Argentina apuesta por su futuro comercial en Pekín

Cristina Fernández en Pekín
Image caption Fernández llegó a Pekín con una meta clara: reestablecer las buenas relaciones con China.

Esta semana el gobierno de argentina emprende un viaje que podría ser clave para su futuro comercial. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llegó a Pekín con una meta clara: reestablecer las buenas relaciones con China, el principal comprador de su principal bien de exportación, la soja.

En 2009 el país de Hu Jintao se había convertido en el segundo socio comercial de Buenos Aires, con un intercambio de cerca de US$10.500 millones.

A comienzos de este año el gobierno argentino vaticinaba una profundización del vínculo comercial.

"China seguirá siendo nuestro segundo socio comercial y la relación entre los dos países va a pegar un salto: va a crecer en calidad y cantidad, tanto en comercio como en inversión", aseguró en enero el entonces canciller argentino, Jorge Taiana, durante una visita a Pekín.

Sin embargo, pocos meses después, las cosas cambiaron drásticamente.

A comienzos de abril, Taiana convocó al embajador chino en Buenos Aires, Gang Zeng, para expresarle "el malestar y la preocupación" del gobierno argentino tras la decisión del país asiático de imponer una serie de condiciones sanitarias para la importación de aceite de soja argentino.

Esas condiciones en efecto supusieron una traba al ingreso del aceite argentino, que representa la mitad de la soja exportada a China y genera US$1.600 millones para el país sudamericano.

Expertos consultados por BBC Mundo coincidieron en que las nuevas imposiciones chinas eran en realidad una protesta de ese país por las medidas antidumping que aplica Argentina sobre algunos productos chinos, en especial los textiles.

Diplomacia

Image caption En 2009 Pekín se había convertido en el segundo socio comercial de Buenos Aires.

Algunos observadores creen que el gesto chino también pudo haber expresado enojo del país asiático por el "desplante" que hizo la presidenta Fernández en enero, cuando canceló una visita oficial a China pocos días antes del viaje, por una cuestión de política interna.

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"Eso no cayó bien. Para China los ritos, las ceremonias y el protocolo son muy importantes", le señaló a BBC Mundo el director ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentino-China, Ernesto Fernández Taboada.

Quizás como "represalia" por ese desaire, el presidente Hu no incluyó a Buenos Aires en una gira que realizó por América Latina a mediados de abril.

Los intentos de la Cancillería argentina de enviar una delegación de alto nivel a Pekín para destrabar las exportaciones no lograron llegar a buen puerto.

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No obstante, Fernández Taboada es optimista respecto a los resultados del viaje presidencial.

"Los negociadores no lograron nada porque no tenían nada para ofrecer. La presidenta Fernández planea firmar acuerdos millonarios con China para la compra de material ferroviario y eso será bien recibido por Pekín", anticipó.

Necesarios

Para el titular de la Cámara de Comercio Argentino-China, es altamente probable que ambos países logren algún acuerdo, aunque sea una "solución intermedia", ya que ambos "se necesitan mutuamente".

Por un lado, si bien Argentina ha empezado a diversificar su venta de soja, abriendo nuevos mercados en India, Corea del Sur y Vietnam, en la actualidad depende de China para más de la mitad de sus exportaciones.

Con una cosecha récord de más de 50 millones de toneladas de soja, el país necesitará más tiempo para encontrar reemplazantes para el gigante mercado chino.

Por su parte, la segunda economía del mundo también es dependiente de Argentina.

"Hasta que el país no pueda producir toda la soja que necesita para su consumo interno tiene que diversificar sus fuentes de producción, y sería demasiado arriesgado para ellos no contar con la soja argentina", opinó el experto en comercio exterior Mauricio Claverí, de la consultora económica Abeceb.com.

Claverí le dijo a BBC Mundo que si bien China está aumentando sus compras de soja a Brasil, ni ese país sudamericano ni Estados Unidos, el otro gran productor de soja, tienen suficiente producto excedente como para satisfacer la demanda china.

A pesar de estos análisis, lo cierto es que todas las miradas estarán puestas ahora en la reunión que mantendrán el martes Cristina Fernández de Kirchner y Hu Jintao, encuentro que muchos en Argentina aguardarán con gran expectativa.

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