¿Se apagan las cajas negras?

Restos del AF 447.
Image caption El pasado sábado, Brasil suspendió la búsqueda de restos del accidente.

Se cumplieron 30 días del accidente del vuelo AF447 de Air France y la batería de las cajas negras podría empezar a agotarse. La esperanza de encontrar este elemento, clave para la investigación de las causas del accidente, disminuyen, pero las autoridades francesas anunciaron que mantendrán la búsqueda dentro de un plazo "razonable".

Hoy hace 30 días que el avión de Air France se precipitó al mar a unos 1.500 kilómetros de las costas brasileñas con 228 pasajeros a bordo. 30 días que son, justamente, la duración garantizada de la autonomía de la batería de la caja negra que permite la emisión de la señal de localización.

Algunos expertos aseguran que esta emisión podría prolongarse durante 15 días más y, por esta razón, las autoridades francesas anunciaron que continuarán la búsqueda del aparato.

"Vamos a continuar la búsqueda mientras ello suponga un esfuerzo razonable", afirmó a BBC Brasil una vocera de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, por sus siglas en francés), el organismo encargado en Francia de las investigaciones técnicas de los accidentes de avión.

“Es rarísimo no encontrar las cajas negras del avión, que son una fuente de información muy importante para las investigaciones”, añadió.

Búsqueda complicada

Un submarino nuclear francés, dotado de un potente sónar, seguirá barriendo un área de 80 kilómetros de radio en la zona donde se cree que se estrelló el avión. De momento, a pesar de varias falsas alarmas, su rastreo no detectó el “tac-tac” electrónico emitido por las cajas negras.

Se trata de una tarea difícil. La profundidad del océano en la zona donde se cree que cayó el avión llega a los 4.600 metros y la única orientación de la que se dispone son las informaciones obtenidas a partir de los mensajes automáticos emitidos por el avión momentos antes del accidente.

Unas informaciones que ya permitieron recuperar algunas partes del aparato y los restos de 51 de los pasajeros fallecidos.

Pero, tras nueve días consecutivos sin ningún resultado, las autoridades brasileñas decidieron el sábado suspender la búsqueda de supervivientes y escombros.

Un elemento clave

Encontrar las cajas negras es vital para la investigación y, si la señal que emiten se apaga, ésta búsqueda podría convertirse en una misión casi imposible.

“Sin ese punto de partida, buscar una aguja dentro de un pajar parecería un cometido fácil comparado con esto”, comentó a la agencia Associated Press, Peter Goelz, ex director de la Comisión Nacional para la Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos.

“Éste es el accidente más difícil en cuanto a operaciones de recuperación que vi nunca”, añadió.

Los aviones poseen dos cajas negras. Una es un grabador de voz que registra los últimos 30 minutos de las conversaciones de los pilotos.

La segunda puede grabar 1.000 parámetros del vuelo, como informaciones sobre la velocidad, la altitud o el funcionamiento del piloto automático y de los motores.

“Esa caja permite, por ejemplo, saber si el motor estaba funcionando o no. Y eso permite profundizar en las investigaciones”, indica la vocera de la BEA.

Un misterio

Sin las pruebas que aportan las cajas negras, los investigadores podrían no llegar a averiguar nunca las causas reales del siniestro. "La única herramienta que les queda es realizar análisis forenses sobre qué afectó a los restos del avión recuperados", apuntó Peter Goelz.

Las investigaciones se están centrando en esas pruebas y en los mensajes emitidos por el avión antes de caer, pero, de momento, las causas reales del accidente no se dilucidaron.

"Cada vez que ocurre un accidente, se plantea una pregunta que es un problema para toda la comunidad de la aviación", sugirió Goelz.

"La comunidad de la aviación y el público quieren saber qué pasó para poder evitar que vuelva a ocurrir", añadió.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.