España se tropieza en Europa

José Luis Rodríguez Zapatero (izq.) tras recibir una bandera de la UE
Image caption Zapatero no estaría cumpliendo las expectativas cuando asumió la presidencia europea hace pocos días.

España asumió la presidencia rotativa semestral de la Unión Europea (UE) a inicios de año y ya sufrió su primer traspié.

En la presentación oficial en Bruselas, la ministra de Economía española, Elena Salgado, presentó su programa estrella: incluir “medidas correctivas” para obligar a los 27 países miembros a cumplir un nuevo plan económico para salir de la crisis y mejorar la competitividad.

Este plan -llamado la Estrategia Europa 2020 (UE-2020)- debe de elaborarse de aquí a junio y remplazaría la fracasada Agenda de Lisboa, una estrategia que pretendía que Europa se convirtiese en la economía más competitiva del mundo en 2010.

Sin embargo, varios editoriales de diarios europeos se mofaron enseguida de la propuesta española, afirmando que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero es el último que debería dar consejos.

Marcha atrás

España, después de todo, tiene una tasa de desempleo que roza el 20%, el doble de la media europea, y un sistema laboral rígido que protege a los empleados fijos, por lo que las empresas priman la contratación de trabajadores temporales, la mayoría de ellos jóvenes e inmigrantes.

Ni siquiera los españoles parecen tener confianza en que su gobierno les saque de la crisis. Una encuesta reciente afirma que el 76% de ellos cree que se está gestionando mal la crisis mientras que sólo el 20,4% opina lo contrario.

Ante la propuesta española, el gigante europeo alemán finalmente saltó a la yugular. Su ministro de Economía, Rainer Brüderle, la rechazó calificándola de “insensata” porque crearía más burocracia para controlar su aplicación.

¿Y qué hizo España? Pues este lunes dio marcha atrás en boca de su canciller Miguel Ángel Moratinos, quien indicó que “lo único que ha hecho el gobierno de España es señalar la necesidad de más coordinación de políticas económicas, eso lo apoya y defiende el ministro de Economía alemán”.

Le siguió la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien aseguró además que “en ningún momento hemos hablado de sanciones” en relación a posibles repercusiones por no cumplir los objetivos económicos.

¿Fracaso?

Según Rafael Calduch, director de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, Zapatero demostró “inexperiencia” en su manera de manejarse en Europa.

“Zapatero quiso usar la misma táctica que en España: airear un mensaje para ver la reacción y después presentar propuestas formales. Esto es un error en Europa donde primero consultas con los principales dirigentes políticos, después vas a los medios para sondear la reacción de los actores sociales y finalmente presentas un borrador de propuesta en las instituciones”, afirmó Calduc a BBC Mundo.

Además, el presidente del gobierno español –añadió Calduc– “no entendió cuál era su papel” debido a que el nuevo tratado de reforma de la UE aprobado el año pasado ha diluido la presidencia rotatoria. Ahora muchas responsabilidades del puesto han recaído, entre otros, en el nuevo presidente permanente de la UE, Herman van Rompuy.

No obstante, observadores indican que es demasiado temprano para hablar de un fracaso de la presidencia europea, en parte por lo deficiente que fue la anterior liderada por la República Checa.

Pero sobre todo a que varios temas, como una mayor integración en temas de defensa, ya están muy avanzados y podrían anunciarse cuando Zapatero todavía esté al mando de la Unión.

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