Domingo de silencio

Las autoridades de Irán han desplegado miles de efectivos de seguridad en las calles de la capital, Teherán, tras una semana de protestas por el resultado de las elecciones en las que resultara reelecto el presidente Mahmoud Ahmadinejad.

Image caption Miles de efectivos fueron desplegados en las calles de Teherán el domingo (Foto de archivo).

Testigos aseguran que no hubo protestas este domingo, un día después de que se reportara la muerte de 10 personas durante los enfrentamientos de la policía con los manifestantes.

El periodista de la BBC en Teherán Jeremy Bowen relata que podía escucharse el domingo por la noche a varios residentes de la zona norte de Teherán gritando desde los techos de las casas "Muerte al dictador".

Pero, si bien la demostración de fuerza por parte de las autoridades por segundo día consecutivo impidió que hubieran manifestaciones en la calle, "eso no significa que la crisis se terminó. Lejos de ello. Las divisiones en el país y en el liderazgo son demasiado profundas como para que eso ocurra", destaca Bowen.

Para el corresponsal, ninguna de las partes muestra ningún signo de darse por vencida. Las protestas están organizadas por los seguidores del principal rival de Ahmadinejad, Mir Hussein Mousavi, quienes aseguran que las elecciones fueron fraudulentas. Según cifras oficiales, el presidente fue reelecto con dos tercios de los votos.

Los cánticos se han vuelto una forma popular de protesta. Corresponsales de la BBC indican que hombres, mujeres y niños se unieron y los cánticos del domingo fueron mucho más ruidosos que los de los días anteriores.

Trato a los medios

Además, se informó que varios líderes de protestas fueron arrestados.

Image caption Reportes indican que fueron arrestados varios líderes de protestas.

Y las autoridades continuaron reprimiendo a la prensa extranjera, incluyendo la expulsión del corresponsal de la BBC en Teherán Jon Leyne.

British Broadcasting Corporation confirmó que se le había pedido a Jon Leyne que abandonara el país, pero que la oficina de Teherán se mantendría abierta.

Por otro lado, la revista estadounidense Newsweek sostiene que el periodista canadiense Maziar Bahari -que trabajó para la revista por una década- fue detenido sin ningún cargo en su contra, y no se lo ha visto y ni se tienen noticias de él desde entonces.

La organización Reporteros Sin Fronteras asevera que 23 periodistas locales y blogers fueron arrestados en la última semana.

Posiciones

El líder supremo de la nación, el ayatolá Ali Jamenei, respaldó a Ahmadinejad y dejó en claro en un sermón del viernes pasado que no se tolerará ninguna protesta más. Jamenei cree que las elecciones fueron justas.

Image caption El ayatolá respalda a Ahmadinejad y dice que las elecciones fueron justas.

Algunos analistas interpretan las palabras del ayatolá como una luz verde para que las fuerzas de seguridad hagan uso de sus armas.

Anteriormente, la televisión estatal de Irán reportó que 10 personas murieron y 100 resultaron heridas en los enfrentamientos del sábado entre los manifestantes y la policía.

También el sábado, las fuerzas de seguridad arrestaron a varios miembros de la familia de Akbar Hashemi Rafsanjani, un poderoso opositor de Ahmadinejad, pero reportes indican que todos fueron liberados la noche del domingo.

Analistas observan que los arrestos fueron una sorpresa, ya que Rafsanjani es el jefe de la Asamblea de Expertos -un grupo clerical que tiene el poder de remover al líder supremo.

Mientras tanto, Mousavi instó a sus seguidores a continuar con sus protestas.

"Protestar contra las mentiras y el fraude es su derecho. En las protestas, sigan mostrando control", reza una declaración de su sitio de internet.

Según los expertos, las declaraciones de Mousavi, así como las protestas callejeras que llevaron a cabo sus seguidores, representan el desafío más grande para el estado en los 30 años de existencia de la república islámica.

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