Francia: se busca líder de extrema derecha

De izquierda a derecha, Marine Le Pen, Jean-Marie Le Pen y Bruno Gollnisch
Image caption Al anunciar su retirada a Jean-Marie Le Pen le acompañaron su hija Marine y Bruno Golllnisch, los dos candidatos para sucederle.

Una disputa por el liderazgo de la extrema derecha francesa comenzó a surgir esta semana, después de que Jean-Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional (FN), anunciara el fin de su polémica carrera política de cuatro décadas.

Para suceder a Le Pen figuran dos eurodiputados: su hija Marine Le Pen, que propone renovar la vieja ultraderecha asociada a la Segunda Guerra Mundial, y Bruno Gollnisch, exponente de la "vieja guardia".

Está previsto que el próximo líder del Frente Nacional sea designado en una elección interna en enero próximo y, aunque Marine Le Pen aparece como favorita, algunos sostienen que hay espacio para sorpresas.

"Este tipo de competencia no sólo se define en la televisión", advirtió Gollnish este miércoles.

"Ningún remordimiento"

Como todos preveían, Le Pen anunció esta semana que desistirá de volver a ser candidato presidencial por el Frente Nacional en los próximos comicios de 2012 y dejará el liderazgo del partido que fundó en 1972.

Será el fin de una larga carrera política en la que Le Pen, un veterano paracaidista del Ejército francés en Indochina y Argelia, unificó diferentes grupos nacionalistas franceses.

Estuvo a menudo en el centro de la polémica por posturas antiinmigrantes, nacionalistas y por sus comentarios sobre el Holocausto que le valieron condenas de la justicia.

"No tengo ningún remordimiento ni arrepentimiento", dijo Le Pen el lunes en una conferencia de prensa donde explicó su decisión de retirarse. "Es el orden de las cosas; no soy eterno".

¿FN después de Le Pen?

Image caption El mayor éxito de Le Pen ocurrió en 2002 cuando disputó la presidencia en segunda vuelta a Jacques Chirac

El mejor desempeño electoral de Le Pen ocurrió en 2002, cuando sorprendió al mundo al pasar a la segunda vuelta de las presidenciales francesas con casi 17% de los votos, para perder ante Jacques Chirac.

En tiempos más recientes, el Frente Nacional conducido por Le Pen cosechó magros resultados en las urnas que, sumados a los problemas financieros, parecían amenazar el futuro del partido.

Sin embargo, en las elecciones regionales de marzo la agrupación volvió a dar señales de vida al cosechar casi el 12% de los votos a nivel nacional en la primera vuelta.

Jean-Yves Camus, un experto en extrema derecha del Instituto francés de Relaciones Internacionales y Estratégicas, sostuvo que ese resultado electoral demuestra que el FN sobrevivirá sin su líder histórico.

"Los electores que votaron por él sabían que había anunciado su intención de renunciar a la presidencia del partido", dijo Camus a BBC Mundo. "Es la prueba de que esa pregunta (sobre la desaparición del partido) ya no se plantea".

"Mucha atención"

Una importante cosecha del FN en los comicios de marzo se produjo en la región de Nord-Pas-de-Calais, donde la lista encabezada por Marine Le Pen obtuvo casi el 20% de los votos.

El resultado consolidó a esta mujer de 41 años como firme candidata a suceder a su padre en la conducción de la ultra derecha francesa, tras el congreso partidario de enero próximo.

Nadie duda de que llevar el nombre Le Pen juega a su favor, pero su candidatura también representa un cambio respecto a la extrema derecha tradicional francesa.

"En el fondo están las mismas ideas: la preferencia nacional, una cierta idea de rechazo a la apertura a Europa y el mundo", dijo Nonna Mayer, una experta del centro francés de investigación política CEVIPOF.

"Pero no tiene el perfil 'fascista' que estaba asociado a su padre", explicó Mayer a BBC Mundo. "Ella jamás hace referencia al antisemitismo (…). Para ella eso es pasado, representa otra generación, una extrema derecha despegada del nazismo, Vichy y la Segunda Guerra Mundial".

Al confirmar su intención de suceder a su padre, Marine Le Pen dijo el martes en el canal de TV France 2 que aspira a que el FN sea "un gran partido popular que llegue no sólo al electorado de derecha sino a todos los franceses".

"Más clásico"

Gollnisch, mientras tanto, es el actual vicepresidente del FN y a los 60 años de edad está más asociado con las posturas clásicas de la extrema derecha francesa.

"Es más clásico y tiene más edad, así que hay un problema de generación", comentó Mayer. "Es un poco la vieja guardia".

Durante una entrevista con el diario Le Figaro publicada este miércoles, Gollnish admitió su falta de presencia mediática pero dijo que "la campaña interna va a atraer más atención" hacia su persona.

Los expertos creen que el hecho de que por primera vez se cuente el voto de los militantes del FN, y no sólo de sus delegados de sección como hasta ahora, supondrá una apertura del partido.

Y aunque Marine Le Pen figura como la favorita, todavía debe asegurarse el voto de toda la militancia.

"En política hay que poner mucha atención", indicó Mayer. "Nunca nada está ganado".

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