Argentina lanza el canje de su deuda

El gobierno de Argentina concretó un esperado anuncio este jueves y lanzó formalmente una nueva oferta de recambio de su deuda en cesación de pagos.

Image caption Boudou dijo que el canje permanecerá abierto por 30 días.

El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo en una conferencia de prensa que el canje se abrirá "en no más de diez días" y permanecerá abierto por 30 días.

La reapertura del canje busca reestructurar los US$20.000 millones que el país mantiene encesación de pagos desde la crisis económica de 2001/2002.

Esa es la cifra que se le debe a los holdouts, como se conoce a los acreedores privados que no aceptaron participar en el anterior canje de 2005.

La oferta argentina prevé una quita sobre el valor nominal de los bonos del 66,3%.

Acceso a capital

Economistas consultados por BBC Mundo se mostraron optimistas sobre el éxito de esta transacción, que había sido anunciada por el gobierno argentino en octubre pasado.

Según los expertos, Argentina necesita llegar a un acuerdo con los holdouts para poder volver a tener acceso al mercado de capitales.

Osvaldo Cado, de la asesora financiera Prefinex, le dijo a BBC Mundo que "el gobierno necesita dinero urgentemente porque el gasto público está aumentando a un ritmo que no se sostiene por los ingresos".

Sin embargo, en su anuncio de este jueves, el ministro Boudou aseguró que "el canje no es una cuestión fiscal".

Apuro

A pesar de que el gobierno anunció su intención de reabrir el canje de la deuda hace seis meses, diversas tramitaciones ante organismos internacionales retrasaron la puesta en marcha de la iniciativa.

En ese sentido, sorprendió que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner fuera adelante con el anuncio este jueves, cuando aún quedan pendientes las aprobaciones de algunos organismos reguladores del exterior, en concreto los de Italia, Japón y Luxemburgo.

Sin embargo, fuentes consultadas por BBC Mundo confiaron en que esos permisos se hayan retrasado por cuestiones burocráticas y descontaron que el gobierno ya tenga asegurado informalmente ese apoyo, si realizó el anuncio.

Para el economista Fernando Navajas, director de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el apuro del gobierno de Fernández de lanzar el canje responde a cuestiones tanto externas como internas.

Desde lo externo, afirmó Navajas, se busca capitalizar el "excelente" momento internacional para realizar esta transacción, aprovechando el buen precio que tienen en la actualidad los bonos argentinos.

"El gobierno tiene miedo de que alguna nueva debacle económica haga peligrar el canje, como ocurrió con la caída de la economía griega hace unos meses", señaló.

El experto también consideró que la iniciativa podría buscar adelantarse a alguna nueva medida internacional perjudicial para Buenos Aires, como fue la decisión de un juez en Nueva York de embargar las cuentas que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) tiene en la Reserva Federal estadounidense, para pagar a dos "fondos buitre" con los que mantiene deudas.

Lea: Embargan cuenta de Argentina en EE.UU.

Frente interno

Image caption El gobierno argentino estima contar con una adhesión por encima del 60% del nuevo canje de deuda.

Pero, para Navajas, el apuro del gobierno argentino tiene sobre todo un motivo doméstico: anticiparse a una iniciativa de la oposición, que busca frenar en el Congreso el uso de reservas del BCRA para pagar los vencimientos de la deuda externa.

A fines de marzo, la justicia argentina autorizó al Poder Ejecutivo a usar esos fondos, que fueron motivo de una larga disputa institucional y llevaron a la destitución del presidente del BCRA, Martín Redrado, quien se oponía a utilizar reservas de esa institución monetaria para pagar la deuda.

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Sin embargo, el miércoles, la mayoría opositora en la Cámara de Diputados rechazó el decreto presidencial que autorizaba el uso del dinero del BCRA para pagar los cerca de US$15.000 millones que Argentina adeuda en 2010.

El anuncio anticipado del gobierno, según Navajas, buscaría adelantarse a un rechazo similar por parte del Senado.

"El gobierno le está poniendo presión a los opositores en la cámara alta, ya que la anulación del decreto que autorizó el uso de reservas podría afectar el canje de la deuda", señaló.

Positivos

El gobierno argentino estima contar con una adhesión por encima del 60% del nuevo canje de deuda, una cifra con la que coinciden varios analistas.

En su anuncio, Boudou dijo que esta reestructura busca permitir a la Argentina "mirar para adelante" y "potenciar un proceso de inversión".

"Esperamos romper un círculo vicioso: el ciclo de endeudamiento de los últimos 30 años", señaló el funcionario.

Sin embargo, para algunos, lo que se logrará es todo lo contrario.

El economista Alan Cibils le dijo a BBC Mundo que el nuevo canje busca específicamente permitir al gobierno seguir pidiendo dinero en el exterior, lo cual ahondará la deuda histórica del país.

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