Duras críticas a Amnistía Internacional

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Image caption Amnistía Internacional defiende sus vínculos con el ex prisionero de Guantánamo, Moazzam Begg.

La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) ha sido duramente cuestionada en relación con sus vínculos con un antiguo detenido de la prisión de Guantánamo que apoya al Talibán.

El escándalo nació en el seno de la misma organización, en la voz de una alta funcionaria de la organización, Gita Sahgal. La ex directora de la división de género de AI alega que colaborar con Moazzam Begg, detenido por tres años en Guantánamo hasta su liberación en 2005, perjudica la reputación de la organización.

Sahgal, quien describe a Begg como el más famoso simpatizante del Talibán, envió un correo electrónico interno en el que señala que Amnistía Internacional se ha aliado con el ex prisionero y su organización Cageprisoners (enjaulados) por temor a ser acusada de racista e islamofóbica. Cageprisoners promueve la defensa de los derechos de prisioneros y hace campaña contra la tortura.

En declaraciones a la BBC, Sahgal afirmó que si bien es acertada la defensa que hizo Amnistía de Begg y otros prisioneros, "no es correcto legitimar la ideología que defiende en contra de las mujeres, de las minorías religiosas e incluso de musulmanes que no comparten su visión del Islam".

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Amnistía Internacional emitió un comunicado en el que resalta que su trabajo con Moazzam Begg está centrado exclusivamente en la defensa de los prisioneros del centro de detención de Guantánamo.

La organización británica recuerda que Begg nunca ha sido acusado de terrorismo y señala que el ex detenido nunca ha aprovechado sus vínculos con Amnistía Internacional para hablar en contra de los derechos de terceros.

Campaña conjunta

Moazzam Begg estuvo detenido en Guantánamo por supuestos vínculos con al-Qaeda. Begg niega que haya tenido relación alguna con esa red, bajo cuyo nombre operan extremistas radicales de diversos países.

No obstante, el ex prisionero vivió en Kabul durante el gobierno del Talibán y en sus memorias consideró a la organización radical islámica como "lo mejor que le ha pasado a Afganistán en los últimos 20 años".

Image caption Moazzam Begg, ex detenido de Guantánamo, ha defendido su apoyo al Talibán.

Como parte de su campaña conjunta con Cageprisoners, representantes de Amnistía Internacional visitaron el mes pasado Downing Street, la residencia del primer ministro británico Gordon Brown, junto al ex prisionero, para demandar el cierre del centro de detención.

Además, Begg se ha embarcado en una gira por toda Europa, que cuenta con el patrocinio de AI, instando a los gobiernos a ofrecer asilo a detenidos de Guantánamo.

Amnistía justificó estas actividades señalando que la promesa del presidente Obama de cerrar el centro de detención aún no se ha cumplido.

Por eso, "continuamos trabajando con Moazzam Begg y otros antiguos detenidos para pedir a estos gobiernos que reciban a prisioneros que corren el riesgo de sufrir torturas y maltratados si regresan a sus países de origen una vez sean liberados".

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