Irán: A. Saudita quiere soluciones rápidas

La secretaria de estado de EE.UU., Hillary Clinton, durante su visita a Arabia Saudita.
Image caption Arabia Saudita es un aliado clave de Estados Unidos en la región.

La imposición de más sanciones a Irán por su programa nuclear no es una medida lo suficientemente efectiva y se requieren "soluciones más inmediatas", en opinión del ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Saud al-Faisal.

El rey Abdalá y el canciller se reunieron con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de gira por el Golfo Pérsico y quien había dicho antes de viajar a Riad que Irán se está convirtiendo en una "dictadura militar".

Tras el encuentro con Clinton, Saud al-Faisal aseguró que las sanciones a Irán "son una solución a largo plazo. (Pero) nosotros miramos este asunto a corto plazo porque estamos más cerca de la amenaza".

En palabras del canciller, "si queremos seguridad para la región, eso requiere un Irán en paz".

Faisal también dijo que los esfuerzos porque no haya armas nucleares en el Medio Oriente también deben ir dirigidos hacia Israel, país del que se sospecha tiene arsenal nuclear, aunque nunca lo ha admitido oficialmente.

¿Cambio de gobierno?

En declaraciones a la BBC, Thomas Lippman, del Consejo de Relaciones Exteriores y experto en Arabia Saudita, manifestó: "El príncipe Saud al-Faisal, usualmente cuida muchos sus palabras, pero teniendo en cuenta la larga política saudita en contra de acciones militares para detener el programa nuclear iraní, no puedo pensar que él se refiera a algo que no sea un cambio de gobierno" en Irán.

Lippman añadió que en Estados Unidos la opinión entre los sectores políticos está muy dividida en cuanto a qué hacer con Irán, y que las declaraciones del canciller saudita dejan a Clinton "en la misma posición en la que se encontraba antes de salir a este viaje".

El objetivo del viaje de Clinton es buscar apoyo para las nuevas sanciones que Washington pretende aplicar contra Irán por su programa nuclear.

Según Kim Ghattas, periodista de la BBC que viaja con Clinton, la funcionaria pretende agrupar a los vecinos de Irán en torno de los esfuerzos de Washington por aprobar una cuarta ronda de sanciones.

A pesar de que Irán asegura que su programa persigue únicamente fines civiles, parte de la comunidad internacional cree que la República Islámica pretende desarrollar armas nucleares.

"Cada vez hay más pruebas de que eso es exactamente lo que intentan hacer", aseguró Clinton.

"Me gustaría encontrar una forma de afrontarlo lo más pacífica posible, y cualquier compromiso positivo sería bienvenido, pero (...) no queremos hacerlo mientras construyan su bomba nuclear", agregó.

"Dictadura militar"

Image caption Clinton espera convencer a sus aliados de imponer sanciones contra Irán.

Mientras, en un discurso pronunciado en Doha, capital de Qatar, Clinton dijo que cree que Irán va camino a convertirse en una "dictadura militar".

Clinton afirmó que la Guardia Revolucionaria ha ganado tanto poder que está suplantando al gobierno de Mahmoud Ajmadinejad.

La funcionaria dijo que Occidente "exhorta a Irán a que reconsidere sus peligrosas decisiones políticas".

En Doha, Clinton también se reunió con el primer ministro turco, Tayip Erdogan, cuyo país se opone a incrementar las sanciones.

El gobierno turco pretende llegar a un acuerdo con Teherán que evitaría esos castigos. El canciller turco, Ahmet Davutoglu, se reunirá el martes en la capital persa y su portavoz, Burak Ozugergin, le dijo a la BBC que, como miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y como vecino de Irán, su país está especialmente capacitado para encontrar una solución.

En busca de apoyos

La ruta de Clinton por Oriente Medio tiene además otros planes en su agenda. "Probablemente, Clinton presionará a los sauditas para que aseguren a los chinos que su reino podría compensar cualquier inestabilidad en la región", comentó la corresponsal Kim Ghattas.

Arabia Saudita -aliado clave de Estados Unidos en la región- mantiene unas relaciones comerciales crecientes con China.

Por otro lado, Pekín -que tiene derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU- importa gran parte de su petróleo de Irán y teme que un aumento de las sanciones contra Teherán ponga en peligro ese suministro.

El experto de la BBC Jonathan Marcus afirma que algunos países árabes recelan del crecimiento de Irán como potencia regional y en este punto comparten el interés estadounidense e israelí por frenar a Teherán.

Sin embargo, la situación es compleja, ya que buena parte de la población árabe simpatiza con la República Islámica, a la que ve como uno de los grandes apoyos a la causa palestina.

Sistema defensivo

"Otro tema que querrá abordar Clinton es el escudo antimisiles en el Golfo. Estados Unidos está reforzando ese sistema defensivo para que sus aliados árabes vean que la seguridad en la zona es importante para Washington", agregó Ghattas.

Además de la secretaria de Estado, otros dos altos funcionarios estadounidenses viajarán en los próximos días a Israel, Jordania y Egipto.

Este lunes, el subsecretario de Asuntos Políticos, William Burns, visitará Siria y Líbano con la esperanza de abrir distancias entre las posiciones de Damasco y Teherán.

En estos momentos, Líbano es una pieza fundamental, ya que ocupa uno de los puestos no permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU y sus lazos con Irán podrían hacer que rechace más sanciones contra la República Islámica.

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