Putin acusa a EE.UU. por escudo antimisil

Vladimir Putin
Image caption Rusia y EE.UU. no han acordado un tratado sustituto del START I.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, se quejó este martes que los planes estadounidenses para un sistema de defensa de misiles han frenado la concreción de un nuevo tratado de reducción de armas nucleares.

Putin señaló a periodistas en la ciudad rusa de Vladivostok que un escudo antimisiles estadounidense destruiría el equilibrio estratégico entre las dos potencias.

“El problema es que nuestros socios estadounidenses están construyendo un escudo antimisiles y nosotros no estamos construyendo nada”, dijo el gobernante.

“Al construir un escudo sobre ellos, nuestros socios (de EE.UU.) puede que se sientan totalmente seguros y en condiciones de hacer lo que les de la gana, lo cual altera el equilibrio”, agregó.

Putin aclaró que “para conservar el equilibrio, debemos desarrollar sistemas de armas ofensivas”, pero no ofreció detalles.

Estados Unidos ha descartado la instalación de un sistema de defensa contra misiles basado en Europa Oriental, pero planea utilizar uno marítimo.

Endurecimiento ruso

Los comentarios del premier ruso podrían señalar un endurecimiento de última hora de la posición rusa sobre el escudo antimisiles.

“Se creía que el tema había sido resuelto cuando el presidente (de EE.UU., Barack) Obama anunció que EE.UU. descontinuaría un plan iniciado bajo el gobierno Bush para construir los componentes de un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa”, señaló el corresponsal de la BBC en Washington, Imtiaz Tyab.

“Sin embargo quedó claro tras los comentarios de Putin que Rusia todavía considera a cualquier escudo antimisiles como una amenaza, algo que ahora se han comprometido a contrarrestar”, agregó.

Al comienzo de diciembre el presidente Dmitry Medvedev dijo que Rusia seguiría desarrollando nuevas ojivas nucleares, cohetes y sistemas de lanzamiento pese a las conversaciones sobre desarme tras calificar el hecho como una “práctica de rutina”.

Sin acuerdo

Los negociadores de Rusia y EE.UU. se encuentran en Ginebra para tratar de finiquitar los detalles de un nuevo acuerdo de desarme. El canciller ruso dijo la semana pasada que estaban a punto de lograr un acuerdo.

Rusia y EE.UU., las dos mayores potencias nucleares, aún no han acordado un sustituto al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas o START I, que data de la Guerra Fría y expiró el 5 de diciembre.

El acuerdo firmado en 1991 condujo a reducciones significativas de los arsenales nucleares de Washington y Moscú.

Ambas partes han prometido seguir observando el START I hasta que alcancen un nuevo acuerdo.

Un comunicado conjunto emitido en julio señala que las ojivas nucleares emplazadas deberían reducirse a menos de 1.700 para cada lado en un plazo de siete años tras la firma de un nuevo tratado, un gigantesco recorte en comparación con la era soviética.

Sin embargo ambos países todavía tendrán la capacidad de destruir el mundo varias veces.

El periodista de la BBC en Moscú, Rupert Wingfield-Hays señaló que el arsenal nuclear de Rusia es la única parte de sus fuerzas armadas que todavía sigue siendo de primer nivel y por ese motivo hay temores de que surja una desventaja si se recorta su capacidad nuclear.

“Los planes estadounidenses de construir un nuevo sistema es algo que desconcierta a los rusos porque no saben precisamente cómo les va a afectar y cómo eso podría neutralizar a su disuasivo nuclear. Putin está haciendo eco de algo que preocupa a muchos expertos en este país”, señaló Wingfield-Hays.

No obstante algunos analistas consultados en Moscú consideran que Putin en efecto busca un compromiso de Washington de únicamente desplegar un sistema antimisiles de escala reducida que sería eficaz frente Irán y Corea del Norte, pero no podría neutralizar la fuerza de misiles nucleares rusos, añade el corresponsal.

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