Los desafíos de Benedicto XVI

Benedicto XVI
Image caption El pontífice dijo que rezará por la paz de Medio Oriente.

Durante la visita de Benedicto XVI a Jordania, Israel y los territorios palestinos, el pontífice debe hacer frente a varios asuntos vinculados a las relaciones entre las tres principales religiones monoteístas del mundo.

El Papa también tiene otros temas pendientes en este viaje a la región, como el conflicto entre israelíes y palestinos, uno de los más complejos en materia de política internacional, además de las cicatrices dejadas por el Holocausto.

Entre la política y la seguridad

BBC Mundo explora los desafíos en la agenda que espera al jefe de la Iglesia Católica en su visita a Medio Oriente, un viaje de una semana que el propio Papa califica de peregrinación.

Relaciones entre católicos y judíos

En las últimas décadas, la Iglesia Católica ha dado algunos pasos con el propósito de reparar el daño causado tras una larga historia de antisemitismo.

Fue en la década de 1960 cuando se puso fin radicalmente a una política de siglos que culpaba a los judíos de la muerte de Jesús. También se cambió una oración utilizada durante el Viernes Santo en la que se llamaba a la conversión de los judíos. En ella se pedía a Dios porque les "quite el velo de los corazones a los judíos".

El predecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, hizo esfuerzos para mejorar las relaciones entre católicos y judíos.

Habló de haber crecido con amigos judíos en Polonia y fue el primer jefe de la Iglesia Católica que visitó tanto una sinagoga como las cámaras de gas en el campo de concentración nazi de Auschwitz, en Alemania.

Durante este tiempo, el Vaticano -considerado por muchos judíos como una ciudad-estado pro palestina- finalmente estableció relaciones diplomáticas con Israel después de los acuerdos de paz en Oslo en 1993.

En un acontecimiento histórico, Juan Pablo II se disculpó por los errores cometidos por los católicos hacia los judíos durante siglos y visitó Yad Vashem, la institución oficial israelí constituida en memoria de las víctimas del Holocausto perpetrado por los nazis contra el pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial.

También visitó el Muro de los Lamentos, el sitio mas sagrado del judaísmo.

Image caption Juan Pablo II visitó Yad Vashem.

Sin embargo, para algunos grupos judíos el Papa no había ido lo suficientemente lejos al no mencionar específicamente el silencio del Vaticano durante el Holocausto.

Benedicto XVI llega a Medio Oriente bajo un contexto más problemático. Durante su juventud en Alemania, el hoy Papa se unió a las Juventudes Hitlerianas pues era obligatorio para la época. Posteriormente, prestó servicio militar pero desertó hacia finales de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, el pontífice se ha referido a cómo su adolescencia fue "estropeada por un régimen siniestro".

Dos asuntos en la víspera de su visita han hecho poco para construir confianza con los grupos judíos:

  • En enero de 2009 el Papa levantó la excomunión a un obispo que había negado el Holocausto. El obispo británico Richard Williamson había puesto en duda la muerte de seis millones de judíos en manos de los nazis y dijo que las cámaras de gas no existieron. Desde entonces, el Vaticano ha señalado que para ese momento el Papa no estaba enterado de las opiniones del obispo y posteriormente Benedicto XVI condenó fuertemente la negación del Holocausto en un intento por frenar el daño causado por la controversia.
  • En octubre de 2008 grupos judíos se molestaron cuando el Papa Benedicto XVI se pronunció a favor de acelerar el proceso para convertir al Papa Pío XII en santo. Pío XII, pontífice entre 1939 y 1958, ha sido acusado de no haber hablado en contra del Holocausto. El Vaticano afirma que Pío XII ayudó a muchos judíos en secreto. Desde entonces, el Papa Benedicto XVI ha hecho un llamado para iniciar un "período de estudios más profundos y reflexión" sobre el proceso de beatificación, lo que es considerado por muchos como una paralización temporal del proceso.
  • El pontífice también despertó preocupaciones entre grupos judíos en 2007 al permitir que una versión de la controvertida oración del Viernes Santo fuera utilizada de una manera más amplia. El Papa alteró las frases de la oración en 2008 pero en ésta aún se hace un llamado a Dios para que los judíos "reconozcan a Jesucristo, el Salvador de todos los hombres", una demanda aún más explícita que la que fue incluida en la oración revisada por Juan Pablo II.

También existe una larga disputa entre el Vaticano y las autoridades israelíes sobre los impuestos a las propiedades en edificios católicos.

