Se recrudece la violencia en Bangkok

Violencia en Tailandia

Los violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad tailandesas y opositores al gobierno que acampan en la capital, Bangkok, se recrudecen.

Los enfrentamientos se han saldado ya con al menos 16 personas muertas y más de 150 heridos en la última explosión de violencia que comenzó el pasado jueves.

A primeras horas de la mañana del sábado, los tiroteos entre los agentes de seguridad y los manifestantes, conocidos como "camisas rojas" continuaban en el área que mantienen ocupada desde el pasado 3 de abril para pedir la dimisión del primer ministro Abhisit Vejjajiva.

Los enfrentamientos se desataron cuando miles de soldados del Ejército tailandés rodearon el campamento de los manifestantes -conocidos como "camisas rojas"- en el centro financiero de Bangkok con la intención de desalojarlos y forzar a sus cabecillas a negociar con el Gobierno.

Los manifestantes son leales seguidores del derrocado primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra.

En imágenes: protestas en Bangkok

Desabastecimiento

En un comunicado desde el exilio, Shinawatra acusó a las autoridades de violación de derechos humanos y urgió a las tropas a retroceder.

El gobierno insiste en que los soldados solo dispararon en defensa propia.

Los "camisas rojas" aseguraron que continuarán luchando mientras el Ejército mantenga aislado su campamento en el centro de Bangkok. Las tropas decidieron el viernes aislar el centro financiero, lo que, según los reportes locales, está provocando desabastecimiento de agua, comida y gas.

"Seguiremos luchando hasta que el Gobierno se haga responsable", dijo Kwanchai Praipana, un líder de los "camisas rojas" en declaraciones a la agencia Reuters. El manifestante aseguró además que el Ejecutivo deberá asumir la culpa por la violencia desatada durante las manifestaciones".

Ban pide diálogo

Image caption Más de 40 personas han muerto en Tailandia desde que se desataron las protestas antigubernamentales el 3 de abril.

La nueva espiral de violencia ha llevado a varias embajadas, entre ellas la británica y la estadounidense, a cerrar temporalmente.

Además, un periodista canadiense y dos reporteros locales que cubrían los acontecimientos han sido heridos de bala, si bien su estado no es grave.

Por otra parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió diálogo al Gobierno tailandés y a la oposición para evitar una escalada de la violencia en el país.

El portavoz de las Naciones Unidas, Martin Nesirky, dijo que el secretario general sigue "con una preocupación creciente" los acontecimientos en Bangkok y transmitió su deseo de que “los manifestantes y las autoridades tailandesas hagan todo lo que puedan para evitar más violencia y pérdidas humanas”.

Control

Las fuerzas del gobierno consiguieron el viernes retomar una zona que había sido invadida por una turba de unas 300 personas el jueves, al tiempo que establecieron varios bloqueos y puestos de control alrededor del campamento opositor.

Sin embargo, otro grupo de manifestantes avanzó por la retaguardia para enfrentarse con los soldados.

La corresponsal de la BBC, Vaudine England describió una situación confusa en la que es difícil conocer con exactitud el número de muertos o heridos.

El centro de Bangkok se ha convertido en un lugar muy peligroso y las autoridades le han pedido al público que se retire de la zona.

Vaudine England dijo que los militares no parecen estar intentando una ofensiva para controlar las zonas ocupadas por los "camisas rojas". Simplemente quieren mantener un cordón de retenes en la periferia, que es lo que está causando más tensión y enfrentamientos.

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