Gobernadora de Arizona se reúne con Obama y no cambia de parecer

La gobernadora del estado de Arizona, Jan Brewer, le dijo este jueves al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que antes de hablar de una reforma integral de las leyes de inmigración es necesario reforzar la seguridad en la frontera con México.

Image caption Brewer dijo que el gobierno federal prometió varias veces una reforma migratoria y no cumplió.

"Creo que el pueblo estadounidense y el pueblo de Arizona quieren ver nuestras fronteras aseguradas. Luego podremos asumir otros asuntos", le dijo Brewer a la prensa, a la salida de su reunión con el presidente en la Casa Blanca.

"Hablamos de un posible camino hacia un mejor reforma migratoria, algo que (Obama) apoya con fuerza, pero le indiqué que eso ya nos ha sido prometido previamente y que no tuvo éxito, le dije que la amnistía (reforma de 1986) se regaló sin haber nunca asegurado las fronteras", afirmó Brewer.

Arizona ha estado en el centro de una polémica nacional e internacional por la reciente aprobación de una ley que autoriza a la policía del estado a detener a personas "sospechosas" de ser inmigrantes indocumentados, algo que los críticos consideran que santifica el uso de perfiles raciales e invita a abusos policiales.

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En el comunicado de prensa con el que la Casa Blanca evaluó la reunión se asegura que el mandatario expresó su preocupación de que se genere una miríada de leyes estatales sobre inmigración que interfieran con la responsabilidad del gobierno federal en manejar el tema.

Aunque Washington ha cuestionado duramente la ley SB 1070 -que entrará en vigencia a fines de julio- y analiza acciones para anularla por inconstitucional, el tema no fue tratado en la reunión, según dijo la gobernadora Brewer.

Brewer afirmó que Obama le dijo que el estudio de la ley está en manos del Departamento de Estado y aseguró que, siendo el presidente un abogado "si él ha leído la ley, entonces entiende la ley".

Image caption La Ley de Arizona ha provocado una fuerte polémica, con manifestaciones a favor y en contra.

"(El presidente) me aseguró que en un par de semanas equipos de la Casa Banca viajarán a Arizona para reunirse con mis equipos", dijo Brewer, y añadió que de esas futuras reuniones dependerá el despliegue fronterizo de la Guardia Nacional y el uso del fondo de US$500 millones anunciados la semana pasada por Obama.

Insistiendo en el tema de la seguridad, la gobernadora Brewer indicó que "quisiera ver la construcción de un muro en la frontera", aunque reconoció que no obtuvo el apoyo explícito de Obama a ese proyecto.

Sin embargo, señaló que le "entusiasma que vaya a haber un diálogo mucho mejor entre el gobierno federal y el estado de Arizona. Espero que no sean buenos deseos".

Seguridad reforzada

Por su parte, la Casa Blanca indicó en su comunicado que "el presidente escuchó las preocupaciones de la gobernadora y destacó que los actuales esfuerzos de protección y seguridad fronteriza del gobierno federal han aumentado la presión sobre las organizaciones de tráfico ilegal".

De acuerdo con el gobierno, eso ha permitido la interceptación "récord" de cargamentos de armas y dinero dirigidos a México, y al mismo tiempo reducir el número de inmigrantes que intentan entrar ilegalmente por la frontera sur.

Según el texto oficial, Obama "reconoce la entendible frustración que comparten todos los estadounidenses por el inoperante sistema de inmigración" y habría convenido con la gobernadora que "la falta de acción para arreglar el sistema a nivel federal es inaceptable".

Pero la Casa Blanca insiste en que las medidas de seguridad por sí solas no van a resolver el problema y que la reforma legal debería incluir, además, supervisión sobre empresas que contratan indocumentados y duras condiciones para legalizar a los que ya están en Estados Unidos.

Seguridad eterno tema

"El tema de la seguridad fronteriza es el mensaje de las últimas dos décadas, es el mensaje del status quo", le dijo a BBC Mundo Maribel Hastings, portavoz de Voz Estadounidense, una organización que promueve la reforma migratoria integral.

"Sin embargo, no se soluciona el problema, porque por más seguridad fronteriza y leyes que tú promuevas, si tú no resuelves la situación de 11 millones de personas sin documentos dentro del país pues no vas a solucionar el problema nunca", afirmó.

Hastings explicó que la estrategia gubernamental debe darse en dos frentes: el de buscar formas de evitar que la polémica ley de Arizona entre en vigencia a fines de julio y el de lograr apoyo republicano para la reforma, sobre todo el del senador por Arizona John McCain, quien en el pasado promovió la idea pero que hoy se vuelto de "línea dura".

"Los dos senadores republicanos de Arizona, McCain y John Kyle, defendieron en el pasado medidas de reforma migratoria integral, sin embargo, ahora, como están en año electoral, se están concentrando en el mensaje de seguridad fronteriza primero", sostuvo Hastings.

Pero la gobernadora Brewer le señaló a la prensa que no ofreció hacer gestiones ante su partido republicano para concretar un proyecto de ley.

La ley SB 1070 deberá entrar en vigencia el 29 de julio, si es que antes no prospera alguna de las varias demandas de quienes la denuncian por presunta inconstitucionalidad.

Las encuestas muestran un respaldo entre los estadounidenses cercano al 60%.

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