Última actualización: jueves, 28 de enero de 2010 - 06:46 GMT

No sólo los políticos saben de política

Cada vez el ritual es el mismo. El presidente de Estados Unidos presenta su agenda de gobierno en una alocución oficial ante el Congreso, la Corte Suprema de Justicia y millones de televidentes. Durante el discurso sobre el Estado de la Unión, es costumbre que los legisladores de su partido aplaudan sus palabras cada vez que pueden y los del partido opositor hagan mala cara.

Un hombre viendo el discurso en un estudio de televisión

Cada vez que en Washington hay un discurso oficial, la gente lo sigue con el fervor de un hincha de fútbol.

Este año no fue la excepción, y mientras que los demócratas aplaudieron con ovaciones de pie los planes económicos, de salud, educación y energía del presidente Barack Obama, los republicanos mostraron, sentados y sin aplaudir, su disgusto.

Pero mientras las cámaras de televisión estaban enfocadas en lo que pasaba en el Capitolio, en la ciudad de Washington se repetía otro ritual en una capital donde los aficionados a la política son más devotos que los aficionados al deporte.

Y por eso, a pocos pasos de donde Obama daba su discurso, los bares, restaurantes y oficinas se llenaron como sucede en Washington cada vez que hay un discurso oficial, debate, o voto en el Congreso. Incluso las audiencias legislativas, consideradas aburridas por el resto del país, son seguidas aquí con la devoción de un hincha de fútbol.

En un bar y con pantalla gigante

Entre estos aficionados a la política estuvo Tad Daley, que se reunió en un bar de su barrio para ver en pantalla gigante el primer discurso de Obama acerca del Estado de la Unión.

Siempre es bueno estar con gente y ver como están reaccionando a lo que dice el presidente

Natalie Chang

"Me encantó que Obama le dedicó la primera parte de su discurso a la economía y a la creación de empleos, tiene mucho sentido", dijo Daley, quien vio el discurso en un salón repleto de activistas, empleados de gobierno, organizadores comunitarios y otros residentes de Washington que aplaudieron, comentaron y chiflaron según sus puntos de vista durante toda la alocución presidencial.

Daley, experto en física y autor de un libro titulado Apocalipsis never, agregó que, como progresista dedicado, no estuvo de acuerdo con el presidente sobre el tema de la salud, ya que apoya un sistema médico público similar al de Canadá y de los países europeos. Esta opción de reforma médica quedó fuera del proyecto de ley que fue aprobado recientemente por el Congreso.

"Igual volvería a votar por Obama, pero no con la misma motivación", le comentó a BBC Mundo.

Con los hinchas de mi equipo

Para Natalie Chang, quien hace un año estuvo presente, bajo un intenso frío, para presenciar la juramentación de Obama, ver este tipo de discursos en un sitio público y con gente políticamente afín es mejor que verlo sola en su casa.

Me encantó que Obama le dedicó la primera parte de su discurso a la economía y a la creación de empleos, tiene mucho sentido

Tad Daley

"Siempre es bueno estar con gente y ver como están reaccionando a lo que dice el presidente", explicó interrumpiendo una conversación con un joven experto en política nacional.

Al igual que en el Capitolio, estas reuniones se dividen de forma partidista, y tanto republicanos como demócratas organizan sus fiestas en bares separados. Y mientras que Daley y Chang vieron el discurso en un bar de tendencia liberal -donde, por si acaso, un porcentaje de las ventas de las bebidas era destinado a los damnificados de Haití-, a pocas cuadras de ahí, los de derecha organizaron un bufete en un restaurante-club donde por US$39,50 podías disfrutar de bebidas en compañía de tus socios republicanos.

Pero en Washington, donde todo el mundo se cree experto en política, a veces no es suficiente con mirar el discurso, lo que tomó en cuenta la librería Busboys and Poets, que no sólo pasó el discurso del presidente, sino que también hubo micrófono abierto para que quienes quisieran dar su propia versión ante el público reunido.

En las oficina del Centro para el Desarrollo Global se organizó un bingo, donde los jugadores ganaron puntos cada vez que Obama mencionaba temas relacionados al desarrollo como "vacunas", "diplomacia" o "cambio climático". Durante la actividad también se invitó a los participantes a escribir sus propias propuestas para mejorar las condiciones de los países pobres.

El desempleo es bipartidista

La crisis económica, el tema principale del discurso, no pasó desapercibida por los dueños de restaurantes que ofrecieron descuentos especiales, como alas de pollo a US$0,25 y tacos a US$1. Eso sí, los descuentos eran bipartidistas.

Y para los interesados en la política, pero que no creen en los políticos de ningún partido, una de las actividades más populares son las rondas de tragos, en las que los participantes deben tomar cierta clase de bebida según lo que diga el presidente.

Las reglas aparecen en los sitios de internet de política y en los blogs. Este año, el discurso de Obama tuvo sus reglas especiales: un trago de whiskey cada vez que el presidente decía "rescate económico", un trago de vodka si mencionaba el premio Nobel (lo cual no hizo) y un pocillo de café expreso por cada legislador con cara de dormido durante el discurso.

La regla que más bebidas generó fue, tal vez, un trago de cerveza cada vez que el presidente mencionaba el tema de la economía y dos tragos si eres desempleado. Y con una taza de desempleo de más del 10%, hasta en Washington republicanos y demócratas que han sufrido la crisis económica tuvieron que brindar por igual.

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.