Cadena perpetua a Zakaria Amara

Zakaria Amara
Image caption Zakaria Amara, de 24 años, se declaró culpable en octubre de ser un líder del grupo militante islámico Toronto 18.

Este lunes, una de las figuras clave en una conspiración para detonar tres camiones-bomba en el este de Canadá fue sentenciado a cadena perpetua.

Zakaria Amara, de 24 años, se declaró culpable en octubre de ser uno de los mandos del grupo militante islámico Toronto 18.

Los objetivos del grupo incluían la bolsa de valores de esa ciudad y una base militar.

El juez de Ontario, Bruce Durno — quien sentenció a Amara— dijo que el joven había planeado el que hubiese sido el crimen más terrible en la historia canadiense.

En el juicio se dijo cómo Amara —arrestado en 2006— había aprendido en internet a hacer una bomba.

Poco después de su detención, la policía canadiense detonó una imitación de la bomba de una tonelada en una explosión controlada para ver qué efecto tendría.

Se determinó que cientos de personas podrían haber muerto si un dispositivo similar hubiera sido detonado fuera de la bolsa de valores de Toronto.

Renuncia y perdón

La semana pasada, mientras escuchaba su sentencia, Amara leyó una carta abierta a los canadienses donde aseguró que había renunciado completamente a su ideología extremista y pidió perdón por el daño que había causado.

Los planes de detonar camiones-bomba eran parte de un complot de la célula terrorista para llevar a cabo una serie de ataques en la provincia de Ontario, informó el periodista de la BBC en Toronto, Lee Carter.

Entre ellos se incluía asaltar los edificios del Parlamento en la capital, Ottawa, y la decapitación del primer ministro. Hay pruebas contradictorias acerca de hasta qué punto habían avanzado estos planes.

Horas antes de la resolución del juez, Saad Gaya, otro miembro del grupo, fue sentenciado a 12 años de prisión.

De las 18 personas arrestadas en 2006, se le han retirado los cargos a siete. Cinco aún están a la espera del inicio de sus juicios.

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