Argentina y Brasil: monedas en pugna

Fotomontaje con pesos argentinos y reales brasileños
Image caption Algunas industrias se han visto particularmente afectadas por el cambio de divisas.

Son vecinos y estratégicos socios comerciales, pero Argentina y Brasil se posicionaron en puntas opuestas en una medición que realizó la agencia Bloomberg para determinar la fortaleza de las monedas de 26 países emergentes, versus el dólar, durante 2009.

Mientras que el real brasileño fue el que más rápido logró recuperarse de la crisis económica internacional, con una valorización del 32% frente a la moneda estadounidense, el peso argentino fue el que más cayó.

La moneda argentina se depreció casi un 10% contra el dólar durante el último año.

Según los analistas, se trató de la mayor devaluación anual del peso en relación al billete estadounidense desde la crisis económica argentina de 2002 y se dio, en parte, como consecuencia de las políticas cambiarias del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Si se mide la diferencia entre el comportamiento de Argentina y Brasil, los habitantes de la primer economía de América Latina tienen en la actualidad una moneda que es 40% más fuerte contra el dólar que el peso.

Sin embargo, a pesar de la disparidad monetaria entre los vecinos, expertos consultados por BBC Mundo afirmaron que esto no genera un conflicto grande en el comercio bilateral.

"Históricamente la relación entre Argentina y Brasil no estuvo signada por las paridades cambiarias", señaló Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb.com.

Lamothe afirmó, no obstante, que algunas industrias sí se han visto particularmente afectadas por el fenómeno.

Invasión turística

El efecto más obvio de la depreciación del peso frente al real comenzó a verse con la llegada del verano austral, que trajo consigo una oleada de visitantes brasileños a destinos turísticos argentinos.

Según Lamothe, la fortaleza del real permitió que este año los turistas brasileños no sólo invadieran las zonas más populares de Argentina, sino que además los llevó como nunca a otros lugares del Cono Sur, en especial Uruguay y Chile.

Por el contrario, la llegada tradicional de visitantes argentinos a las paradisíacas costas de Brasil sufrió un retroceso este año.

Según los operadores turísticos, aún se prevé que muchos de los 270.000 argentinos que el año pasado eligieron ese destino vuelvan a ir, pero se estima que la mayoría realizará una visita más corta, debido a los altos costos de la estadía.

Más exportación

Además de ganar turistas, otro efecto de la actual paridad cambiaria entre Argentina y Brasil fue un aumento en la venta de autopartes del país más pequeño al más grande.

Image caption El retroceso del peso frenó la llegada tradicional de visitantes argentinos a las paradisíacas costas de Brasil.

Sin embargo, según Lamothe, Argentina no supo sacar provecho en otras áreas comerciales debido a los problemas internos que tuvo en su producción, en particular en lo que respecta a los productos agropecuarios, afectados por una grave sequía y por el conflicto entre el campo y el gobierno.

Para el economista, las fluctuaciones comerciales entre los vecinos se ven menos afectadas por la paridad cambiaria que por la demanda interna de los mercados.

"Durante los últimos años Argentina venía creciendo cerca del 8%, pero en el último año sufrió una desaceleración", afirmó.

Según sus estimaciones, en 2010 el país crecerá la mitad de cómo venía haciéndolo: un 4%.

En tanto se espera que Brasil crezca un 5%, un aumento fuerte para esa nación, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo en 2009 un 0,2% respecto al año anterior, debido al impacto de la crisis internacional.

Se prevé que ese crecimiento, a su vez, aumente la demanda de productos argentinos.

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