Acuerdo nuclear iraní: Occidente reacciona con cautela

Líderes y cancilleres de Brasil, Irán y Turquía celebran tras el acuerdo alcanzado en Teherán
Image caption Algunos países dicen que las conversaciones para aplicar nuevas sanciones a Irán siguen su rumbo.

La comunidad internacional reaccionó con cautela al anuncio del acuerdo alcanzado, tras la mediación de Brasil y Turquía, para un intercambio del material nuclear de Irán, en el centro de la polémica por su controvertido programa.

Brasilia y Ankara aseguraron que con este acuerdo no había espacio para nuevas sanciones. Incluso, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, presente en las negociaciones en Teherán, llegó a hablar de una "victoria de la diplomacia".

Otros actores como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y Rusia simplemente dijeron que lo ocurrido era alentador.

Sin embargo, algunos países claves en la negociación nuclear con Irán se quedaron con gusto a poco.

Estados Unidos indicó que las conversaciones en el Consejo de Seguridad de ONU para aplicar una nueva ronda de sanciones a Teherán seguirán su rumbo.

El acuerdo alcanzado establece el compromiso de Irán a mandar 1.200 kilos de uranio poco enriquecido a Turquía, que a su vez devolverá al país islámico uranio lo suficientemente enriquecido como para que pueda ser utilizado como combustible en su reactor nuclear con fines médicos.

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Dudas en Washington

El acuerdo no parece resultar del todo convincente para el gobierno estadounidense, según informa el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos.

Chirinos explica que aunque la Casa Blanca asegura "reconocer" los esfuerzos de Brasil y Turquía, mantiene dudas sobre la disposición de Teherán de cumplir con el compromiso adquirido.

"Irán dijo hoy que seguirá su enriquecimiento del 20%, lo que es una violación directa a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU", se lee en un comunicado de prensa distribuido por el portavoz de la administración de Barack Obama, Robert Gibbs.

Para la Casa Blanca, "la propuesta debe ser llevada al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) antes de que pueda ser considerada por la comunidad internacional".

Hasta ese entonces, asegura Washington, el gobierno mantendrá la presión para la aplicación de nuevas sanciones, algo que Irán espera evitar con el acuerdo.

Incluso Gibbs aseguró: "Creo que estamos haciendo firmes avances en una resolución de sanciones".

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"Manipulación"

La ONU consideró "alentador" el anuncio pero aseguró que Irán debe cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad que indican que Teherán debe detener el enriquecimiento de uranio.

Rusia, en tanto, pidió aclaraciones sobre si los iraníes continuarán con dicha tarea, algo que a criterio de Moscú va a seguir preocupando a la comunidad internacional.

Para Israel, en tanto, Irán "manipuló" a los líderes de Turquía y Brasil.

"Los iraníes han salido con trucos parecidos en el pasado: pretenden aceptar acuerdos así para reducir las tensiones y con ello evitar nuevas sanciones, pero luego no cumplen lo prometido", dijo a la agencia de noticias AFP un alto funcionario israelí.

Por su parte, la jefa de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo que el acuerdo "no responde a todas las preocupaciones" sobre la cuestión nuclear iraní.

En esa misma línea, el portavoz adjunto del gobierno alemán, Christoph Steegmans, dijo que ningún acuerdo puede reemplazar un pacto entre Irán y el OIEA. "Eso no puede ser sustituido por ningún trato entre países", indicó.

Según explica Jonathan Marcus, corresponsal diplomático de la BBC, el comentario de Lula sobre la "victoria de la democracia" es visto como "claramente prematuro" por parte de los países que han estado durante años con el problema nuclear de Irán entre manos, como es el caso del Reino Unido, Francia y Alemania.

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