CIDH: deportaciones en EE.UU. violan derechos

Hombre detenido en EE.UU. esperando deportación
Image caption La agencia de inmigración y aduanas estaría deportando 400.000 personas en 2010.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, concluyó que la política de deportación de los Estados Unidos va en contra de los derechos fundamentales de la protección de las familias y los niños.

La determinación de este organismo autónomo de la OEA, se refiere al caso de dos ciudadanos extranjeros, residentes legales de EE.UU. desde hacía décadas, que fueron deportados por haber cometido "delitos menores", sin consideración por sus familias y el mejor interés de sus hijos.

Los abogados que llevan el caso dieron una rueda de prensa este miércoles en Washington para explicar la importancia del fallo de la Comisión Interamericana y las repercusiones que el caso podría tener en el marco de la política migratoria actual de EE.UU.

En ésta explicaron cómo el Estado violó varios derechos que están contemplados en varios artículos del documento la Declaración de los Derechos y Deberes del Hombre, al no considerar el impacto que tendría la deportación de sus clientes sobre sus seres queridos y allegados.

La CIDH reconoce que el estado sí puede ejercer su obligación de deportar inmigrantes, pero los abogados señalaron que debe antes sopesar los efectos que el proceso puede tener sobre terceros y analizar las circunstancias personales.

Los señores Wayne Smith y Hugo Armendáriz, residentes legales en Estados Unidos por 25 y 35 años respectivamente, fueron deportados por delitos no violentos ocurridos muchos años atrás.

El proceso se realizó sin que ninguno de los dos pudiera presentar evidencia sobre su rehabilitación, situación familiar y otras circunstancias que podían justificar su permanencia en el país.

Ambos tenían esposa, hijos y otros parientes, todos ciudadanos de Estados Unidos y dependientes del dinero que recaudaban de sus empleos.

La deportación, determinó la CIDH, deja a las familias desamparadas además de causar el trauma de la separación y un futuro incierto.

La Comsión recomienda que el gobierno permita el regreso de Smith y Armendáriz para que puedan presentar sus respectivas defensas con las debidas consideraciones.

Reforma migratoria

Los abogados esperan que el caso sirva para impulsar una pronta reforma en la ley migratoria de Estados Unidos ante las perspectiva de deportaciones masivas planeadas este año.

"Human Rights Watch dice que más de un millón de familias fueron destruidas por las políticas de deportación de los Estados Unidos", afirmó el abogado litigante David Baluarte.

Baluarte señala que es un dato muy importante teniendo en cuenta que el director de la Agencia de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interna manifestó que se estarían deportando 400.000 personas.

"Esta realidad de la destrucción de las familias no está tomada en cuenta y es una violación sistemática de los derechos de los migrantes", declaró Baluarte.

Viviana Krsticevic, directora ejecutiva del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) calificó la actual política de "draconiana" y dijo esperar que la decisión de la CIDH logre repercutir no sólo en los más de 10 millones de indocumentados, sino en los otros millones de personas que tienen residencia legal en el país.

"Más de 20 millones de personas están afectadas", indicó Krsticevic. "Nosotros pensamos que el tema de la familia, los niños y las consideraciones humanitarias tienen que estar en el centro del debate migratorio".

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