Ex diplomático cuestiona guerra en Irak

Jeremy Greenstock, ex embajador británico ante la ONU
Image caption Greenstock dijo que los inspectores de armas de la ONU deberían haber tenido más tiempo para investigar en Irak.

En el marco de la investigación que se lleva adelante en el Reino Unido en torno a la guerra de Irak, el ex embajador británico ante Naciones Unidas aseguró que la invasión del país fue legal pero de una "legitimidad cuestionable".

Sir Jeremy Greenstock, quien representó al Reino Unido en la Organización de Naciones Unidas (ONU) entre 1997 y 2003, aseguró este viernes que los inspectores de armas de Naciones Unidas deberían haber tenido más tiempo antes de que se recurriera al uso de la acción militar.

"Digamos que, la opción de invadir Irak en octubre de 2003 merecía una mayor consideración. Pero el impulso para una pronta acción (militar) en Estados Unidos era mucho más fuerte", aseguró.

Greenstock aseguró que creía que Estados Unidos y el Reino Unido habían "establecido" la legalidad del conflicto, ya que nunca había sido cuestionada en los tribunales.

En busca de apoyo

El ex embajador aseguró, al describir el estado de ánimo en el período previo a la guerra, que ningún país creía en lo que Irak estaba diciendo sobre las armas de destrucción masiva.

Sin embargo, eso no se trasladó en apoyos para una acción más dura contra Saddam Hussein, lo que al final, según Greenstock, puso en duda las medidas militares adoptadas.

"Había algunos de nosotros (por funcionarios), incluido yo, que creíamos que una resolución era esencial si la participación del Reino Unido en una acción militar pudiera ser considerada legítima a nivel internacional, y que nos hubiéramos sentido incómodos con una decisión del Reino Unido de actuar si no era posible una resolución", aseguró Greenstock.

De acuerdo a Rob Watson, analista político de la BBC, el ex embajador pintó en general una imagen del Reino Unido que se encontró a sí mismo en guerra gracias a la combinación de la impaciencia de Estados Unidos por un cambio de régimen en Bagdad y por el propio fracaso de Irak en cooperar adecuadamente con la ONU.

Greenstock encabezó los esfuerzos para negociar una segunda resolución de la ONU a principios de 2003, considerada necesaria por muchos para autorizar una acción militar directa.

En su opinión las resoluciones existentes proporcionaban una "cobertura legal suficiente" para la acción futura, pero sólo si se descubría que Irak estaba incumpliendo sus obligaciones de desarme.

Consultado sobre la legalidad de la guerra, dijo que hay opiniones diferentes y que es probable que nunca se alcance un veredicto final.

Pero agregó: "Si haces algo a nivel internacional que la mayoría de los Estados miembros de la ONU piensa que está mal, es ilegítimo o políticamente injustificable, estás tomando un riesgo, en mi opinión".

La investigación

Image caption Sir John Chilcot preside la comisión británica que investiga la guerra de Irak.

El martes comenzó la investigación sobre las circunstancias que llevaron al gobierno británico a involucrarse en la guerra en Irak.

Las audiencias públicas contarán con el testimonio de los más altos funcionarios del Estado y de un ex jefe de inteligencia.

En su cuarto día de audiencias públicas, la investigación examinó los esfuerzos fallidos para resolver la crisis de Irak a través de la ONU.

Se espera que la pesquisa, que estudiará todo el período entre 2001 y 2009, dure meses y que el informe final no sea publicado sino hasta después de las elecciones generales de mediados del año próximo.

El ex primer ministro Tony Blair estará entre los testigos que comparezcan ante la audiencia.

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