Última actualización: miércoles, 15 de abril de 2009 - 20:45 GMT

Plan de EE.UU. contra la piratería

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La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, anunció este miércoles un plan para atacar el fenómeno de la piratería que incluye el incremento de la vigilancia internacional en aguas somalíes y el decomiso de las ganancias que puedan hacer los piratas con su actividad, incluyendo la sanción a empresas que les vendan armas o equipo de comunicaciones.

Clinton aseguró que "podemos estar enfrentando un crimen del siglo XVII pero tenemos que buscarle soluciones del siglo XXI".

Al mismo tiempo que la jefa de la diplomacia estadounidense hacía su anuncio en Washington, el Pentágono también informó que estudiará medidas adicionales para reforzar las actividades militares que desarrolla junto a otros aliados frente a las costas somalíes.

Lea: Piratería: ¿un mal sin remedio?

Clinton dijo que el gobierno de EE.UU. enviará un delegado a una conferencia de donantes de Somalia y que iniciará un diálogo con el gobierno de transición somalí.

La secretaria de Estado hizo el anuncio días después de que la marina estadounidense frustró los ataques de piratas contra dos buques de bandera de EE.UU. en el área costal de Somalia.

Podemos estar enfrentando un crimen del siglo XVII pero tenemos que buscarle soluciones del siglo XXI

Hillary Clinton

Los piratas somalíes retienen actualmente a cerca de una veintena de barcos de varias nacionalidades con más de 300 tripulantes, lo que es considerado como una cifra récord por los expertos marítimos.

El corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, destacó que tras el secuestro la semana pasada del Maersk Alabama, la opinión pública estadounidense se ha sensibilizado con el problema de la piratería en aguas del este africano.

"Aunque la marina estadounidense es parte del esfuerzo internacional para proveer seguridad en esas aguas las historias no parecían tocar de cerca a los estadounidenses, hasta que se produjo el secuestro y posterior liberación del capitán del Alabama, Richard Phillips, quien se entregó a los piratas a cambio de que estos dejaran libre a su tripulación", agregó Chirinos.

Amenaza global

Mientras, el representante de Naciones Unidas en Somalia, Ahmedou Ould Abdalá, dijo a la BBC que el Consejo de Seguridad "tiene que tomar con seriedad la situación" en el país africano.

Hillary Clinton

Clinton dijo que se iniciará un diálogo con las autoridades de Somalia.

Abdalá explicó que Somalia "es un país pobre y abandonado por dos décadas. Hay un nuevo gobierno legítimo, legal, pero débil".

"Algo tiene que hacerse para lidiar con la pandemia de la piratería pues está amenazando no solo a los somalíes pobres, por el alza del costo de vida, sino a la paz internacional".

Tanto el problema como la solución están en tierra firme, señaló, aunque "la presencia en altamar es absolutamente crucial".

Las declaraciones del representante de la ONU se produjeron horas después de que trascendiera la noticia de que dos barcos más fueron secuestrados en el Golfo de Adén y otros dos fueron atacados por piratas en el área, una de las rutas marítimas de mayor tránsito del mundo.

Piratas que operan frente a las costas de Somalia capturaron dos naves -el MV Irene E.M., de propiedad griega, y el MV Sea Horse, libanés, pero con bandera de Togo- y atacaron -con lanzagranadas y armas automáticas- al Liberty Sun, un barco mercantil que transportaba ayuda humanitaria a África.

Los secuestradores no lograron su objetivo y el barco pidió ayuda a la Armada de EE.UU.

Varios países, incluyendo a Japón y China, han despachado buques de guerra para patrullar las costas somalíes, pero han advertido que el área costera es demasiado amplia para impedir los ataques.

Medidas de seguridad

La Organización Marítima Internacional (OMI) también planteó que el problema de la piratería frente a las costas somalíes sólo será resuelto a largo plazo cuando en Somalia se logre cierta estabilidad política.

Buques de guerra chinos en el Golfo de Adén

Japón y China han despachado buques de guerra a patrullar las costas somalíes.

Pero mientras tanto, los países miembros de la OMI, una entidad de Naciones Unidas, han decidido tomar una serie de medidas para incrementar la seguridad en la zona, explicó a BBC Mundo Christian Bull, gerente general de una empresa en Chile que se especializa en seguridad marítima.

Bull explicó que a partir del 30 de junio, "todos los barcos mercantes y de pasajeros van a tener que empezar a emitir su posición por medio de sistemas satelitales en forma constante tanto a los países dueños de la bandera como a las autoridades marítimas de los países por donde estén navegando".

"Creo que es uno de los pasos más importantes que se van a aplicar para poder empezar a controlar un poco estos actos de piratería porque ya se va a saber dónde está la nave y se podrán tomar las precauciones cuando transiten por esta zona", agregó el experto chileno.

Por otra parte, Ben Minichino, vicepresidente de Strategic Security Programs, indicó a BBC Mundo que una fuerza multinacional ya está presente en el área.

"Creo que todo el mundo comprende el impacto que la situación está teniendo sobre la comunidad marítima", agregó.

Minichino afirmó que se está avanzando hacia una presencia multinacional y consideró que los países tendrán que tomar medidas conjuntas "para intentar detener esto o por lo menos tener un impacto en lo que está sucediendo allí".

Ruta clave

Todo país que tiene una gran industria marítima viaja por esa ruta, ya sea que vienen del este o del oeste

Ben Minichino, Strategic Security Programs

La ruta de la costa somalí y Golfo de Adén es sumamente importante, añadió el especialista, "todo país que tiene una gran industria marítima viaja por esa ruta, ya sea que vienen del este o del oeste".

Los buques que atraviesan las costas marítimas son de lenta velocidad, debido a su tamaño y carga, lo que permite a los piratas tirar un ancla y montarse a bordo, añadió Minichino.

Sólo por el Golfo de Adén atraviesan unos 22.000 barcos de carga cada año, con cerca del 8% de bienes del comercio mundial, incluyendo más del 12% del volumen total de petróleo que se transporta por mar, según la OMI.

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