Rusia quiere abreviar sus tiempos

El presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, propuso reducir el número de las zonas de tiempo que se extienden en su vasto país. No explicó cuántas quiere eliminar, pero Rusia tiene en este momento 11 zonas. La corresponsal de la BBC, Penny Spiller, explica cómo es que Moscú podría hacer realidad este cambio.

Image caption Hay algunas ventajas económicas y culturales en el cambio de husos horarios, señalan expertos.

En el momento de escribir esto, son apenas pasadas las 15:00 (GMT+2) en Kaliningrado. Los pobladores de este enclave ruso situado en la zona oeste del país, entre Polonia y Lituania, tienen todavía un par de horas más de trabajo antes de ir a sus hogares a disfrutar de la cena.

En Kamchatka, en el lejano este de Rusia, los habitantes de esa región hace mucho que salieron de sus trabajos y cenaron en sus casas. En realidad allá es la 01:00 (GMT+12), y la mayoría debe estar durmiendo.

Entre esas dos distantes zonas del país más vasto del mundo, hay otras 9 zonas horarias.

El presidente Medvedev dijo, cuando trató el tema en su discurso a la Nación, que los rusos "se han sentido siempre muy orgullosos" del número de zonas horarias que tiene el país "porque para nosotros esto pinta una imagen muy vívida de la grandeza de nuestra madre patria".

¿Grandeza o gobernabilidad?

Andrei Ostalski, corresponsal de la BBC en Rusia, indica que el gran número de zonas horarias es uno de los factores que mencionan muchos rusos como ejemplo de la vasta extensión de su país y la grandeza de su patria.

Sin embargo, aclara que no todos piensan lo mismo. "Mucha gente pensante ha estado diciendo desde hace mucho tiempo que tantas zonas horarias se traducen más bien en un grave problema. Y eso podría explicar también la razón por la que Rusia tiene tantos problemas de gobernabilidad".

Medvedev mencionó en su discurso las dificultades de tener tantas zonas horarias. "¿Nos hemos puesto a pensar hasta qué punto tantas divisiones permiten gobernar eficientemente a nuestro país? ¿No es acaso el resultado de esto un gasto enorme en tecnología?"

Señaló que países tan extensos como Estados Unidos y China "han demostrado que es posible manejar bien las cosas con husos horarios más reducidos y con menos diferencias".

El mandatario no mencionó cuántas zonas horarias podrían cortarse, pero el rector de la Universidad de Vladivostock, Gennady Lazarev, dijo a la agencia de noticias RIA Novosti que se podrían reducir a sólo cuatro zonas: la región de Kaliningrado, Moscú, la zona de los montes Urales y Siberia junto con el lejano este.

Problemas reales

Stephen Dalziel, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Ruso-Británica (RBCC, por su siglas en inglés) y ex corresponsal de la BBC, descubrió las primeras dificultades durantre un reciente viaje de trabajo al sureste de Rusia.

La ciudad de Blagoveshchensk, en la frontera con China, está a unos 8.000 kilómetros y seis zonas horarias al este de Moscú.

Entre el comienzo del día de trabajo en Moscú y el término de la jornada laboral en Blagoveshchensk, hay apenas una ventana de unas tres horas nada más para hacer negocios.

"Esto causa graves problemas, porque les da apenas tres horas de tiempo para ponerse en contacto con Moscú, y tienen todavía más problemas cuando quieren hacer negocios con Europa".

"Creo que los habitantes de Blagoveshchensk dirían que incluso cuatro horas de diferencia con Moscú les facilitaría mucho las cosas".

No es de sorprender que el socio comercial más importante de muchos empresarios de Blagoveshchensk sea China, que está justo al otro lado del río Amur. Sin embargo, y a pesar de la cercanía, la ciudad es típicamente rusa, dice Dalziel.

Agrega que los empresarios con los que conversó le dijeron que "hacer negocios con China es geográficamente lógico, pero que no quieren quedar cortados de Moscú o de Europa".

¿Cómo se hace para cambiar los husos horarios de un país? Jonathan Betts, del Real Observatorio en Greenwich, dice que no es tan complicado.

"Se haría de forma parecida a como se hace el cambio de hora para ahorrar energía", explica. "Lo más importante es asegurarse de que todos lo sepan. Si eso se logra, no habrá problemas".

No se trata sólo de que estén informados los ciudadanos y las instituciones dentro del país. Otras naciones necesitan estar informadas también, para que los horarios internacionales de vuelos y los sistemas de telecomunicaciones globales puedan, por ejemplo, cambiarse.

"Lo único que no se puede cambiar es el hecho de que el sol no estará en la misma posición que solía estar a determinada hora", dice Betts.

La política, detrás

El funcionario del Real Observatorio en Greenwich señala que aunque hay algunas ventajas económicas y culturales en el cambio de husos horarios, un motivo político siempre está detrás.

Image caption Hay quien ha dicho que Medvedev busca mostrar a su pueblo que tiene el control.

Por ejemplo, el Partido Comunista Chino decidió tener una solo huso horario, la hora de Beijing, en un país que es tan vasto que se extiende a lo largo de cinco zonas de tiempo.

La decisión de Venezuela en 2007 de atrasar el reloj media hora fue criticada como un intento innecesario del presidente Hugo Chávez de ejercer su poder. A pesar de que él dijo que un amanecer más temprano aumentaría la productividad del país.

"Es la última manifestación de poder: mostrar al pueblo que se tiene control sobre la naturaleza", dice Betts.

Hay quien ha dicho que Medvedev busca hacer lo mismo: mostrar a su pueblo que él tiene el control.

Andrei Ostalski, de la BBC, especula que que quizás el presidente ruso intentó un toque populista al habitual árido discurso a la Nación.

"Pienso que la propuesta tiene que ser investigada profundamente y debe ser puesta a prueba. Tiene que quedar claro que trae beneficios prácticos y económicos en reducir los husos horarios", concluyó Ostalski.

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