Quién es María José Claramunt, la "Jefa" de la selección española cuyo despido pone en pie de guerra a los jugadores

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Image caption María José Claramunt contaba con el apoyo de los jugadores.

El madridista Sergio Ramos y el barcelonista Gerard Piqué llevan una vida enfrentados, sea por los colores que defienden en sus clubes o por la identificación de uno con España y del otro con Cataluña.

Pero cuando visten con la Roja los dos caminan en la misma dirección, hasta el punto que hace un mes se pusieron en pie de guerra para tratar de evitar el inminente despido de María José Claramunt, conocida como la "Jefa" de la selección española, que se concretó el jueves.

Según publica este viernes el diario Marca, Ramos y Piqué, junto a Sergio Busquets, tres de los pesos pesados de la campeona de Europa y del Mundo en 2010, amenazaron con dejar la selección en caso de que su directora y encargada de mercadotecnia fuera removida de su puesto.

La situación explotó en los días previos al partido de clasificación al Mundial frente a Liechtenstein hace un poco más de un mes cuando el presidente interino de la Real Federación Española de Fútbol, Juan Luis Larrea, puso en duda la continuidad de Claramunt.

"Por nuestro bien nos gustaría que María José Claramunt siguiera con nosotros", había dicho Ramos.

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Image caption Ramos y Piqué tuvieron un frente común en defensa de Claramunt.

Para Larrea la directora está salpicada en el caso de corrupción por el que fueron enviados a prisión el presidente de la RFEF, Ángel María Villar, su hijo Gorka y Juan Padrón. Los tres quedaron en libertad bajo fianza, mientras continúa la investigación de la llamada Operación Soule.

Claramunt no está implicada oficialmente, pero desde dentro de la federación su figura producía cierto recelo que contrastaba con el sentimiento que generaba entre los jugadores.

Al final los directivos ganaron el pulso como lo confirmó ella misma este jueves el programa "El Partidazo" de la radio Cope. "Me han dado una carta para despedirme argumentando una medida disciplinaria", anunció.

La cadena radial advirtió que existe el temor que la salida de Claramunt produzca una guerra de poder entre los futbolistas y la directiva.

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Image caption España clasificó sin problemas a Rusia 2018 donde aspira llegar con "estabilidad y equilibrio" en la federación.

Los seleccionados estarían a favor de que se lleven a cabo elecciones en la RFEF para poder llegar al Mundial de Rusia 2018 "con estabilidad y equilibrio", con la presencia de un exjugador que haya tenido peso en el seno del combinado nacional.

El problema es que cualquier proceso o cambio deberá en un principio estar velado por la Audiencia Nacional, que prácticamente tiene intervenido el organismo en el marco de la operación Soule.

"La jefa"

María José, o Mariajo, llegó a la federación en 2011 gracias a la amistad entre Villar y su padre, Pepe Claramunt, quienes compartieron la cancha en la época que ambos eran futbolistas.

Desde que aterrizó en Las Rozas, sede de concentración de la selección, asumió la responsabilidad de las cuestiones administrativas que rodeaban al equipo, la logística y la mercadotecnia.

Puso como prioridad su relación con los jugadores, ganándose la plena confianza de los capitanes gracias a su capacidad de gestión.

Eso hizo que gozara de un poder tácito en la estructura federativa y la mayoría de las decisiones del equipo pasaban por su despacho, incluyendo algunas propuestas del seleccionador Julen Lopetegui.

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Image caption El presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, se encuentra suspendido de su cargo por su implicación en un caso de corrupción.

Según Marca, Claramunt se convirtió como en el "hada madrina de la selección, se desvivía por ellos", encargándose de todas las necesidades de los futbolistas y de sus familias.

Pero lejos del vestuario la situación era muy diferente.

El periodista Diego Torres, de El País, señala que "al margen de su competencia como gestora, es difícil encontrar empleados en la federación que manifestaran su aprecio por ella".

"Muchos la acusaban de comportarse como una déspota", afirma.

Lejos de sus maneras, Claramunt tenía como objetivo modernizar todo lo referente a la selección y su entorno, plan que chocaba con la manera tradicional en la que se ha movido el organismo desde que Villar asumió el poder hace tres décadas.

Los jugadores apostaban por ese cambio, pero con el mandamás suspendido de su cargo habrá que ver cuál será el próximo paso que dará la federación.

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