G-20: ¿se acordarán de los más pobres?

Campaña de Oxfam
Image caption Activistas de Oxfam con máscaras de los líderes del G-20 piden soluciones a la pobreza.

Mientras los líderes de los países más poderosos se reúnen en el marco de la cumbre del G-20 en Pittsburgh, Estados Unidos, las organizaciones no gubernamentales denuncian la existencia en América Latina de políticas impositivas que favorecen a las grandes multinacionales y reclaman que se adopten medidas para ayudar a los más pobres a salir de la crisis.

La agencia de asistencia humanitaria Christian Aid presentó un reporte en el que denuncia que los bajos impuestos con los que los gobiernos gravan a las multinacionales, privan a los países de miles de millones en ingresos que podrían ser utilizados para mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos.

Christian Aid instó a los países miembros del G-20 a concebir nuevos mecanismos para que las multinacionales paguen tributos más altos sobre sus ganancias provenientes de países en desarrollo.

Por su parte, la ONG Oxfam denunció que cada minuto 100 personas más se hunden en la pobreza debido a la crisis global, y urgió a los miembros del G-20 a emprender acciones para remediar esta situación.

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"Socavando a los pobres"

Christian Aid asegura en el estudio llamado "Socavando a los pobres" que el problema de la baja imposición sobre los beneficios de las grandes compañías es especialmente preocupante en América Latina.

La ONG británica denuncia lo que describe como una pobre política tributaria que, asegura, le está costando a países como Guatemala miles de millones de dólares en ingresos que, si fueran recaudados, ayudarían a combatir la pobreza y a financiar programas sociales.

La agencia asegura que durante décadas los países en desarrollo han estado bajo intensa presión de instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para ofrecer a las multinacionales más rentables del mundo las tasas impositivas más bajas para explotar sus recursos naturales.

"Las reformas tributarias en los países en desarrollo han sido altamente regresivas, rebajándose los impuestos a las compañías y aumentándose los impuestos al consumo, siendo éstos últimos los que más golpean a los pobres. América Latina es un ejemplo perfecto. Su nivel general de recaudación tributaria es deplorablemente inadecuado y sus sistemas tributarios nacionales son muy regresivos", indicó Christian Aid.

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Trato injusto

Image caption Miembros de Christian Aid protestaron contra los bajos impuestos que pagan las corporaciones multinacionales.

El informe, subtitulado "Reformas tributarias mineras en América Latina", se concentra en Perú, Guatemala y Honduras, que figuran entre los peores ejemplos de la región. "Cada vez es más evidente que estos países no están recibiendo un trato justo en las contribuciones de la minería en impuestos y regalías", subrayó la agencia.

Según informa el periodista de la BBC Emilio San Pedro, en el caso de Perú el informe señala que la práctica de infravalorar las exportaciones de minerales para reducir artificialmente los beneficios ha conducido a la pérdida de más de US$100 millones en ingresos fiscales durante los últimos tres años.

La solución que plantea Christian Aid es que el G-20 implemente nuevas normas de contabilidad que obliguen a las multinacionales a declarar públicamente qué beneficios obtienen en cada país.

Algunos economistas han advertido, no obstante, que el G-20 debe evitar enfrentarse a las corporaciones en un momento en que muchas de ellas están sufriendo los efectos de la más profunda recesión en décadas, destaca el periodista de la BBC.

Un minuto, 100 pobres

En tanto, Oxfam señaló en un comunicado que "los rebrotes de recuperación económica no han llegado aún a los países más pobres, que están sufriendo gravemente por culpa de la crisis global".

De acuerdo a Max Lawson, asesor de política de esta ONG británica, "en el tiempo que emplearán los líderes del G-20 en cenar esta noche, millares de personas más se hundirán en la pobreza y tratarán de sobrevivir con menos de US$1,25 al día".

La agencia reclama una serie de medidas con un valor de casi US$300.000 millones para aliviar la situación en los países en desarrollo. En el paquete se incluyen el llamado impuesto Tobin, que grava las transacciones internacionales en divisas, una moratoria sobre la deuda y el combate a los paraísos fiscales.

"Un impuesto a las transacciones de los bancos que contribuyeron a la crisis mundial generaría US$ 50.000 millones a favor de quienes sufren las consecuencias de una crisis de la que no son en absoluto responsables", indicó Oxfam.

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