Mundial Sudáfrica 2010: el mundo de los cazatalentos

Desde arriba a la izquierda en el sentido de las agujas del reloj: Mesut Ozil, Danny, Alexis Sánchez, Gregory van der Wiel, Seydou Doumbia y Aleksander Kolarov
Image caption Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj: Mesut Ozil, Danny, Alexis Sánchez, Gregory van der Wiel, Seydou Doumbia y Aleksander Kolarov.

Cada cuatro años los mejores jugadores de la Tierra se meten en el escaparate fubolístico más grande del mundo y ofrecen a los clubes una oportunidad única para reponer sus reservas.

Gheorghe Hagi, David Platt y Thierry Henry son sólo algunos de los nombres que saltaron a la fama mundial y obtuvieron lucrativas transferencias tras impresionantes actuaciones en la Copa del Mundo.

Pero, ¿a quién le corresponde el trabajo de seleccionar a las estrellas? ¿Cómo funciona su negocio? ¿Qué van a estar buscando en el Mundial Sudáfrica 2010?

En vísperas de la obra maestra que se expondrá entre el 11 de junio y el 11 de julio, cuando más de 700 hombres de 32 países participen en 64 partidos en más de 31 días, BBC Deportes explora el reservado mundo del cazatalentos.

"Agotador y costoso"

"Tenemos gente que viaja por todo el planeta a diario en busca de nuevas contrataciones", dijo un alto funcionario de uno de los cuatro mejores equipos de la Liga Premier inglesa.

"Pero mantener una red de búsqueda todo el año es agotador, costoso y consume mucho tiempo, por lo que la Copa del Mundo es enormemente importante", agregó.

"Nos ofrece una oportunidad única para evaluar el talento superior al más alto nivel, bajo una intensa presión, en un solo lugar, en un período de cuatro semanas. Se le podría llamar una mina de oro para los cazatalentos".

Cobrar dinero por visitar un país fascinante y ver partido tras partido: es en momentos como estos en que los cazatalentos parecen tener el trabajo soñado de un hincha.

Sin embargo, eso estaría un poco alejado de la verdad.

Los hombres en cuestión pasan la mayor parte de su vida laboral fuera del hogar, viajando miles de kilómetros, escudriñando cientos de candidatos y compitiendo con un atestado grupo de rivales en la, generalmente, infructuosa búsqueda del Lionel Messi del mañana.

Para ellos la Copa del Mundial no es sinónimo de vacaciones.

"Los cazatalentos suelen volver de los Mundiales extremadamente cansados", explica el director deportivo del equipo francés St Etienne, Damien Comolli, quien ocupó el mismo cargo en el inglés Tottenham, y que también sirvió de cazatalentos para el Arsenal.

"Cada día implica comenzar horriblemente temprano y terminar tarde; es realmente un período intenso", explicó.

"Planeo ver 12 o 13 partidos en diez días en al menos cinco de las diez sedes. Entre los partidos estaré en el hotel hurgando información y escribiendo detallados reportes de cada jugadora que vea", agregó.

"Necesito mantener un contacto constante con mi club, visitar nuestros jugadores, nuestra red, y estar alrededor de los hoteles y sesiones de entrenamiento para aprender todo sobre nuestros objetivos: ¿Quiénes son sus agentes? ¿Cuál es el precio? ¿Cuándo expiran sus contratos? ¿Cómo se comportan fuera del campo de juego?", aseguró Comolli.

La excepción norcoreana

La noción estereotipada de un anciano, de abrigo largo, esperando al costado de la cancha por un jugador que le llame la atención antes de informar al club no es totalmente obsoleta.

Pero hoy en día es una operación de exploración las 24 horas al día los siete días de la semana que se desarrolla en todo el mundo.

Se usan líneas aéreas de bajo coste, la tecnología más avanzada -todo, desde estadísticas, datos y software de vanguardia para los archivos de DVDs y recursos de Internet como YouTube- y una selección de individuos altamente capacitados para garantizar que no quede mercado sin explotar y que pocos se deslicen bajo el radar.

Image caption El chileno Alexis Sánchez hizo su debut internacional a los 17 años.

"Si usted va a la Copa del Mundo con la esperanza de descubrir el próximo Wayne Rooney, ya ha perdido el autobús", dijo el jefe de cazatalentos del equipo inglés Aston Villa, Ian Storey,-Moore, quien priorizó el Torneo Esperanzas de Toulon -para menores de 21 años- que se desarrolló en mayo por sobre de la Copa del Mundo en su búsqueda para la próxima oleada de talento.

"Con la posible excepción de Corea del Norte, prácticamente todos los miembros de cada equipo serán bien conocidos por los clubes antes de que la pelota esté en juego", señaló.

"Ocasionalmente, un jugador del cual nunca has oído hablar te llama la atención pero comprar sobre la base de un torneo es increíblemente peligroso. Es fácil dejarse seducir por el espectáculo de una gran competición, pero es un partido a mediados de semana en noviembre el que proporciona la verdadera prueba".

Sin riesgos

Los cazatalenos no reciben entradas de la FIFA por lo que solicitan una acreditación a través de la asociación de fútbol de cada país, suelen viajar con sus rivales y sentarse juntos en los estadios.

Basan sus itinerarios en torno a los partidos y los jugadores que quieren ver e, incluso, pueden buscar consejo de colegas confiables, pero Comolli enfatiza: "Cuando llega el momento de hacer negocios uno va solo. Uno no quiere arriesgarse a regalarle nada a otros equipos".

No todos los equipos de la Liga Premier inglesa van a desplegar sus cazatalentos en el Mundial de Sudáfrica, pero uno puede garantizar que van a estar observando los procedimientos.

Los clubes son conscientes de que si un jugador que han estado siguiendo llama la atención en este Mundial, es probable que se produzca una puja y su precio se irá a las nubes.

"Por eso los clubes están tratando hacer acuerdos antes del comienzo. Lo están haciendo mientras hablamos", añadió Comolli.

El escenario está listo, es hora de impresionar a los jueces.

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