Sudáfrica y la crisis que no cesa

Jacob Zuma
Image caption El presidente sudafricano Jacob Zuma ha pedido la comprensión de los trabajadores.

Trabajadores municipales y del servicio de transporte han comenzado este lunes una huelga para exigir mejoras salariales, lo que pone más presiones a la presidencia de Jacob Zuma.

Esta semana más de 160.000 trabajadores podrían ir a paro, incluyendo los servicios de trenes y ómnibus.

Según reportes de medios locales, cientos de pasajeros se encontraban varados esta mañana en el distrito financiero de Johannesburgo debido a la interrupción del servicio de ómnibus y el cierre de estaciones, reporta la agencia Reuters.

Otros 150.000 trabajadores municipales de estaciones policiales y de servicios comunales no irán al trabajo este lunes, demandando un incremento del 15% del salario.

La agencia Reuters reporta que el Sindicato Sudafricano de Trabajadores Municipales (Samwu por sus siglas en inglés), había renunciado al incremento del 11,5 % de los salarios, ofrecido por sus empleadores.

Manifestaciones se tornan violentas

Image caption En el distrito financiero de Johannesburgo se ha interrumpido el servicio de ómnibus y algunas estaciones están cerradas.

Estas acciones dan continuidad de una serie de manifestaciones violentas, que culminaron la semana pasada en cerca de 200 arrestos. La policía disparó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes. Las protestas comenzaron por la falta de hogares, agua y electricidad en las regiones más pobres, así como el creciente desempleo. El presidente sudafricano Jacob Zuma ha pedido la comprensión de los trabajadores. El corresponsal de la BBC en Johannesburgo, Jonah Fisher, apunta que este será un invierno difícil para Zuma, quien a dos meses de llegar al poder, se enfrenta a la primera recesión desde la época del apartheid. La promesa de Zuma de crear 500.000 nuevos empleos ha sido rechazada, lo que también avivó las manifestaciones. Estas protestas son un nuevo signo de discordia entre el gobernante Congreso Nacional Africano y los sindicatos aliados, que ayudaron a Zuma a ganar las elecciones el pasado mes de abril, tras promesas de mejorara la vida de millones de sudafricanos que viven en la pobreza. A inicios de mes otros 70.000 trabajadores del sector de la construcción se declararon en huelga exigiendo un 13% de aumento salarial. Las acciones paralizaron las obras en los estadios que el país quiere tener listos para el Mundial de Fútbol el año que viene.

La huelga del sector de la construcción culminó tras un acuerdo del aumento de un 12% de los salarios.

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