Relaciones entre católicos y musulmanes

El Papa también enfureció a musulmanes alrededor del mundo durante una conferencia académica en 2006.

Benedicto XVI citó a un emperador cristiano del siglo catorce (Manuel II de Constantinopla) quien dijo que el profeta Mahoma sólo había traído violencia al mundo, como parte de una discusión sobre el tema de la compulsión en la conversión religiosa.

Las declaraciones del pontífice provocaron protestas en todo el mundo, incluyendo ataques con bombas incendiarias en varias iglesias en Cisjordania.

Eventualmente, el pontífice se disculpó y expresó su sincero arrepentimiento debido a que ciertos extractos de su discurso "pudieron haber resultado ofensivos a las sensibilidades de la fe musulmana".

Image caption El Papa oró en dirección a la Meca en Turquía.

Benedicto XVI hizo hincapié en que las opiniones a las que él hizo referencia no eran suyas. Pero para muchos musulmanes sus disculpas no fueron suficientes.

Sin embargo, el Papa contrarrestó parte del daño a su reputación entre los musulmanes cuando siguió adelante con una visita planificada a Turquía y oró con orientación hacia la Meca en una mezquita.

Al año siguiente, cambió una decisión que planteaba quitarle poder a un departamento del Vaticano encargado de tratar asuntos con el mundo islámico.

No obstante, en Nazareth -donde se espera que el Papa oficie la misa más grande durante su viaje a Medio Oriente- un pequeño grupo de musulmanes se oponen a su visita.

Informes de diversos medios de comunicación señalan que se han distribuido panfletos en donde se dice que "una persona que ha maldecido al Profeta es indeseable aquí", además se ha colocado una pancarta en donde se condena a aquellos que insultan al profeta Mahoma.

En Nazareth, que tiene una considerable minoría cristiana, se registraron tensiones hace una década debido a unos planes para construir una gran mezquita ubicada frente a la iglesia que marca el lugar donde se dice que el Ángel Gabriel anunció a la Virgen María que daría a luz a Jesús.

Cristianos locales

La mayoría de los cristianos en Tierra Santa son palestinos que viven en Cisjordania, Gaza o el este de Jerusalén, y los árabes-israelíes que viven en el norte de Israel, particularmente en Nazareth y sus alrededores.

Image caption Los cristianos quieren más acceso a los sitios sagrados en Jerusalén.

Por décadas, la población se ha venido reduciendo debido a la emigración, aunque es difícil conocer las cifras exactas. Las estadísticas para 1947 indican que la población cristiana en lo que entonces era Palestina, se ubicaba en 7,3% del total. Actualmente se calcula que las poblaciones cristianas de Cisjordania e Israel se ubican en aproximadamente 2%.

Aproximadamente dos tercios del medio millón de palestinos cristianos ahora viven fuera de Israel y de los territorios palestinos, de acuerdo con Bernard Sabella, profesor de Sociología de la Universidad de Belén.

Según él, en Jerusalén el número de cristianos palestinos y árabes-israelíes ha disminuido a un tercio del nivel que se encontraba en 1945.

La combinación de las restricciones de viaje impuestas por Israel, la carencia de oportunidades económicas y a menudo mejores conexiones en el exterior que las que tienen los palestinos musulmanes, han provocado que muchos palestinos cristianos emigren a países como Australia, Estados Unidos, Italia y América Latina.

La presión de vivir como minoría dentro de una minoría -particularmente en medio de las tensiones entre el mundo musulmán y Occidente sobre todo después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos- es considerado como otro factor.

Los cristianos palestinos en Cisjordania quieren que el Papa tenga una postura firme sobre temas como el acceso a los lugares sagrados en Jerusalén y el impacto económico del muro israelí de Cisjordania.

Los cristianos en Cisjordania deben solicitar permisos especiales para visitar Jerusalén mientras que la barrera que separa a Israel de Cisjordania ha dificultado aún más el viaje entre Belén y Jerusalén, lo que a su vez ha afectado la economía en Belén.

Se tiene previsto que el Papa cruce la barrera para ir a Belén, una vez allí también visitará un campo de refugiados palestinos.

A pesar de ello, un grupo de aproximadamente 40 palestinos cristianos le escribió al Papa para pedirle que no viniera por temor a que su visita elevara la imagen de Israel y no se le prestara atención a la apremiante situación de los palestinos cristianos.

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