China: prisión para cuatro ejecutivos de Rio Tinto

La empresa bajo el ojo internacional
Image caption La sentencia del juicio de Rio Tinto ha sido más dura de lo esperado.

Cuatro ejecutivos del gigante minero anglo-australiano Rio Tinto fueron condenados a prisión en China tras ser declarados culpables de cargos de corrupción y robo de secretos industriales, según anunció este lunes un tribunal de la ciudad de Shangai.

El caso ha causado alarma entre los inversores extranjeros.

El ciudadano australiano Stern Hu, quien fue juzgado por acusaciones de corrupción, soborno y robo de secretos industriales, fue sentenciado a diez años de prisión.

Sus tres colegas chinos recibieron penas similares por los mismos cargos: Wang Yong fue condenado a 14 años de cárcel, Liu Caikui a siete y Ge Minquiang a ocho.

El gobierno de Australia calificó el fallo como "muy duro".

El ministro de Relaciones Exteriores, Stephen Smith, afirmó que el juicio "ha dejado muchas interrogantes por resolver", puesto que parte del proceso se desarrolló a puerta cerrada.

Riesgo para las inversiones

Hu admitió haber aceptado sobornos, aunque disputó la cifra presentada por la acusación como falsa, según sus abogados. El juez afirmó que el caso dañó seriamente los intereses competitivos de las empresas chinas que producen hierro y acero.

Los imputados fueron arrestados a mediados del año pasado, cuando Hu lideró las negociaciones -junto con su equipo- con compañías de China con el fin de acordar un precio para el mineral ferroso australiano que éstas querían comprar.

El caso ha sido seguido de cerca por la comunidad internacional como un ejemplo del riesgo que pueden representar las relaciones comerciales entre el gobierno de Pekín y los inversores extranjeros.

Según afirman los corresponsales de la BBC, esta cuestión, sumada a la reciente polémica del gobierno chino con Google, establecen un marco nuevo y más complicado para hacer negocios en el país asiático.

"Falta de transparencia"

Image caption El resultado del juicio podría ahuyentar a inversores extranjeros en China.

El gobierno australiano protestó contra el "secretismo" y "falta de transparencia" con los que se llevaron a cabo partes del juicio.

En las audiencias dedicadas a las acusaciones de espionaje comercial se prohibió la entrada tanto de diplomáticos australianos como de algunos observadores internacionales. Todavía no está claro qué secretos se vendieron y a quién.

La sentencia fue más dura de lo esperado, ya que se creía que el hecho de que los acusados se declarasen culpables contribuiría a que el tribunal chino fuese más indulgente.

Según el corresponsal de la BBC en China, Damian Grammaticas, muchas empresas extranjeras en China están muy preocupadas por el hecho del que, al no haber acudido a las partes secretas del juicio, no han podido aprender las lecciones de este caso.

Grammaticas informa de que cada vez hay más indicios de que algunas compañías extranjeras planean invertir fuera de China.

El corresponsal de la BBC añade que las empresas afirman que existe una gran obstrucción legal y regulatoria diseñada para proteger a las firmas chinas y a ahuyentar el capital extranjero.

La semana pasada, Rio Tinto firmó un acuerdo con China para desarrollar una gigantesca explotación de hierro en África Occidental.

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