En Irak protestan por la falta de luz

Protestas por los apagones en Kufa, rak
Image caption También se protesta porque el precio de la electricidad se duplicó durante el mes de junio.

Desde hace algunas semanas, las protestas se suceden en Irak. Pero no son los problemas políticos ni los de seguridad los que está llevando a los iraquíes a tomarse las calles: es la falta de electricidad.

Con la llegada del verano, las temperaturas han llegado a alcanzar los 50 grados centígrados. Y las frecuentes interrupciones del suministro eléctrico sólo han servido para calentar aún más el ambiente.

El fin de semana pasado dos personas murieron en la sureña ciudad de Basra, cuando las protestas por los apagones y el costo creciente de la electricidad se volvieron violentas y fueron dispersadas a tiros por las fuerzas de seguridad.

Y las movilizaciones casi diarias frente a la sede del Ministerio de la Energía, en Bagdad, ya forzaron la renuncia del titular de esa cartera, Karin Waheed.

Culpan a los políticos

Como explica el corresponsal de la BBC en Irak, Gabriel Gatehouse, parte del problema es que a pesar de los miles de millones de dólares invertidos en la red nacional de energía eléctrica, ésta sólo transporta una fracción de lo que necesita el país.

Así, la mayoría de los barrios de la capital iraquí sólo recibe electricidad entre cinco y siete horas por día. Y fuera de Bagdad, el racionamiento es aún mayor.

Además, hay un límite en la cantidad de energía que se puede tomar de la red de diez amperios por familia, insuficiente para hacer funcionar la mayoría de los acondicionadores de aire.

Y, en la calle, la población parece estar convencida de que una de las causas es la corrupción.

"Cuando uno les pregunta, dónde creen que fue a parar el dinero (destinado a mejorar el sistema de energía) todos responden que al bolsillo de los políticos", cuenta Gatehouse.

El ministro del Petróleo de Irak, Hussain al-Sharistani, quien recientemente también asumió también la cartera de Energía, sin embargo, lo niega.

"Se han rendido cuentas sobre todo el presupuesto", le dijo al-Sharistani a la BBC, al tiempo que sugería que el verdadero problema tenía que ver con la falta de recursos.

"El presupuesto asignado para inversión en el sector eléctrico es de menos de US$7.000 millones para un período de 4 años, de 2006 a 2009. Y el 90% ya fue usado para comprar nuevos equipos o rehabilitar la red", declaró.

Image caption Los problemas de la red de energía hacen que muchos iraquíes recurran a generadores privados.

El ministro también explicó que, para evitar mayores descontentos, una de sus primeras medidas había sido la de garantizar que los apagones no diferenciaran entre oficinas gubernamentales, la residencia de los miembros del gobierno y las del resto de la población.

Esta medida seguramente no resolverá el problema. Pero es obligatoria dada la creciente frustración de los iraquíes con un sistema político que no ha sido capaz de integrar un nuevo gobierno, tres meses después de la celebración de elecciones generales.

Las actuales autoridades, sin embargo, están pidiendo más paciencia.

El primer ministro Nouri al-Maliki ya advirtió que se necesitarán al menos dos años para poder reparar toda la red de distribución.

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