El humillante déjà vu que sufrió México ante Italia en el Clásico Mundial de Béisbol

Aficionado mexicano Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption México contó con el respaldo de su afición en Guadalajara, pero no pudo darle una alegría en su primer partido en el Clásico Mundial de Béisbol.

El béisbol mexicano llega incluso a ser más impredecible que su fútbol.

Parece ser naturaleza y este jueves volvió a manifestarse cuando perdió su primer partido en el Clásico Mundial de Béisbol.

La novena mexicana se encaminaba hacia un cómodo triunfo frente a Italia hasta la novena entrada cuando vivió el peor de los déjà vu que podía sufrir.

El combinado europeo perdía 9-5 en la parte baja del último inning, pero anotó cinco carreras y lo dejó en el terreno ante la mirada incrédula de la afición que abarrotó las gradas del estadio Charros de Jalisco, en Guadalajara.

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Image caption La carrera con la que Italia dejó en el terreno a México y le ganó por segunda vez en los clásicos de béisbol.

Fue un desenlace similar al que ocurrió hace cuatro años, cuando Italia también dio vuelta el marcador en la novena entrada para ganar 6-5 en el partido que en aquella oportunidad fue jugado en Arizona, Estados Unidos.

Esta vez, de local, la derrota fue aún más dolorosa e inesperada.

El que había que ganar

México llegó al mundial con el objetivo de avanzar a la segunda ronda pese a estar en el que se considera el grupo más difícil del clásico, el D.

Su esperanza se basaba en conseguir una victoria en su primer partido frente a la considerada selección más débil de la zona, Italia, y después sorprender a una de las principales candidatas a ganar el torneo, Puerto Rico o Venezuela.

Para ello armó un roster de jugadores con amplia experiencia en la Grandes Ligas, en especial en el montículo, donde convocó hasta nueve lanzadores que jugaron la pasada temporada en la gran carpa.

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Image caption Todo comenzó a pedir de boca para México cuando Esteban Quiroz conectó un cuadrangular en la primera entrada.

Pero cuando tuvo que recurrir a uno de sus mejores hombres para asegurar la victoria frente a los italianos, el cerrador de los Azulejos de Toronto Roberto Osuna, la lógica del deporte le dio la espalda.

"Estábamos ganando 9-5 con lanzadores de las Grandes Ligas, no sé qué podría haber hecho diferente, pero no fue nuestro juego", lamentó el entrenador de México Édgar González.

"Sabemos que es un lanzador fenomenal, pero todos tenemos días buenos y malos", explicó.

Osuna fue el pitcher perdedor al permitir cinco carreras y tres imparables, no pudiendo sacar "out" a ningún bateador de los italianos.

"Es vergonzoso, no fue mi mejor noche, no me la imaginaba, me siento mal, no vine para hacer este tipo de desorden", aceptó el lanzador de 22 años, quien en 2016 logró salvar 56 partidos con Toronto.

"Mi meta es ayudar al equipo, no hacer este tipo de cosas para que ellos pierdan. Pasé una noche muy amarga", reconoció, calificándola como "la peor noche de mi carrera".

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Image caption Roberto Osuna no pudo retirar a ningún bateador de los italianos en la novena entrada.

La decepción en el campo local contrastó con la alegría en el vestuario visitante, donde Italia demostró que no llegó a México como simple comparsa.

"Bueno, por alguna razón, cada vez que Italia gana resulta que es una gran sorpresa", ironizó el manager Marco Mazzieri, quien agregó que venía siendo así desde ocho años.

"Los únicos que no son sorpresa son estos chicos, porque ellos juegan para ganar. Juegan para ganar cada lanzamiento", advirtió.

"A veces lo logran, otras no, pero ellos lo hacen para ganar y eso lo demostraron esta noche".

¿Y ahora?

La edición 2017 del clásico mundial ha deparado grandes sorpresas, como la clasificación invicto de Israel a la segunda ronda o la eliminación de Corea del Sur ante Holanda en el grupo A, y resultados esperados, como la superioridad de Japón y Cuba en el grupo B.

Es por eso que México todavía tiene intactas sus opciones de avanzar, aunque para ello deberá vencer a Puerto Rico y Venezuela.

La tarea no parece fácil, pero hay que recordar que si bien México ha sido capaz de perder contra Italia en dos ocasiones, también ha podido ganarle a Estados Unidos dos veces en los clásicos de 2006 y 2013.

Es su naturaleza impredecible.

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