Claves de la Ley de Bancarrota

Planta de General Motors
Image caption La bancarrota significa el final de la línea para algunas plantas de producción.

En Estados Unidos una empresa que desea continuar vigente, pero no puede pagar a sus acreedores, se declara en bancarrota bajo una sección de la ley conocida como Capítulo 11. Le ofrece una oportunidad para reorganizar sus negocios y seguir con la producción.

¿Por qué General Motors (GM) se ampara en el Capítulo 11?

La gigante de la industria automotriz estadounidense ha sufrido de lleno el impacto de la crisis financiera mundial. La reducción de crédito y el incremento en los precios de la gasolina produjo una dramática caída en las ventas de sus autos, especialmente de camiones, camionetas y otros vehículos de alto consumo de combustible. La empresa reportó pérdidas de US$30.000 millones el año pasado. La declaración de bancarrota es la mayor en el mundo a nivel industrial.

¿Qué ventajas ofrece el Capítulo 11?

El Capítulo 11 es una especie de indulto o conmutación de pena. Evita que la empresa se desmembre, entre en liquidación inmediata y empiece a despedir personal. A cambio, la ley le permite a la compañía continuar con sus operaciones y reorganizar su estructura libre de la presión de sus acreedores, mientras negocia un plan de pago de sus deudas.

¿Qué concesiones hace GM a cambio de esa protección?

General Motors tiene 90 días para reestructurar toda la empresa. El plan es que el gobierno de Estados Unidos invierta US$30.000 millones - por encima de los US$20.000 millones que ya entregó a GM - con lo que asumiría el control del 60% de la nueva, más pequeña y más eficiente GM. En el proceso, la automotriz también tiene que vender su brazo europeo -la alemana Opel y la británica Vauxhall- para que éstas no queden incluídas en la declaración de bancarrota.

¿Cuales son las consecuencias de esta medida?

Habrá cierres de las plantas de producción que no son rentables. Se estima que en las fábricas europeas se despidan miles de empleados. Con la declaración de bancarrota la empresa pierde el control de sus bienes y expone toda la contabilidad al escrutinio. Los accionistas pierden su inversión.

¿Cómo se ha respondido a esta medida?

El Tesoro de Estados Unidos dice que por lo menos el 54% de los tenedores de bonos y acreedores estuvieron de acuerdo con los planes de reestructuración. Es posible, sin embargo, que algunos disidentes entablen demandas en los tribunales de quiebra.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.