Colombia y Perú: acuerdo comercial "silencia" derechos laborales

Bandera de la Unión Europea
Image caption La Comisión Europea aseguró que es por la vía del diálogo como puede ayudar a mejorar las condiciones de los trabajadores sudamericanos.

Luego de casi tres años de conversaciones formales con Bruselas, Perú y Colombia finalmente tendrán un tratado de libre comercio con la Unión Europea, aunque se quedará corto en comparación a los tratados con Estados Unidos y Canadá, al no incluir una cláusula vinculante de protección laboral.

La demanda de imitar los compromisos estadounidenses y canadienses en materia de defensa a los derechos laborales, fue insistente por parte de redes de ONGs participantes en el proceso, federaciones internacionales de sindicatos y grupos de centro izquierda del Parlamento Europeo, con excepción de los españoles del Grupo Socialista.

El dúo andino rechazó la petición, argumentando que sería utilizada por los europeos como instrumento de presión, mientras que el brazo negociador comunitario, la Comisión Europea, aseguró que es por la vía del diálogo como puede ayudar a mejorar las condiciones de los trabajadores sudamericanos.

"Nuestro enfoque es cooperativo, no de sanciones", declaró un alto funcionario de la Comisión Europea cercano a las negociaciones.

La Comisión Europea tiene la intención de firmar los acuerdos bilaterales en mayo, en el marco de la cumbre entre la UE y América Latina que tendrá lugar en Madrid, para luego enviarlos al Parlamento Europeo, que tiene el poder de aprobarlos o rechazarlos, más no de modificarlos.

Antes de la firma en Madrid, teóricamente el tratado puede sufrir modificaciones, aunque las negociaciones hayan concluido.

A la baja

Las relaciones de Perú y Colombia con la UE se desarrollan actualmente en el marco del Sistema General de Preferencias (SGP plus), que condiciona el acceso privilegiado al mercado comunitario a los convenios internacionales en materia de derechos humanos y laborales.

Con la entrada del TLC, este mecanismo de sanción vinculante desaparecerá y el cumplimiento de los compromisos queda a la buena voluntad de los gobiernos, explicó a BBC Mundo Camilo Tovar, representante en Bruselas de la Asociación Latinoamericana de Asociaciones de Promoción al Desarrollo (ALOP).

En cambio, en los acuerdos con Canadá y Estados Unidos, Perú aceptó mecanismos de monitoreo y sanción como garantías de que su compromiso con los derechos fundamentales del trabajo no quedará meramente en el ámbito declarativo.

En cuanto a Colombia, los congresos de Estados Unidos y Canadá han frenado la ratificación del acuerdo comercial ante el precario récord del país sudamericano en materia de derechos laborales.

"Es inaceptable que la UE baje a Perú y Colombia estándares que ya aceptaron con EE.UU y Canadá, cuando sabe que hay violaciones sistemáticas contra las organizaciones sindicales", declaró a BBC Mundo Juan Moreno, representante de la Confederación Europea de Sindicatos.

De regional a bilateral

Durante el período presidencial del italiano Romano Prodi (1999-2004) la Comisión Europa fue muy clara: no habrá acuerdo hasta que los andinos consoliden su integración.

Image caption Con el actual presidente de la Comisión Europea las cosas cambiaron y en 2007 se iniciaron negociaciones comerciales con Colombia y Perú.

Con el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, las cosas cambiaron y en junio de 2007 iniciaron las negociaciones en bloque para establecer un acuerdo similar a los de México y Chile, que además del TLC, incluyen la institucionalización del diálogo político y un marco definido de cooperación.

Pero un año más tarde, desacuerdos dentro de los países andinos condujeron al colapso de las pláticas y en enero de 2009 la Comisión decidió avanzar en solitario con Perú y Colombia.

El resultado fue un acuerdo mucho menos ambicioso al establecido con México y Chile, al incluir sólo la liberalización de los mercados.

"Pero lo más vergonzoso, es que durante el proceso la Comisión Europea abdicó ante todas las exigencias de los gobiernos de Perú y Colombia, ignorando los compromisos de Europa a favor de los derechos humanos, laborales y ambientales", declaró a BBC Mundo, el eurodiputado del Grupo de los Verdes, Raúl Romeva.

En respuesta a estas declaraciones, la cancillería colombiana dijo a BBC Mundo que "el acuerdo comercial que se negocia con la Unión Europea de ninguna manera se queda corto en materia de derechos humanos".

Santiago Pardo, el jefe negociador de Colombia, negó que el acuerdo no contemple una cláusula vinculante en materia de protección laboral.

"Se han acordado con la Unión Europea disposiciones que fijan normas mínimas de cumplimiento en materia laboral y ambiental, los cuales deben cumplirse en la producción y comercialización de bienes y servicios exportables", destacó el funcionario.

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