Suspenso en torno a la venta de Le Monde

Nicolas Sarkozy
Image caption Sarkozy observa de cerca la pugna por Le Monde.

La inminente venta de Le Monde, uno de los diarios más respetados de Francia, pasó a ser un tema candente en el país, con el presidente Nicolas Sarkozy mirando de cerca la pugna entre al menos dos grupos empresariales.

En liza para adquirir el periódico hay un consorcio integrado por France Télécom, el gigante francés de telecomunicaciones, y otro encabezado por Pierre Bergé, el ex socio del fallecido diseñador Yves Saint Laurent.

El diario, fundado en 1944, necesita una inyección urgente de capital para pagar los salarios de sus reporteros y cubrir grandes deudas, para lo cual llamó a interesados en invertir entre US$100 millones y US$150 millones.

El asunto cobró una dimensión política después que se supiera que Sarkozy convocó al director de Le Monde, Eric Fottorino, para expresarle sus preferencias sobre los inversores interesados.

"Esta transacción se sigue con mucha atención ya que Le Monde ha sido considerado a justo título como el último diario independiente (en Francia)", dijo Emmanuel Schwartzenberg, ex editor de medios del matutino Le Figaro, en diálogo con BBC Mundo.

Los interesados

La redacción de Le Monde es accionista de referencia del diario con derecho a veto sobre el presidente del directorio, lo que según Schwartzenberg garantiza su independencia.

De hecho, está previsto que la Sociedad de Redactores de Le Monde se pronuncie el viernes sobre el comprador que prefiere, antes de que el Consejo de Vigilancia del diario anuncie la decisión el lunes 28.

Le Monde informó mediante un comunicado el lunes que una de las ofertas recibidas corresponde a una alianza entre France Télécom, el grupo español Prisa y Claude Perdiel, dueño de la revista Le Nouvel Observateur.

France Télécom, una empresa donde el Estado francés posee 26% del capital, informó que está dispuesta a invertir el equivalente hasta US$74 millones en Le Monde, que cuenta con una circulación de 290.000 ejemplares.

Prisa, que edita el diario español El País, posee actualmente 15% del capital de Le Monde y aseguró en un comunicado que las soluciones a los problemas del vespertino francés "pasan por un cambio en la gestión".

El otro consorcio interesado está integrado, además de por Bergé, por el banquero Matthieu Pigasse y el magnate de telecomunicaciones Xavier Niel.

Este martes, el millonario ruso Gleb Fetisov, propietario del grupo financiero Moi Bank, dijo al diario Kommersant que también está interesado en adquirir Le Monde para "un proyecto de negocios".

¿Asunto político?

El proceso de venta de Le Monde adquirió un cariz político después que trascendiera públicamente que Sarkozy se había reunido con el director del periódico a comienzos de mes para discutir sobre el tema.

Diferentes medios franceses aseguraron que Sarkozy dijo a Fottorino que se oponía a que Le Monde pasara a manos del consorcio integrado por Bergé-Pigasse-Niel.

El diario Libération informó que Sarkozy amenazó con retirar subsidios estatales para modernizar el vespertino si el trío pasa a controlar el periódico.

Image caption El diario necesita una inyección urgente de capital para pagar a sus reporteros y cancelar deudas.

Bergé y Pigasse son considerados próximos al jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el socialista francés Dominique Strauss-Kahn, posible rival de Sarkozy en las presidenciales de 2012.

El Partido Socialista francés, principal grupo de oposición, reclamó a través de un comunicado que Sarkozy "respete la independencia de los medios" y "termine con sus intentos de presión".

Bergé, por su parte, aseguró que un diario "no está para responder a las órdenes del presidente de la República".

Fottorino aseguró que Le Monde mantendrá su independencia editorial.

Algunos observadores creen que todavía hay espacio para sorpresas en el desenlace de esta venta.

Schwartzenberg, autor de un libro sobre los problemas de la prensa francesa, estimó que la redacción del diario podría rechazar las ofertas en procura de garantizar su independencia.

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