Plan del G-8 para Pakistán y Afganistán

Image caption Los extremistas se trasladan de un país a otro sin mayores restricciones.

El Grupo de los Ocho (G-8), que reúne a las siete naciones más industrializadas del planeta más Rusia, dio a conocer una iniciativa destinada a mejorar la situación económica a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán.

El plan surgió en la reunión de dos días del G-8 en Canadá y apunta a ayudar a mejorar el comercio entre ambos países y a reforzar la infraestructura en la zona limítrofe, para promover el desarrollo y aumentar el empleo.

Las razones políticas de esta propuesta económica las dio el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, Lawrence Cannon. Para Cannon, la estabilidad en la región -bastión del Talibán y de al-Qaeda- es clave para la seguridad global.

Los corresponsales dicen que los insurgentes son difíciles de atrapar en la región por la falta de controles en la frontera, que les permite trasladarse de un país a otro sin restricciones.

¿Conexión caucasiana?

Los cancilleres del Reino Unido, Canadá, Alemania, Italia, Francia, Japón, Rusia y Estados Unidos, reunidos en Gatineau, Quebec (la provincia francohablante de Canadá), esperan que el desarrollo económico del área debilite la atracción que ejerce el Talibán sobre la población pobre.

Al margen de esta iniciativa, el G-8 planea intervenir en otros focos de inestabilidad.

El grupo discute medidas para detener el programa nuclear de Irán, abordar el problema de la proliferación nuclear y contener la amenaza que suponen grupos extremistas tales como el que actuó en el metro de Moscú el lunes, en un atentado que dejó 39 muertos.

El canciller ruso, Sergei Lavrov, le dijo a la agencia de noticias Interfax que los extremistas que operaban en la frontera afgano-paquistaní podrían haber colaborado en la preparación de los atentados en Moscú.

"Todos sabemos que los terroristas clandestinos están muy activos en la frontera entre Pakistán y Afganistán", afirmó Lavrov. Y agregó: "Nos consta que varios atentados fueron planeados en esa área para ser perpetrados no sólo en Afganistán, sino también en otros países. A veces estas conexiones llegan hasta el Cáucaso"

Escepticismo

En el pasado, las organizaciones de ayuda se han mostrado escépticas respecto de la forma que asume la ayuda del G-8.

Una de sus críticas es que se incluya la asistencia caritativa privada como parte del total. Tennille Bergin, de la ONG World Vision, criticó lo que consideró falta de transparencia en los compromisos del G-8, a los que calificó de "cortina de humo".

Los escépticos suelen recordar algunas promesas no cumplidas por el grupo, fundamentalmente las hechas en la cumbre de Gleneagles (Escocia) en 2005, donde los líderes se comprometieron a duplicar la ayuda a África, algo que aún no se ha materializado.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.