Breve historia de las dos Coreas

Refugiados durante la guerra en la peninsula coreana.
Image caption En la guerra entre ambas Coreas el ejército norcoreano comenzó la ofensiva.

Por gran parte de su historia Corea existió como un antiguo reino, independiente de todo poder foráneo, pero en los últimos años del siglo XIX cayó bajo la esfera de influencia de Japón.

En la guerra entre ambas Coreas el ejército norcoreano comenzó la ofensiva. En 1910, Tokyo anexó el territorio coreano dando inicio a un controvertido periodo de dominación japonesa. Aunque los nuevos dueños del país construyeron caminos y redes de comunicación, la vida de los coreanos bajo su tutelaje fue dura.

La exportación de cultivos coreanos a la isla causó escasez de alimentos, se extendieron las fábricas donde se explotaba a los trabajadores y cualquier oposición contra el gobierno japonés era duramente reprimida.

Para 1937 el lenguaje coreano y la enseñanza de la historia y la cultura del país fueron prohibidos en las escuelas, como parte de una campaña para erradicar todo tipo de identidad nacional.

Cuando Japón entró a la Segunda Guerra Mundial en 1941, decenas de miles de coreanos fueron incorporados al ejército japonés. Muchos exiliados se unieron a los Aliados bajo el estandarte del Ejército de Liberación de Corea.

Días después de la rendición japonesa, en agosto de 1945, fuerzas soviéticas ingresaron en el norte de la Península. Con el sur administrado por Estados Unidos, el país fue dividido en dos zonas ocupadas.

Mientras el optimismo post-bélico era reemplazado por la desconfianza de la Guerra Fría, las dos Coreas tomaron caminos muy diferentes. El Sur fue conducido hacia el capitalismo del libre mercado y el Norte hacia las directivas tradicionales del comunismo.

De la guerrilla al poder

Para 1948, la polarización política y social había vuelto imposible cualquier intento de reunificación.

Image caption Kim Il-sung es considerado el "Gran Líder" de Corea del Norte.

El ex líder guerrillero anti-japonés Kim Il-sung escaló dentro de las filas del Partido Comunista Norcoreano y se transformó en primer ministro ese mismo año.

Kim Il-sung es considerado el "Gran Líder" de Corea del Norte. Con una masiva asistencia soviética, Kim comenzó un proceso de militarización que culminó en 1950 con la ofensiva sobre el vecino del sur bajo la bandera de la liberación y reunificación del país.

Tropas estadounidenses y británicas operando bajo el mandato de las Naciones Unidas intervinieron, disparando un conflicto -básicamente una guerra entre superpoderes- que duró por tres años y terminó en "tablas".

Luego de la guerra Kim Il-sung cambió la ortodoxia marxista-comunista por su propia doctrina, que llamaba a la auto-suficiencia en todos los aspectos del desarrollo nacional.

Sus políticas convirtieron a Corea del Norte en un país aún más aislado y hostil hacia Occidente. El comercio internacional declinó y Kim comenzó a perpetuar un culto a la personalidad, colocándose a sí mismo en el lugar del "Gran Líder".

El régimen empezó a controlar cada aspecto de la vida de sus ciudadanos y aunque el gasto militar no dejó de desangrar a la economía, el país disfrutó de un período de relativa prosperidad entre las décadas del 60 y del 70.

Pero en 1980 la situación comenzó a empeorar. Mientras otras naciones comunistas introdujeron reformas económicas, Corea del Norte se mantuvo fiel a la pureza ideológica del sistema de país controlado por el estado.

Caída, acercamiento y tensión

Image caption Kim Jong-il asumió la presidencia entre rumores de luchas internas.

El colapso del comunismo en Rusia y Europa del Este trajo como consecuencia la pérdida de varios socios comerciales para Pyongyang.

Kim Jong-il asumió la presidencia entre rumores de luchas internas. Para la mitad de los años 90, una serie de sequías e inundaciones acompañadas por una mala administración económica provocaron severas crisis de alimentos. Miles de refugiados cruzaron la frontera hacia China.

Finalmente Kim Il-sung murió en 1994 y su hijo Kim Jong-il, jefe de las fuerzas armadas, tomó el control. Entre rumores de luchas de poder, él no fue confirmado como Secretario General de Partido Comunista hasta octubre de 1997.

Se produjo luego un breve período de acercamiento con Corea del Sur y Estados Unidos, que se traduciría en el encuentro sin precedentes entre el líder norcoreano y su par de Corea del Sur, el entonces presidente Kim Dae-jung.

Pero las crisis económicas y la falta de alimentos persistieron, más allá de las esperanzas de algunos en que el país adoptara las reformas de libre mercado de su vecino chino.

En los últimos años, las pruebas con misiles y el programa nuclear norcoreano (el mismo que ahora Corea del Sur le pide terminar) han enfriado las relaciones entre Pyongyang tanto con Seúl como con Washington.

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