La economía brasileña celebra su carnaval

La primera economía de América Latina arrancó 2010 con todo, según muestran los datos económicos dados a conocer este martes por el Ministerio de Hacienda. En los primeros tres meses del año Brasil creció un 9%, en comparación al mismo período de 2009.

Image caption La economía creció a un ritmo de 9% en el primer trimestre en comparación con 2009.

La cifra representa el mayor aumento del Producto Interno Bruto (PIB) desde 1995, cuando comenzaron las mediciones del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, resaltó el buen camino del país.

"Yo diría que el primer trimestre marcó el auge de la recuperación del crecimiento", señaló.

El funcionario también destacó que "la economía brasileña tuvo una de las mejores recuperaciones del mundo" y a nivel internacional sólo fue superada por China, que creció un 11,9%.

"Como antes de la crisis"

En comparación con el trimestre anterior –el último de 2009- el PIB brasileño se expandió 2,7%, alcanzando los US$441.000 millones, la mayor tasa de crecimiento desde 2004.

Rebeca Palis, analista del IBGE, resaltó la mejora en la industria, uno de los sectores que habían sido golpeados durante la crisis económica mundial y que en el último trimestre aumentó un 14,6%.

"Podemos decir que ya hubo una recuperación y volvimos a los niveles de actividad previos a la crisis", afirmó Palis.

Expertos consultados por BBC Mundo atribuyeron el fuerte crecimiento de la economía brasileña a la fortaleza de su mercado interno.

Sebastián Brioso, analista de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s, dijo que durante la crisis financiera internacional el país se había visto menos afectado que otras naciones debido a que no dependía tanto de las exportaciones.

Según los especialistas, la gran demanda interna -y la no dependencia del exterior- permitirá al país también mantenerse aislado de la actual crisis europea y de la lenta recuperación de la economía estadounidense.

Paños fríos

A pesar de estos pronósticos alentadores y de los favorables números que arrojó el primer trimestre del año, Mantega se mostró cauto a la hora de pronosticar lo que ocurrirá durante los próximos meses.

"Para el segundo trimestre ya hay datos de desaceleración. El crecimiento del año va a ser alto, pero esa tasa es decreciente", advirtió en un comunicado.

Según el funcionario, la demanda caerá debido a que el gobierno comenzó a recortar los incentivos que había adoptado para hacer frente a la crisis.

Para Mantega, la complicada situación por la que atraviesa Europa también traerá coletazos para el país, ya que disminuirá las posibilidades de crédito para la economía brasileña y complicará la renegociación de la deuda de las empresas, además de dificultar la apertura de capital.

Con todo, el ministro estimó que el crecimiento del país este año será de entre el 6% y el 6,5%, un poco menos de lo que pronostican los economistas del mercado, que calculan una expansión del 6,6%.

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