Censo y polémica migratoria

Fue bloqueada este jueves en el Senado de Estados Unidos una propuesta para que fuera incluida en el cuestionario del censo de 2010 una pregunta sobre el estatus migratorio de las personas.

Image caption El proyecto dividió las opiniones entre los miembros de la comunidad latina de EE.UU.

El proyecto, presentado por el republicano David Vitter, buscaba excluir a los no ciudadanos de los cálculos demográficos que se utilizan para determinar el número de representantes legislativos por cada estado.

La propuesta de Vitter y el también republicano Robert Bennet sirvió de ingrediente para profundizar aún más la polémica entre la comunidad hispana por el censo del próximo año.

Un grupo nacional de pastores evangélicos mantiene una campaña para que los inmigrantes indocumentados boicoteen el conteo de la población que coordina la Oficina del Censo de Estados Unidos.

La coalición representa a más de 20.000 iglesias evangélicas en 34 estados de EE.UU., en las cuales estiman que un 30% de los feligreses no tiene residencia legal.

"Presionar a los legisladores"

Mientras, organizaciones que representan a los latinos, como la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, por sus siglas en inglés) y el Consejo Nacional de la Raza, y los principales medios de comunicación hispanos del país continúan exhortando a todos los inmigrantes a dejarse contar en el censo.

Tras el bloqueo en el Senado de la propuesta de Vitter, la NALEO expresó su satisfacción y señaló que al invocar la clausura del proyecto, los legisladores reconocieron "que estos proponentes estaban intentando utilizar la legislación para eliminar el claro lenguaje de nuestra Constitución que ordena el conteo de todos los residentes de la nación para la repartición de los fondos federales".

Un comunicado de NALEO insistió en que "los latinos constituyen el segundo grupo 'poblacional' de la nación y el de mayor crecimiento, y no vamos a lograr un conteo del censo exacto sin el conteo total de toda la comunidad latina".

Pero el reverendo Miguel Rivera, presidente de la Coalición Nacional Latina de Ministros y Líderes Cristianos (CONLAMIC) le dijo a BBC Mundo que, aunque no auspiciaba la iniciativa de Vitter, "si la enmienda hubiese sido aprobada hubiese servido para presionar a los legisladores a moverse más rápido para aprobar la reforma migratoria".

Rivera agregó que el "que no hayan encontrado los votos para la enmienda de Vitter no nos preocupa pero sí demuestra que el boicot al censo tiene un profundo valor moral".

Reforma migratoria

La CONLAMIC recomienda no responder los formularios del censo hasta que no sea aprobada una reforma migratoria integral, que contemple un camino a la ciudadanía para los aproximadamente 12 millones de personas indocumentadas en el país.

Image caption El proyecto buscaba excluir a los no ciudadanos de los cálculos usados para establecer la representación electoral.

El líder evangélico aseguró que su llamado a un boicot del censo "a favor de una reforma migratoria, es una postura de protección a miembros de nuestra iglesia que son indocumentados".

Se estima que en el pasado censo del año 2000 más de un millón de hispanos no fueron registrados, alrededor de un 3% de la comunidad.

Esta vez, la Oficina del Censo de Estados Unidos enviará por primera vez en su historia formularios bilingües en aquellos lugares donde hay una concentración importante de latinos.

El portavoz de la Oficina del Censo, Stephen Buckner, le dijo a BBC Mundo que "quien llama a que no se participe en el censo en realidad está infringiendo en la representación de toda persona en el Congreso, que es un derecho constitucional".

Pero el reverendo Rivera insiste en que "lo que hemos propuesto es que ninguna persona indocumentada participe en el censo, y esto puede ser cambiado por el Congreso si antes del abril 1º de 2010 la Casa Blanca tiene una ley firmada que ajuste la situación de los indocumentados".

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