Límites para prohibir la burka en Francia

El Consejo de Estado francés, el máximo órgano administrativo del país, advirtió al gobierno de Nicolas Sarkozy que una prohibición total de la burka islámica puede ser incompatible con normas locales y europeas.

En un informe entregado, este martes, al gobierno, el Consejo de Estado sostuvo que una veda “general” al uso del velo integral islámico en Francia enfrentaría dificultades prácticas y podría considerarse discriminatoria.

El texto sugiere, en cambio, que una ley podría impedir el uso de la burka en determinados servicios públicos o lugares donde deba verse el rostro de la gente para verificar su identidad, edad o por motivos de seguridad.

De este modo, las conclusiones del denominado órgano de “sabios” de Francia plantean claros límites a la voluntad de Sarkozy de erradicar la burka del territorio francés.

“Lo más lejos posible”

La consulta del gobierno francés al Consejo de Estado sobre las posibilidades legales de prohibir la burka era un paso previo esencial para la adopción de un proyecto de ley al respecto.

Sarkozy ha dicho que esa prenda que cubre a mujeres musulmanas de cabeza a pies “no es bienvenida” en la Francia laica y la semana pasada manifestó su voluntad de aprobar una ley para prohibirla.

“El velo integral es contrario a la dignidad de la mujer”, sostuvo. “La respuesta debe ser la prohibición”.

Mientras tanto, el primer ministro francés, François Fillon, dijo el lunes que espera que se apruebe pronto una ley al respecto y vaya “lo más lejos posible” en la veda.

“Graves riesgos”

Sin embargo, el informe del Consejo de Estado entregado a Fillon sostuvo que una prohibición general de la burka enfrentaría “graves riesgos” de violar la Constitución francesa y la Convención Europea de Derechos Humanos.

“Una prohibición limitada al velo integral sería frágil ante el principio de no discriminación y, probablemente, difícil de aplicar”, advirtió el informe, publicado en la página en Internet del Consejo de Estado.

El texto descartó que una veda pueda basarse en los principios de igualdad de género o de dignidad de las personas y recordó que, según el propio gobierno, la mayoría de las mujeres que visten la burka en Francia lo hace voluntariamente.

También rechazó la posibilidad de invocar el principio de laicidad para una prohibición, ya que el mismo “no puede imponerse directamente a la sociedad o a individuos”, excepto por exigencia de servicios públicos como la educación.

Las excepciones

El Consejo de Estado concluyó que una prohibición de cubrirse el rostro sí puede imponerse por razones de seguridad pública o de lucha contra el fraude, pero sólo en determinadas circunstancias y lugares.

Por ejemplo, citó sitios delicados en materia de seguridad como la entrada a los bancos, joyerías, algunos espectáculos deportivos o conferencias internacionales.

También indicó que la prohibición puede alcanzar a lugares donde se debe verificar la identidad o la edad de las personas, como hospitales, tribunales, o al recoger a los niños a la salida de la escuela.

El informe sostuvo que una negativa a mostrar el rostro en esos sitios podría justificar una negativa a la admisión o la entrega del servicio en cuestión.

En materia de sanciones para los infractores, el Consejo de Estado recomendó al gobierno someterlos a una mediación llevada a cabo por una organización reconocida o aplicarles multas, con acuerdo de un juez.

Pero propuso una pena “más dura” para quienes instiguen a las mujeres a vestir la burka, ya que eso podría constituir un delito.

En enero, una comisión parlamentaria pidió formalmente que el velo islámico integral sea prohibido en escuelas, hospitales, transporte público y oficinas fiscales, argumentando que ofende a los valores franceses.

Según datos policiales recabados por la comisión multipartidaria, en Francia hay cerca de 1.900 mujeres que visten la burka.

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