Irán tiene otra planta para enriquecer uranio

Barack Obama, Nicolas Sarkozy y Gordon Brown, a punto de hacer sus pronunciamientos.
Image caption Los tres líderes pronunciaron duros discursos contra Irán

Estados Unidos, Francia y el Reino Unido fustigaron con dureza a Irán, país al que acusaron de construir en secreto una nueva planta para el enriquecimiento de uranio, paso indispensable para la construcción de armas atómicas.

Poco antes de la declaración se conoció que el gobierno iraní envió una carta al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) el pasado lunes, revelando la existencia de la planta.

Al parecer, Irán decidió divulgar la existencia de esta segunda planta al enterarse de que los gobiernos occidentales tenían información al respecto y planeaban hacer un pronunciamiento. El jefe de la agencia nuclear iraní dijo que su existencia nunca fue un secreto.

Las críticas a Irán fueron hechas por el presidente de EE.UU., Barack Obama, el mandatario francés, Nicolás Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, poco antes del inicio de la cumbre del G-20 en Pittsburgh, EE.UU.

Obama aseguró que la planta se ha estado construyendo por años y agregó que esto "subraya la continua falta de voluntad de Irán para cumplir con sus obligaciones según los requerimientos del Consejo de Seguridad de la ONU y el OIEA. Esperamos que el OIEA investigue de inmediato esta perturbadora información", que fue entregada a la agencia este jueves.

El presidente estadounidense indicó que el tamaño y la configuración de la planta es incompatible con un programa nuclear civil.

Entrevistado por la revista Time esta mañana, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad dijo que la declaración de Obama fue un error y que Irán no tenía "ningún secreto".

Cambio de postura

Obama indicó que Teherán tiene derecho a un programa nuclear con fines civiles y resaltó la importancia de las conversaciones que el próximo 1° de octubre empezarán en Suiza entre Irán, EE.UU., China, Francia, Rusia, Reino Unido y Alemania.

Por su parte, Sarkozy dijo que si para diciembre no había un profundo cambio por parte de los líderes iraníes, la comunidad internacional tendría que imponer nuevas sanciones. Brown dijo que el mundo estaba preparado para imponer sanciones más severas y advirtió que Irán debe abandonar toda ambición nuclear con fines militares.

Se espera que el presidente ruso, Dimitri Medvedev, haga una declaración que mantenga la línea de lo anunciado tras un encuentro con Obama esta semana donde el Kremlin no descartó apoyar penalizaciones a Irán. En esa reunión se le informó de la existencia de la segunda planta.

"Todo esto ayuda a explicar el endurecimiento de la postura de Rusia en contra de Irán, y en gran medida aumentará la presión sobre los iraníes", explica James Robbins, corresponsal para asuntos diplomáticos de la BBC.

La información sobre la nueva planta iraní, que Obama conoció antes de asumir como presidente en enero, y que Francia y Reino Unido conocen desde hace un tiempo, también le fue entregada a China, que asegura que las sanciones contra Irán son poco productivas.

Sin embargo, este viernes Pekín pidió que Teherán coopere en la investigación sobre esta nueva planta.

Revelación

Image caption La existencia de una segunda planta podría alimentar los temores de occidente, dice nuestro corresponsal.

Horas antes de la declaración de los líderes se supo que el lunes Irán informó de las plantas en una carta dirigida al director del OIEA Mohammed ElBaradei. En la misiva se aclara que la planta está en construcción y que su finalidad es la generación de electricidad a partir de energía nuclear.

Según el OIEA, que confirmó la existencia de la carta, la planta no está en funcionamiento todavía. "No ha ingresado material nuclear en las instalaciones", dijo el vocero de la agencia Marc Vidricaire.

Diplomáticos occidentales dicen que los iraníes han estado construyendo un túnel secreto dentro de una montaña al noreste de Qom desde mediados de 2006. Las excavaciones fueron detectadas por inteligencia occidental.

Aunque las potencias no creen que esté en funcionamiento, podría permitir a Irán acelerar el programa para enriquecer uranio hasta los niveles necesarios para fabricar armas nucleares.

La segunda planta

El tema tomó de sorpresa a políticos, analistas y expertos en todo el mundo y de inmediato empezaron las especulaciones sobre el momento que se escogió para hacer el anuncio.

Esto ocurre en medio de la Asamblea General de Naciones Unidas, la reunión de G-20 y un día después de que el Consejo de Seguridad de la ONU votara de manera unánime una resolución para reducir el riesgo de proliferación de armas nucleares y de que este tipo de armamento llegue a grupos "terroristas".

Análisis: Centrífugas y ajedrez político

El gobierno de la República Islámica había revelado en el pasado que contaba con una planta de enriquecimiento en la localidad de Natanz, que supervisan periódicamente inspectores del OIEA.

Ahora, el organismo de la ONU ha pedido detalles sobre la ubicación de la nueva planta y acceso inmediato a sus laboratorios.

El gobierno de Irán ha insistido que su programa de desarrollo nuclear tiene fines civiles y pacíficos, pero EE.UU. y otras potencias occidentales creen que esconde el propósito de alcanzar poderío nuclear bélico.

Irán debería haber detenido el enriquecimiento de uranio de acuerdo a lo que estipulan las tres rondas de sanciones que le ha impuesto el Consejo de Seguridad de la ONU.

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