"Él abusó de mí sexualmente"

  • 1 junio 2010
Colm O´Gorman
Image caption Colm O´Gorman destapó el escándalo de abusos sexuales en Irlanda.

Colm O'Gorman fue abusado sexualmente por un cura pedófilo. Años después, lo denunció y ayudó a desenmascarar el escándalo de los delitos sexuales en Irlanda. En conversación con la BBC, recuerda lo ocurrido.

Lo que aparece a continuación es su testimonio, y algunos lectores pueden encontrarlo angustiante.

Colm O'Gorman creció en una hacienda del condado de Wexford. Su infancia durante la década del 70 estuvo dominada por los ritmos de la vida rural y por los rituales de la Iglesia Católica.

"Me encantaba despertarme en la mañana e irme en bicicleta a misa. Me gustaba el ritual, la ceremonia, la conexión a través de los siglos. Así que la iglesia era inmensamente importante para mí", recuerda O´Gorman al ser entrevistado por el programa Testigos, del Servicio Mundial de la BBC.

Tenía 14 años y cantaba en el coro de la iglesia cuando el Padre Sean Fortune llegó a su vida. Era un cura joven que no alcanzaba los 30 años.

"Un par de semanas después ese mismo cura se apareció en mi casa. Los curas eran bienvenidos a cualquier hora en cualquier casa. Me dijo que acababa de ser nombrado el nuevo párroco y que quería crear un grupo juvenil y quería mi ayuda".

"Me sentí muy halagado de que esta persona tan importante me pidiera ayuda. Mis padres aceptaron y dos semanas después vino a buscarme para llevarme a su parroquia, como yo pensaba, para ayudarlo. Pero eso no era lo que él quería", relata O´Gorman.

"Vamos a la cama"

"Me llevó a su casa, me sentó en una oficina y me pidió que lo esperara un momento. Yo pensaba que estaba ahí para trabajar con un grupo de jóvenes, pero al regresar me dijo que el grupo se había ido a sus casas. No le pregunté por qué. Uno no cuestiona a los curas, al menos yo en esa época no los cuestionaba".

"Conversamos por un rato hasta que me dijo: 'vamos a la cama. Hay mucho que tienes que hacer mañana. Por cierto, me acabo de mudar así que solo tengo una cama. Me imagino que no te importe'.

"Cuando subí al cuarto él ya estaba en la cama. Me dijo que me acostara, apagó la luz y me acosté de espaldas a él sintiéndome extraño, incómodo y raro. Después de 20 minutos se movió. Me pasó el brazo por la cintura, y su mano bajó hasta mi estómago. Yo pensé que tal vez estaba dormido y se estaba moviendo. Entonces me empezó a tocar y mi cuerpo se congeló".

Colm O'Gorman recuerda lo que le pasó por la cabeza en ese momento: "No sabía qué hacer. Todo lo que yo conocía en la vida me decía que aquello que estaba pasando no podía estar pasando. Entonces abusó de mí sexualmente. La peor parte fue cuando mi cuerpo de 14 años respondió a algunas de las cosas que él me estaba haciendo, y eso me causó aún más confusión, vergüenza y consternación".

"Me vestí y bajé la escalera corriendo, sintiendo que estaba perdiendo la razón. Hasta ese momento, lo que había aprendido de mis padres, de mi maestros, y de la autoridad suprema de mi vida, la Iglesia, era que lo que había ocurrido era imposible. Sentí que me estaba volviendo loco".

Secreto

Image caption El Papa Benedicto XVI se reunió este año con los obispos irlandeses.

Mucha gente se pregunta por qué no se lo contó a sus padres. Él recuerda que en su mundo la palabra sexo no existía, y menos entre un hombre y un niño.

"No existía el lenguaje para hablar de ninguna forma de experiencia sexual y menos para ese tipo, algo tan profundamente vergonzoso, un pecado tan terrible. Por eso todo lo que hice fue interiorizar lo que había pasado y culparme. De ninguna manera podía haber hablado".

Después de aquella noche, y en manos de aquel poderoso y manipulador personaje, el abuso continuó por casi tres años.

"Él explotó esa culpa, ese sentimiento de confusión y mi propia vergüenza", rememora O'Gorman. "En esa primera ocasión, cuando ya estabamos llegando a mi casa y yo ya estaba pensando que estaría seguro, de repente volvió a comportarse como un sacerdote y me dijo que estaba preocupado por mí, que yo tenía un problema y que su responsabilidad como cura era ayudarme. Dijo que hablaría con mis padres. Yo comencé a gritar por dentro. Ellos no podían enterarse de lo que yo era. Los mataría".

"La otra opción era que volviera a su casa, que él me ayudaría, y yo sabía lo que eso quería decir. Pero en ese momento estabamos cerca de la casa de mis padres y él estaba diciendo que les iba a contar lo que había pasado, así que volví a su casa".

"Él continuó abusando de mí y los encuentros se hicieron cada vez más depravados y culminaron en violaciones y ataques violentos. Lo peor fue que yo comencé a odiarme, a repugnarme a mí mismo y llenarme de culpas. A los 17 años decidí salirme de aquella vida, y mis opciones eran o tirarme al río y suicidarme, o escapar. Y decidí escapar".

Denuncias

Por un tiempo, Colm O'Gorman deambuló y pidió limosnas por las calles de Dublín.

A mediados por los años 90, más de una década después de haber sido abusado, encontró la fuerza para enfrentar su pasado.

Motivado por la preocupación de que el Padre Fortune pudiera ensañarse en otros niños, Colm O'Gorman hizo una denuncia a la policía.

Se inició una investigación que culminó con la acusación del Padre Fortune, con 66 cargos de agresión sexual contra varios niños.

Antes de que pudiera ser juzgado, el Padre Fortune se quitó la vida.

"Yo quería justicia, no venganza", aclara O'Gorman. "Cuando se suicidó, también murió la posibilidad de que la verdad fuera finalmente conocida. Estaba desolado".

O'Gorman inició una acción legal contra las autoridades de la Iglesia católica en la localidad donde fue abusado. La Diócesis le pagó unos US$360.000 en compensación y reconoció que el obispo falló en actuar ante la amenaza del Padre Fortune. También recibió una disculpa incondicional.

O'Gorman culpa a la Iglesia de lo sucedido: "Ellos son responsables de la creación de un sistema y de una institución que de manera sistemática ha encubierto crímenes contra menores, ha actuado para proteger a curas pederastas, ha actuado para proteger su reputación y el poder de su institución, y ha permitido que salgan impunes quienes han abusado y violado niños. Esa no es una acusación que yo hago, son hechos establecidos por la ley tras investigaciones aquí en Irlanda. Y la única responsabilidad la tienen la Iglesia y su liderazgo".

O'Gorman ha tratado de acusar al Vaticano, pero el caso fue abandonado cuando los representantes del Papa en Irlanda alegaron la inmunidad diplomática del prelado.

Lea: ¿Es inmune el Papa?

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