Venezuela: del "oro negro" al "oro" a secas

Mina de oro y diamantes de El Polaco, en la Gran Sabana, Venezuela. (foto Anahi Aradas)
Image caption Venezuela invertirá US$250 millones para desarrollar sus minas de oro.

Venezuela invertirá US$250 millones para desarrollar el mercado del oro, como parte de una estrategia para multiplicar las fuentes de ingreso y reducir la dependencia de las exportaciones de petróleo.

"Nuestro país es rentista. Depende de una actividad. Y el Banco Central (BCV) ha querido manifestar su seria decisión de contribuir la diversificación económica", dijo el directivo de esa institución José Khan, en el marco de un seminario para periodistas sobre el tema del oro.

El dinero sería utilizado en la importación de maquinaria para extraer el mineral, del que el gobierno espera obtener unas 170 toneladas en los próximos cinco años, según informó la semana pasada el ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz.

Mientras tanto, el BCV se propone incrementar las compras de oro hasta más de la mitad de lo que se extraiga anualmente. Parte sería destinado a reservas internacionales y parte podría utilizarse como respaldo de bonos.

Para ello contempla, entre otras medidas, "disciplinar el mercado interno" e intensificar los contactos con los mineros informales y las pequeñas y medianas empresas (privadas), a través de la instalación de oficinas en la región aurífera de Guayana, en el sur del país, señaló Khan.

Grandes reservas

Según estimaciones del Banco, Venezuela se encontraría en el puesto número 15 de los países con mayores reservas de oro en el mundo.

Sin embargo, la misma institución señaló que cerca del 60% del mineral recuperado lo extraen mineros ilegales e informales, con las consecuentes implicaciones para el medioambiente.

De acuerdo con algunas fuentes, de 30.000 a 40.000 personas trabajan el oro en el sur venezolano, una parte de ellas procedentes de otras naciones como Brasil, Trinidad, Guayana o Colombia.

El gobierno se propone "dignificar" las condiciones de vida de estos trabajadores, muchos de los cuales, dice, estarían siendo explotados por compañías o particulares.

Por otro lado, asegura que las empresas estatales involucradas en la producción de oro utilizarán tecnología que no dañe las cuencas hidrográficas y el ambiente en general.

"Venezuela tiene una capacidad de extracción ecológicamente sustentable y hay una parte de esa extracción que se llaman las colas (residuos). Hay un proyecto para convertir esas colas en reservas internacionales a través del procesamiento adecuado del oro", declaró Sanz.

El ministro no especificó cuándo se pondrá en marcha el plan de procesamiento de residuos. Mientras, en el Banco Central hay un cronograma que contempla la publicación de un libro especializado, la realización de un seminario internacional y estudios de factibilidad para abrir una oficina en Guayana.

Interrogado por BBC Mundo sobre si este impulso oficial a la explotación aurífera se traducirá en un incremento de la explotación por parte de los particulares -dando paso a una especie de "fiebre del oro"-, el directivo del BCV, José Khan, señaló que "siempre ha habido yacimientos" y que lo que el banco quiere evitar es que "el oro termine ingresando a las reservas de otros países".

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