Obama: "Ninguna fe los justifica"

Michelle y Barack Obama
Image caption Obama estuvo presente en los servicios de remembranza llevados a cabo en Fort Hood.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que "ninguna fe justifica" la matanza de 13 personas la semana pasada en una base militar de Texas.

Los comentarios de Obama se dieron mientras se dirigía como parte de un servicio de remembranza por las víctimas, después de haber conocido a los deudos de aquellos que murieron en Fort Hood.

El mayor Nidal Malik Hasan, acusado de estar detrás de la matanza, fue abaleado por la policía y permanece en un hospital.

Organismos de inteligencia estadounidenses reconocieron que sabían que el mayor Hasan había estado en contacto con un clérigo simpatizante de al-Qaeda.

Obama dijo durante el servicio de remembranza que "puede ser difícil comprender la lógica retorcida que llevó a esta tragedia".

"Pero lo que sí sabemos es que ninguna fe justifica estos actos asesinos y cobardes; ningún dios justo y amoroso los mira con favor".

"Y por lo que hizo, sabemos que el asesino debe enfrentar la justicia; en este mundo, y en el siguiente", agregó el mandatario estadounidense.

Varios otros altos funcionarios estuvieron presentes en la ceremonia que tuvo lugar en Fort Hood, incluyendo al secretario de Defensa Robert Gates y el almirante Mike Mullen, jefe del comando conjunto de las fuerzas armadas estadounidenses.

Víctimas latinas

Image caption Dos hispanos estaban entre las víctimas.

Como señala la corresponsal de Asuntos Hispanos de BBC Mundo, Marcia Facundo, dos hispanos están entre las víctimas conmemoradas en la ceremonia de este martes.

El mayor Eduardo Caraveo, de origen mexicano, se encontraba en la base militar de Fort Hood preparándose para partir hacia Afganistán.

Caraveo, de 52 años, llegó en los años 70 a Estados Unidos cuando era un adolescente desde Ciudad Juárez, en México. Hablaba muy poco inglés.

Sin embargo, ya en 1979 se graduó de una licenciatura en la universidad de Texas en El Paso, obtuvo una maestría en ese mismo centro docente en 1980 y pocos años después terminó un doctorado en psicología en la Universidad de Arizona.

Según sus familiares, el psicólogo, que había trabajado enseñando a niños con necesidades especiales, había ingresado a la Guardia Nacional hace 10 años y alcanzó el grado de mayor del Ejército de EE.UU.

Cuando fue alcanzado por las balas del atacante en Fort Hood, Caraveo estaba a punto de sumarse a una unidad de combate para ayudar a los soldados a manejar el estrés de la guerra.

Por su parte, Francesca Vélez, cuyo padre es colombiano y su madre puertorriqueña, había servido en Irak pero fue transferida a Fort Hood porque estaba embarazada.

Vélez, de 21 años, iba a regresar en diciembre a Chicago, ciudad donde creció y vive su familia. Al momento de su muerte, llevaba nueve semanas de gestación

La soldado, que se dedicó a desarmar bombas en Irak, ingresó al ejército hace tres años porque deseaba viajar y tenía el deseo de superarse, indicaron sus familiares.

Amigos y miembros de su familia le rindieron un homenaje este lunes frente a la casa de los Vélez en el sector de West Humbold Park de Chicago, señaló Marcia Facundo.

Señales de alerta

Image caption Hasan había sido objeto de seguimientos por las agencias de inteligencia en 2008.

El mayor Hasan se recupera de heridas de bala en un hospital militar y será acusado en una corte militar por el tiroteo del pasado jueves. Se ha negado a ser entrevistado por los investigadores.

El martes, el comité de seguridad interna del Senado anunció que llevará a cabo una investigación exhaustiva de los ataques, comenzando con una audiencia pública la semana entrante.

El senador Joe Lieberman, quien encabeza el comité, dijo que los investigadores buscarán determinar los motivos del mayor Hasan y si "el gobierno pasó por alto señales de advertencia que deberían haber llevado a la expulsión, y qué lecciones podemos aprender para prevenir ataques similares en el futuro".

Lieberman dijo que las autoridades "no le están haciendo ningún favor a los musulmanes que prestan servicio en las fuerzas armadas estadounidenses al "ignorar evidencia real" que indicaría que el mayor Hasan habría tenido opiniones violentas extremistas.

Un equipo del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) que monitoreaba los correos electrónicos del clérigo basado en Yemen Anwar al-Awlaki, dijo que éste último se había comunicad con el mayor Hasan, un musulmán nacido en Estados Unidos que se desempeñaba como siquiatra del ejército, en 10 a 20 ocasiones.

Sin embargo, en ese momento se decidió que no se requería investigar con mayor profundidad, pues el contenido de los mensajes no promovía ni amenazaba con violencia.

El director del FBI, Robert Mueller, ordenó una revisión acerca de cómo la agencia manejó la información acerca del mayor Hasan.

Un alto dirigente republicano en la Cámara de Representantes ha pedido a todas las agencias de inteligencia guardar la información que tienen acerca del mayor Hasan.

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