por qué su éxito", aseguró.

Una y otra vez el premiado futbolista, que recibiera dos veces la "Bota de Oro" europea, ha sido elogiado por sus seguidores, por la prensa, por sus entrenadores y por sus pares por la humildad que lo caracteriza.

"Esto es un premio logrado gracias a mis compañeros", dijo el jugador en Twitter al conocer la noticia.

Fossati dijo a BBC Mundo que "no sólo es humilde en el verdadero sentido de la palabra sino que es un verdadero líder. En la eliminatoria del Mundial de 2006 lo veía un poco independiente del grupo y muchas cosas que vivió, como su pasaje por el Manchester (donde jugó pocos partidos y su desempeño en el club ha sido visto como uno de los puntos bajos de su carrera) le sirvieron para ir madurando. Ahora pasó a ocupar el rol de liderazgo que asumían otros compañeros anteriormente".

Buena elección

Hijo y nieto de reconocidos jugadores de fútbol (su padre, Pablo Forlán, jugó en dos Mundiales en la selección uruguaya), Diego se decidió a seguir el camino familiar y dejó de lado la opción de ser tenista profesional, otro deporte que lo apasiona.

Forlán, de 31 años, comenzó su carrera en Montevideo jugando en las divisiones juveniles del Peñarol, pero se dio a conocer internacionalmente a los 17 años, cuando militaba en Independiente de Avellaneda, en Argentina.

Image caption Forlán comenzó en el Peñarol de Montevideo pero saltó a la fama al pasar por Independiente de Avellaneda.

De allí dio el salto a Europa. Jugó primero en el Manchester United, pero fue en España, en el Villareal, donde despegó y comenzó a brillar.

Obtuvo dos veces el trofeo "Pichichi" al máximo goleador de la Liga Española, la segunda ya para el Atlético de Madrid. También recibió en dos oportunidades la "Bota de Oro", el reconocimiento al mayor goleador de Europa.

Esa trayectoria es apreciada por uruguayos como Gonzalo Talamás, que destacan el profesionalismo del futbolista. "Creo que Forlán se merece este premio no tanto por lo que ha hecho en el Mundial sino por su carrera en Europa y por los esfuerzos personales que hace para dedicarse al fútbol y a la familia".

"No es como otros jugadores que están para la vida social y no se privan de todas las cosas que él se priva como profesional, como salir con los amigos, ir a fiestas, comer, beber. Él siempre está pendiente del físico, producto de eso es el cuerpo que tiene, que es idolatrado por las mujeres", aseguró.

Su preocupación por cuidar su estado físico es lo que quizás permita a Forlán una última participación en el próximo Mundial, a pesar de la edad.

Según dijo recientemente el técnico Oscar Tabárez, el flamante Bota de Oro tiene las condiciones necesarias para defender a Uruguay en Brasil a pesar de que si el equipo clasifica para el torneo de 2014, tendrá ya 35 años.

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.