Cataluña consulta si quiere separarse de España

Las costuras que mantienen unida a España están siendo sometidas a las más duras pruebas.

Image caption La iniciativa extraoficial cuenta con el apoyo de Joan Laporta, presidente del Fútbol Club Barcelona.

En medio de un acalorado debate sobre la nación, provocado por el retraso de la sentencia del Tribunal Constitucional de España sobre el Estatuto de la comunidad de Cataluña, ahora se suma un referendo independentista no vinculante.

Este domingo, 161 municipios catalanes (de 943) le preguntarán a sus residentes mayores de 16 años si están a favor de que Cataluña "sea un Estado soberano, social y democrático".

El evento simbólico, considerado en esa región como el mayor movimiento soberanista de la historia democrática, tiene como objetivo demostrar que "están preparados para que en el futuro se realice un plebiscito vinculante sobre el tema", según sus organizadores.

No obstante, para el presidente de Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, la iniciativa "objetivamente no va a ningún sitio".

Por lo pronto, unas 700.000 personas podrán participar en el referendo de este fin de semana organizado por la Coordinadora por la Consulta sobre la Independencia, que arropa diversas asociaciones independentista y cuya iniciativa está apoyada por los principales partidos políticos nacionalistas catalanes.

La semilla

Ésta es la segunda consulta soberanista que se celebra en la región nororiental de España.

En septiembre pasado, un municipio de la provincia de Barcelona fue el primero en preguntar a sus habitantes si querían que Cataluña dejara de formar parte del territorio español.

Entonces, el 96% de las personas que acudió a votar se inclinó por la aspiración soberanista. Un resultado que habría que matizar con un 60% de abstención.

Sin tomar en cuenta que aquella consulta contó con menos participación que las elecciones generales o las regionales, el alcalde del municipio de Arenys de Munt, Carles Morá, declaró tras conocer los resultados que era "el momento de terminar con el expolio, la esclavitud y la humillación (de España sobre Cataluña) para construir un país rico, noble y feliz".

Cataluña, como parte de España

Si a primera vista las declaraciones del político pueden sonar alarmantes para los españolistas, encuestas realizadas por el principal grupo político nacionalista catalán, Convergència i Uniò, indican que la mayoría de los catalanes quiere pertenecer a España.

Quizás es por esto que Artur Mas, presidente de Convergència, ha mantenido una posición ambigua sobre la consulta, pues si bien no ha movilizado a su militancia para que participe en el referendo, tampoco se los ha prohibido.

"Tenemos contrastados con estudios sociológicos que en una consulta en toda Cataluña ganaría el 'no'. Sería un error convocarla para evidenciar ante España y todo el mundo que Cataluña lo que quiere es simplemente ser española", le dijo recientemente al diario local El País.

Confianza en el "sí"

No obstante, asociaciones independentistas se muestran más seguras que nunca de que éste es el momento para movilizarse por la separación de España.

Image caption La consulta soberanista no oficial incluye a inmigrantes y a mayores de 16 años.

Al referendo de este día le seguirán otros dos en febrero y abril próximo, que incluirán capitales de provincias de Cataluña, como Barcelona.

Para entonces, serán 400 los municipios involucrados y la cifra de votantes puede llegar a los dos millones.

"Los que dicen que la mayoría de los catalanes no quiere la independencia, que comprueben si es verdad lo que dicen", declaró en un acto multitudinario para promover la consulta de este domingo el filósofo catalán Josep María Terricabras.

Si bien el único partido catalán que ha movilizado a su militancia a votar es el de izquierda nacionalista, Esquerra Republicana, la iniciativa extraoficial cuenta con el apoyo de un centenar de intelectuales catalanes, artistas y personalidades como Joan Laporta, presidente del Fútbol Club Barcelona.

Recolección de firmas

Para algunos analistas, el referendo simbólico sirve de termómetro de lo que la opinión pública catalana siente respecto a Cataluña y a España.

Independientemente del resultado, el hecho de haber celebrado una consulta no vinculante ayuda a los independentistas a mantener vivo el debate sobre la soberanía catalana.

Expertos opinan, además, que la dilación de tres años del Tribunal Constitucional de emitir una sentencia sobre la constitucionalidad del Estatuto de Cataluña es lo que ha alimentado este tipo de iniciativas independentistas.

"El Estatut es el último intento de encajar en España", advirtió recientemente el periodista independentista Miquel Calçada en un acto de campaña.

Sin embargo, el presidente Zapatero desvincula el referendo extraoficial con la inminente sentencia del Constitucional. "Como he dicho en alguna ocasión, estamos confiados en que haya una buena sentencia".

Mientras la consulta soberanista no oficial incluye a inmigrantes y mayores de 16 años, un referendo vinculante excluiría a extranjeros y sólo permitiría votar a mayores de edad, que en España es a partir de los 18 años.

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