Controversia por desalojo de palestinos

Jerusalén
Image caption La división de Jerusalén es un tema crucial en el conflicto árabe-israelí.

Los integrantes de la familia palestina Al Kurd pasan sus días a la intemperie, arropados en sus vestidos de invierno cerca de la que antes era su casa. Junto a ellos, el triste espectáculo de sus posesiones esparcidas en el suelo.

El lugar se ha convertido en la linea de fuego en la batalla por el futuro de Jerusalén, uno de los puntos más controvertidos en el conflicto palestino-israelí.

Israel considera la ciudad como su capital. Mientras tanto, los palestinos también quieren que el este de Jerusalén se convierta en la capital de un futuro estado palestino.

Fawzia al-Kurd, de 58 años, ha vivido en casa de unos familiares desde 2008, después de que la policía israelí irrumpiera en su vivienda y la desalojara junto a su semi paralítico esposo. Colonos judíos se mudaron en la casa unos días más tarde.

¿Cómo pueden hacerle esto a un hombre enfermo y discapacitado? se pregunta Fawzia.

Su desalojo se produjo tras la decisión de un tribunal israelí, en una disputa que dura ya más de una década en una zona del sector Sheikh Jarrah en el este de Jerusalén.

El contexto histórico

La familia Kurd forma parte de más de 700 mil árabes que abandonaron o fueron desalojados de sus viviendas en lo que es hoy Israel durante la guerra de 1948 que siguió a la creación de ese estado.

Jordania, que tras la guerra pasó a controlar Cisjordania y el este de Jerusalén, así como Naciones Unidas, le dieron refugio junto a otras familias en esta parcela de tierra.

Pero después de la ocupación israelí de Cisjordania en la guerra árabe-israelí de 1967, una asociación judía reclamó en los tribunales el derecho a ocupar la zona basándose en documentos que datan de los tiempos del imperio Otomano.

La situación se complica, aún más, por el hecho de que un abogado israelí que representó a las familias accedió -según las familias sin consultarlos- a ceder la propiedad del terreno a cambio de que se protegiera su derecho a permanecer en las viviendas.

El desalojo de la familia Al Kurd fue seguido este año por otros similares en otros dos hogares. Dos familias extendidas de más de 50 miembros fueron desalojadas.

Las familias judías que ocuparon las viviendas rara vez hablan a los medios.

Organizaciones que apoyan a los colonos judíos señalan que la suerte de la familia Al Kurd es resultado de un proceso judicial justo.

Pero los palestinos lo consideran como un ejemplo más de los constantes esfuerzos por sacarlos de la ciudad.

Cerca de una tercera parte de los aproximadamente 760.000 residentes de Jerusalén son palestinos y árabes israelíes. La mayoría vive en la parte este.

La comunidad internacional considera esta parte de la ciudad como territorio ocupado, capturado por Israel en la guerra de 1967.

Por lo tanto, considera ilegales los intentos israelíes de construir o realizar cambios estructurales en ésta.

En 1981 Israel anexó la parte este -lo que no ha sido reconocido por la comunidad internacional- y ha continuado construyendo asentamientos alrededor de ella.

Y aún cuando otros líderes israelíes no han descartado ceder control de partes de la ciudad en un eventual acuerdo de paz, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha enfatizado en repetidas ocasiones que la ciudad es "la capital eterna e indivisible de Israel".

Un hecho no aislado

Image caption Colonos judíos han tomado posesión de varias viviendas palestinas tras decisión de tribunales israelíes.

En ese contexto, otros hechos alimentan la preocupación de los palestinos.

El muro de Cisjordania, que Israel construyó alegando razones de seguridad, ha creado una división de hecho entre el este de Jerusalén y Cisjordania.

Y de acuerdo con datos de las Naciones Unidas, este año 48 estructuras han sido demolidas en esta parte de la ciudad por decisión de tribunales israelíes, desplazando 269 personas, casi la mitad de ellos niños.

Por muchos años, Israel ha tenido como política demoler viviendas que no cuentan con permisos, pero los palestinos dicen que para ellos es imposible obtenerlos.

Sin embargo, las autoridades israelíes señalan que simplemente cumplen con la ley.

Además, un reciente informe de la organización de derechos humanos israelí Hamoked señala que un número record de palestinos perdieron su estatus de residentes en el este de Jerusalén el año pasado.

Israel ofreció ciudadanía a los palestinos que vivían en el este de Jerusalén cuando ocupó la ciudad en 1967. Muchos se rehusaron, para no reconocer la soberanía israelí, y optaron por la residencia.

Las autoridades israelíes señalan que la mayoría de quienes han perdido su estatus han vivido en el exterior por muchos años y la revisión de su condicion es un procedimiento normal en cualquier país.

Los palestinos consideran esto también como un intento de reducir su presencia en la ciudad.

"No es política israelí"

Yigal Palmor, vocero de la cancillería israelí, señaló que no es política del estado israelí alterar la demografía de Jerusalén.

Según Palmor, algunos de los casos de desalojo son producto de acciones privadas que seria legalmente imposible para el gobierno detener, y recordó que el estatus final de la ciudad es aún sujeto de negociación.

"Los palestinos pueden traer a la mesa de negociaciones cualquier tema que deseen, incluido Jerusalén", señaló.

Palmor destacó que residentes árabes y judios tienen el derecho de vivir donde quieran en la ciudad.

Grupos palestinos señalan que enfrentan dificultades para arrendar propiedad estatal. Recuerdan que la mayoría de los terrenos fueron expropiados de manos árabes después de la creación de Israel y ninguna disputa en torno a ellos prospera en los tribunales, al contrario de lo que sucede con los casos que presentan colonos judios.

Organizaciones israelíes que promueven la presencia de familias judias en el este de Jerusalén señalan que operan en el marco de la ley.

El objetivo, según el portavoz Udi Ragonis, es dar a los judios la oportunidad de vivir en la tierra de sus ancestros junto a los árabes.

Señalan que, bajo la ley isaelí, Jerusalén es una ciudad única y "no hay diferencias entre el este de Jerusalén y otros vecindarios de la ciudad".

Cancilleres de la Unión Europea señalaron recientemente que estaban muy preocupados por la situación en esa parte de la ciudad. Por otra parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha expresado "consternación" por los desalojos de familias palestinas.

Israel acordó este año paralizar las construcciones en los asentamientos, pero la decisión no incluye al este de Jerusalén.

Pese a las protestas internacionales, parece que continuará lo que los palestinos ven como la invasión de su espacio.

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