Rusia enviará ayuda militar a Kirguistán

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, anunció este miércoles que Rusia, junto a otros países de la región, enviará munición y equipo militar a Kirguistán para ayudar al gobierno a sofocar con el estallido de violencia registrado en los últimos días.

Image caption La situación en Kirguistán continúa tensa. La ola de violencia regista 180 muertos.

Las autoridades rusas además cooperarán para localizar y detener a los responsables de la ola de enfrentamientos entre kirguises y uzbekos, que ya registra 180 muertos y 1.870 heridos, según el balance oficial.

Decenas de miles de uzbekos han tenido que huir a su país de origen, que ha cerrado sus fronteras excepto para enfermos y heridos.

El gobierno kirguís también negocia con los miembros de la minoría uzbeka que cerca de la ciudad de Osh están amenazando con hacer volar un importante depósito de petróleo.

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Un representante de la etnia le dijo a la BBC que, después de tanta violencia, simplemente no pueden confiar en el gobierno, por lo que están demandando la mediación de Naciones Unidas (ONU).

Ayuda humanitaria

Image caption Las autoridades están negociando el acceso a un depósito petrolero.

Mientras, la situación al sur del país sigue siento tensa, los primeros cargamentos de ayuda humanitaria empezaron a llegar.

Por lo pronto, la agencia de atención a los refugiados de la ONU ya envió un avión con 800 tiendas de campañas a la vecina ciudad de Andijan, en Uzbekistán.

Y dos aeronaves de carga rusas con 42 toneladas de ayuda humanitaria cada una ya aterrizaron en la capital kirguisa, Bishkek.

Entre tanto, el gobierno de los Estados Unidos también anunció el próximo arribo a la zona de un enviado especial.

La misión de Robert Blake será recoger información sobre la violencia que estalló el pasado jueves. Para ello, se reunirá con las autoridades interinas de Kirguistán el viernes y el sábado en Bishkek.

El número de desplazados provocados por la crisis se estima en más de un cuarto de millón de personas, unas 75.000 de las cuales encontraron refugio en el vecino Uzbekistán.

Violencia

Los principales enfrentamientos entre miembros de las etnias kirguisa y uzbeka, sin embargo, se han producido al sur del país, cerca de la ciudades de Jalalabad y Osh.

Es en las afueras de Osh donde los uzbekos están empleando vehículos para bloquear las calles que llevan hasta el depósito de combustible, que es el principal de la región.

Las autoridades están intentando negociar un acceso al mismo, pero los uzbekos dicen requerir garantías de seguridad que el gobierno interino no está en capacidad de proveer.

Pascale Meige Wagner, directora regional del Comité Internacional de la Cruz Roja, le dijo a la BBC que en la zona todavía había personas atrapadas en sus casas, incluyendo algunas que necesitan asistencia médica.

¿Motivaciones políticas?

Image caption El gobierno afirma que los simpatizantes del ex presidente Bakiyev atizaron la violencia.

Wagner dijo también que su equipo en el terreno no estaba en condiciones de juzgar si la causa de la violencia era de origen étnico.

"Pero nos ha impactado el nivel de brutalidad, es decir, la intención de herir y matar. Eso algo que nos preocupa mucho", afirmó.

Según versiones oficiales, una persona sospechosa de ser uno de los organizadores de la violencia fue detenida por las autoridades en Jalalabad.

El gobierno de Kirguistán cree que detrás de los problemas están los aliados del ex presidente Kurmanbek Bakiyev, quien fue depuesto en abril.

Y según el corresponsal de la BBC en la zona, Rayhan Demytrie, hay evidencia que sugiere que los simpatizantes de Bakiyev efectivamente atizaron el descontento para evitar un referendo previsto para el próximo 27 de junio.

La consulta podría permitir la aprobación de una nueva Constitución y les daría mayor legitimidad a las autoridades interinas, que quieren celebrar nuevas elecciones en octubre.

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