Nueva Zelanda: dos tercios de casas dañadas

Efectos del sismo en Nueva Zelanda.
Image caption Según las autoridades, llevará un tiempo evaluar los daños en las infraestructuras subterráneas.

Casi dos tercios de las 160.000 casas de Christchurch y sus alrededores resultaron dañadas por el terremoto del sábado. Los gastos de la reconstrucción en la región afectada podrían superar los US$14.440 millones.

John Key, el primer ministro de Nueva Zelanda, aseguró que muchas de las viviendas padecieron daños irreparables y que llevará tiempo evaluar hasta qué punto se vieron afectadas las infraestructuras subterráneas de la región.

El estado de emergencia en la zona de Christchurch, donde sólo hubo dos heridos y ninguna víctima mortal como consecuencia del sismo, se prorrogó hasta el miércoles y el centro de la ciudad continúa cerrado al público.

Desde el temblor principal de magnitud 7,0 en la escala Richter, más de 80 réplicas tuvieron lugar en la ciudad.

Temor a réplicas

"Todavía es posible que se produzca algún temblor de magnitud 6 en la próxima semana y tenemos que estar preparados, sobre todo si hay personas cerca de estructuras dañadas", apuntó Ken Gledhill, del Instituto de Ciencias Geológicas y Nucleares, a la agencia de noticias neozelandesa NZPA.

En este sentido, Key, quien visitó la zona afectada por el terremoto en la Isla del Sur, indicó que 430 casas y otros 70 edificios habían sido marcados para demolición por los equipos de evaluación.

"Fue un golpe terrible por la fuerza del temblor y por el daño que causó a la ciudad. Fue un milagro que nadie muriera", le dijo el primer ministro a los periodistas.

El costo de las reparaciones podría ascender a US$14.440 millones y se espera que la mayor parte de los residentes de la región reclame a sus seguros y a la Comisión de Terremotos.

Reconstrucción

Key anunció que el gobierno central aportaría al menos 90% de los fondos necesarios para reconstruir las infraestructuras de distribución de agua, el alcantarillado y la red de carreteras.

El mandatario agregó que el terremoto podría tener un impacto negativo en el crecimiento a corto plazo, pero que esa pérdida "se recuperaría con el efecto del estímulo del programa de reconstrucción".

Alrededor de 200 personas cuyas casas resultaron dañadas pasaron la noche en refugios. La electricidad volvió a 90% de la ciudad y el suministro de agua a 80%.

Sin embargo, se recomienda no beber agua de la red pública, ya que las averías en las tuberías podrían contaminarla.

"Sensación de cansancio"

Image caption El primer ministro de Nueva Zelanda, John Key, visitó la zona afectada por el sismo.

"Se debe hervir el agua con cuidado y no se puede tirar de la cadena del retrete porque hay problemas con los desagües", le comentó a la BBC Oriana Toasland, residente de la zona.

Por otro lado, las escuelas de la región estarán cerradas al menos dos días más.

"Tres días después del temblor, la adrenalina inicial dejó paso a una gran sensación de cansancio. Las personas están empezando a darse cuenta de lo que queda por delante. ¿Qué pasará con nuestros trabajos? ¿Con nuestros negocios? ¿Las escuelas? ¿Cuándo se arreglará todo y volveremos a la normalidad?", se preguntó otro residente.

Nueva Zelanda se encuentra en el extremo sur del llamado Anillo de fuego, una zona de actividad sísmica donde la Plaza del Pacífico se junta con la Placa Indo-Australiana.

El país padece cerca de 14.000 terremotos diarios de los cuales solo 20 superan la magnitud 5.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.