Compañías implicadas en el derrame eluden culpas en el Senado

Responsables del vertido del Golfo de México en el Senado de EE.UU.
Image caption El presidente de BP, en primer plano, reconoció que los niveles de presión del pozo antes de la explosión eran "anómalos".

Como si fuera una pelota, los responsables de las tres compañías implicadas en el vertido de petróleo del Golfo de México, aún incontrolado, se echaron la culpa unos a otros en el Senado de Estados Unidos.

En la primera audiencia pública sobre este desastre, el presidente de British Petroleum (BP), Lamar McKay, aseguró que "el equipo de Transocean falló" ya que, añadió, "era responsable de la seguridad".

McKay apuntó que había que aclarar el motivo por el que no había funcionado el sistema de sellado de emergencia, un equipo situado en la parte superior del pozo con válvulas que permiten cerrarlo en caso de urgencia mediante control remoto.

"Claramente, es una pieza fundamental del equipamiento para garantizar el control hasta el momento que se sella con cemento", aseguró. Aunque reconoció que los niveles de presión en el pozo eran "anómalos" antes de la explosión.

Opine: ¿se pudo haber evitado?

La explosión de la plataforma "Deepwater Horizon" dejó 11 muertos el pasado 20 de abril. Se calcula que desde entonces unos 800.000 litros de crudo se vierten cada día al mar.

Procedimientos "adecuados"

Por su parte, el director ejecutivo de Transocean, Steve Newman, respondió que esa sugerencia "no tiene sentido" ya que la función de ese sistema, explicó, es cerrar el flujo de petróleo o de gas si se produce un cambio brusco de presión en el interior del pozo durante las labores de perforación.

Añadió que los proyectos de producción de gas y petróleo en el mar "empiezan y acaban con el operador".

A la pregunta de si creía que se habían seguido los procedimientos adecuados en este caso respondió que sí.

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En cambio señaló a Halliburton, al asegurar que es responsable del cemento que se colocó días antes de la explosión y fracasó a la hora de sellar el pozo correctamente.

Tim Probert, de la división de negocios globales de Halliburton, se defendió asegurando que la empresa realizó el trabajo según los requisitos del propietario del pozo y los procedimientos habituales. Aunque reconoció que no se comprobó la resistencia del cemento.

Se lavaron las manos

Llegados a este punto, el senador republicano John Barrasso, harto de ver cómo unos y otros se lavaban las manos clamó: "Sólo escucho un mensaje y el mensaje es: no me culpen a mí".

Como explica el editor de la BBC en América del Norte, Mark Mardell, "nadie quiere decir que la pérdida de vidas, el impacto medioambiental y las consecuencias económicas son culpa mía".

"Aceptar la culpa tendría enormes consecuencias financieras y el presidente Obama quiere nuevas leyes que obligarían a muchas empresas a pagar de millones a miles de millones de dólares, y que se aplicaría a este accidente", apuntó Mardell.

Cadena de errores

El objetivo de esta audiencia pública en el Senado sobre el derrame de petróleo era tratar de averiguar cuáles fueron los detonantes del desastre.

Como apuntó el presidente del Comité de Energía del Senado de EE.UU., Jeff Bingaman, obedece probablemente a "una cascada de errores técnicos, humanos y en las regulaciones".

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