Las Obama vacunadas contra la porcina

Sasha y Malia, hijas del Presidente Obama (foto archivo)
Image caption Las hijas de Obama fueron vacunadas, pero el Presidente y su esposa no.

Malia y Sasha, las hijas del presidente estadounidense Barack Obama y su esposa Michelle, recibieron ya sus dosis contra la gripe porcina o H1N1, como parte del plan de vacunación que se realiza en todo el país.

Una portavoz de la oficina de la primera dama informó este martes que las niñas, de 8 y 11 años de edad respectivamente, recibieron sus vacunas del doctor de la Casa Blanca, al mismo tiempo que la inmunización empezó a estar disponible en el área de Washington.

Sin embargo, los padres decidieron esperar a que las consideradas “poblaciones prioritarias” sean vacunadas, es decir los niños, los adultos jóvenes y las mujeres embarazadas.

En los últimos días centenares de personas han hecho largas filas para recibir la vacuna ante la posibilidad de que haya un brote como el de la primera mitad del año que mató a unas 1.000 personas en EE.UU.

Los informes sobre la escasez del medicamento y de que la producción no alcanzará las dosis ordenadas por el gobierno han causado alarma entre muchos ciudadanos y preocupación en la clase política.

Escasez y tardanza

En medio de la crisis generada por la gripe porcina, el gobierno estadounidense presentó planes para desarrollar hasta 250 millones de dosis contra la influenza, rebautizada como H1N1 posteriormente.

Pero la producción y distribución de la vacuna ha sido más lenta que lo que se tenía planificado, al punto que ya oficialmente se reconoce que faltarán de 45 a 55 millones de las dósis originalmente esperadas.

“No creo que vayamos a llegar al objetivo original” dijo este martes, Anthony Fauci, Director del Instituto de Alergías y Enfermedades Infecciosas.

“Si llegamos a 150 millones de dosis seguramente tendremos suficiente. Francamente creo que seguramente será suficiente porque no anticipamos que más de la mitad de la población quiera ser vacunada”.

Pero en una carta enviada este lunes a la Secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, la senadora republicana Susan Colins le preguntaba por qué la disparidad entre el cálculo y lo producido hasta ahora.

“Ahora parece que muchas de las vacunas llegarán sólo después de muchas personas se hayan ya infectado con H1N1. Parece que el gobierno dio garantías de que tendría suficientes en agosto sin la información adecuda como para asumir ese compromiso”, escribió Colins.

Hasta ahora el Departamento de Salud y Servicios Humanos no ha respondido a ese y otros señalamientos sobre supuesta “descoordinación”.

Emergencia nacional

Hasta la semana pasada poco mas de 16 millones de dosis de la vacuna estaban listas para ser distribuidas, mientras que mas de 11 millones habían sido enviadas ya a las autoridades estatales, según informó el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Pero compañías como Glaxo o Novartis se quejan de que sus vacunas no han sido aprobadas por la Agencia Federal de Alimentos y Medicinas, (FDA, por sus siglas en inglés) lo que les impide cumplir con los pedidos que les hizo el gobierno.

La escasez y la tardanza en la distribución del medicamento no alterará la promesa del gobierno estadounidense de donar el 10% de su producción para que la Organización Mundial de la Salud las use en naciones más pobres.

El fin de semana el presidente Obama declaró estado de emergencia nacional por la gripe porcina de manera de que los profesionales de la salud puedan tomar las medidas necesarias para evitar su propagación.

Unas 5.000 personas murieron a causa de la epidemia de gripe porcina que estalló en abril en México y que luego se extendió a EE.UU, Argentina y otros países del mundo entero.

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