El escándalo por las "trampas" en el complejo sistema de clasificación de los atletas para los Juegos Paralímpicos

La antorcha paralímpica Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los Juegos Paralímpicos de Río 2016 comienzan este miércoles 7 de septiembre.

No es lo mismo nadar con solo una mano, con el torso o sin el impulso de los pies.

Tampoco lo es correr con una o con dos prótesis.

Y estas premisas básicas están tras el escándalo sobre el sistema de clasificación de los atletas que está poniendo en duda la credibilidad de los Juegos Paralímpicos, que este miércoles arrancan en Río de Janeiro.

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Image caption Bethanu Woodward se retiró del equipo británico al cuestionar el sistema de clasificación.

En los últimos meses han surgido denuncias y se han abierto investigaciones sobre casos en los que se le habría permitido competir a deportistas con un cierto grado de discapacidad en categorías reservadas para personas con una condición diferente o de mayor gravedad.

Es igual a que se estuviera dopando

Tanni Grey-Thompson

Si bien es posible que en algunas ocasiones se trate de una evaluación errónea, dado lo complicado que resulta el sistema para clasificar a los deportistas paralímpicos, se teme que haya casos en los que los mismos deportistas engañan sobre el verdadero alcance de su discapacidad para aumentar sus posibilidades de conseguir una medalla.

La polémica revivió luego de que Bethany Woodward, medalla de plata en los 200 metros de la categoría T37 en atletismo, se negó a ser parte de la delegación británica que participará en Río 2016 al considerar que varios miembros de su equipo han sido clasificados de manera errónea.

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Image caption La federación británica de atletismo anunció que abrirá una investigación a raíz de la denuncia de Grey-Thompson sobre la Tergiversación Intencionada.

Esta práctica también había sido denunciada por Tanni Grey-Thompson, la atleta paralímpica más laureada de Reino Unido, así como familiares de otros atletas de renombre.

Grey-Thompson, 11 veces campeona paralímpica, considera que "cuando alguien hace trampa deliberadamente es igual a que se estuviera dopando".

La clave de la clasificación

La exatleta paralímpica se refiere a la práctica que se conoce como Tergiversación Intencionada, es decir, que el atleta busca engañar sobre su condición cuando está siendo evaluado para saber en qué clasificación debería competir.

Hace un mes, Xavier González, director ejecutivo del Comité Paralímpico Internacional, informó que el organismo había estudiado unos 80 casos individuales, pero que no encontró pruebas que los competidores habían sido colocados en diferentes categorías erróneamente.

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Image caption Algunas pruebas en atletismo se puede observar diferentes tipos de discapacidad, aunque eso no significa que compitan directamente entre ellos.

Peter van de Vliet, director del sistema de clasificación para los deportes paralímpicos, admitió que debido a lo complejo del sistema es "inevitable ver a atletas que tratan de estirar el reglamento hasta sus límites" para poder tener más posibilidades de obtener una medalla.

Sin embargo, Van de Vliet insistió en un artículo publicado en el periódico británico The Telegraph que "no se ha encontrado evidencia de que haya habido trampa y que la trampa no es algo endémico en el deporte paralímpico".

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Image caption Dos de las integrantes que ganaron la medalla de bronce en el relevo 4x100 metros T35-38 pusieron en duda el sistema de clasificación.

El sistema de clasificación es uno de los aspectos más importantes del deporte paralímpico y es regulado por diferentes federaciones deportivas bajo los códigos del IPC.

Los deportistas deben suministrar un comprobante médico para determinar su condición, y son observados durante sus entrenamientos y en competencia para determinar su grado de habilidad.

Cada deporte cuenta con una estructura específica de clasificación en base a los tipos de discapacidad presentes en los juegos, sea visual, de movilidad o mental.

El "oro" empañado

Las reglas sobre la clasificación se han ajustado y endurecido en los últimos años luego de algunos casos en los que la credibilidad de los juegos paralímpicos quedó en entredicho, como sucedió con el escándalo de la selección de baloncesto de España en 2000 o el de la holandesa Monique van der Vorst.

Mientras que en Sídney se pudo comprobar que varios integrantes del equipo que ganó la medalla de oro habían fingido deficiencia intelectual para poder participar en los juegos, en el caso de Van der Vorst no se pudo llegar a una conclusión.

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Image caption España protagonizó el mayor escándalo de abuso del sistema de clasificación en la historia de los paralímpicos.

La para-atleta ganó dos medallas de plata durante los Juegos de Pekín en la categoría de bicicleta de mano debido a que no podía caminar, pero en 2010 sufrió un accidente mientras entrenaba que tuvo efectos en su cuerpo que le permitió recuperar su movilidad.

Las autoridades paralímpicas investigaron su situación, que incluso le permitió firmar un breve contrato con un equipo profesional de ciclismo, pero determinaron que no había motivos para abrir un proceso en su contra.

"La clasificación es un concepto, pero es uno científico que funciona", aseguró Van de Vliet.

"Pero lo que sí pensamos, sin embargo, es momento de que las federaciones internacionales y todos los deportes paralímpicos reexaminen sus criterios de clasificación, un área que siempre estará en proceso de evolución".